26 de marzo de 2014

Ciclo de conferencias

LA PAMPLONA CONVENTUAL

Magnificencia y lucimiento para honrar a Dios: platería y ornamentos en los conventos pamploneses

D. Ignacio Miguéliz Valcarlos.
Cátedra de Patrimonio y Arte navarro

 

Dentro del exorno artístico que conservan los conventos y monasterios pamploneses cobran especial importancia los ajuares de plata de los mismos, reflejo del devenir histórico de estas fundaciones. A pesar de la riqueza en alhajas que acumularon muchos de estos cenobios, hay que tener en cuenta que estas piezas se usaban para honrar a Dios y dignificar el culto divino, muchas veces supeditado a las reglas y normas de cada comunidad. Este hecho va a condicionar las características de estos tesoros y las piezas que los componían. Sin embargo, en la actualidad, los mismos se encuentran muy mermados debido a los avatares de la historia. Y en este punto hay que mencionar las desastrosas consecuencias que para su supervivencia tuvo el siglo XIX, con las diferentes guerras que se vivieron así como los efectos de la desamortización. Debido a ello, los ajuares argénteos de estos centros se vieron disminuidos, tanto por la entrega que de estas alhajas tuvieron que hacer a requerimiento de los diferentes gobiernos, como por la enajenación de las mismas para su supervivencia. A pesar de ello, varias son las piezas de plata que se conservan todavía en estos cenobios, aunque la mayoría responden a tipologías habituales en los templos navarros, por lo general las de uso más común en la liturgia, siendo las agustinas recoletas quienes conservan el más rico y variado de los ajuares que han llegado hasta nuestros días.

A pesar de que alguna de estas fundaciones, como las carmelitas descalzas, es de época medieval, hay que señalar que las piezas argénteas que hoy tienen estos cenobios fueron labradas durante los siglos del barroco y posteriores. Solo hay dos excepciones: la pareja de relicarios de San Esteban y San Gaspar de las recoletas, obras medievales que paradójicamente se conservan en una fundación barroca, adonde llegaron a mediados del siglo XVII. Se trata de unas piezas labradas en Brujas en 1435 o 1460, probablemente por Jean de Quane, que sigue los modelos de relicario arquitectónico, con ostensorio en forma de templete. Y junto a estos nos encontramos con una gran variedad de piezas que abarcan diferentes tipologías, entre las que vemos algunas labradas en talleres pamploneses, pero también foráneos. Entre estas últimas hallamos piezas hispanas, de San Sebastián, Toledo y Madrid; europeas, de Sicilia y Brujas; o americanas, de Perú y Bolivia.


Copón. Carmelitas descalzas
 

Junto a los relicarios ya comentados, piezas destacadas serían el copón de las carmelitas descalzas, obra de principios del siglo XVII pero con una decoración retardataria bajorrenacentista, o el traído desde Eibar en 1632 por los fundadores de las recoletas. El conjunto de custodias, gracias al cual se puede hacer una evolución de esta tipología desde el barroco a nuestros días, ofrece ejemplares en las carmelitas descalzas, recoletas, carmelitas descalzos y maristas. El relicario barroco de San Francisco Javier, que proveniente del extinto colegio de los jesuitas se conserva en la catedral y el del Lignum Crucis, obra toledana del Setecientos, en las recoletas. O el conjunto de bandejas barrocas de las carmelitas descalzas, las recoletas y las agustinas de San Pedro, que nos hablan de la llegada a estos conventos de piezas de platería civil en las dotes de las monjas, y su adaptación posterior como piezas de uso religioso. Obras extraordinarias son las sacras barrocas de las Recoletas, de origen peruano, así como la capillita de la Virgen de Copacabana, alhaja de gran rareza de la que tan sólo se conoce otro ejemplar en España. Y para acabar, no podemos dejar de mencionar la variedad de coronas, diademas y atributos de santos que se conservan en todos estos cenobios, reflejo y herencia del esplendor barroco, cuando todo elemento utilizado en la iglesia era susceptible de ser realizado en plata.
 

Custodia. Carmelitas descalzas

Relicario del Lignum Crucis. Agustinas recoletas