12 de diciembre de 2007

Ciclo de conferencias

LA NAVIDAD EN LAS ARTES

Iconografía del ciclo de Navidad en el arte medieval navarro

Dña. Soledad de Silva y Verástegui.
Catedrática de Historia del Arte. Universidad del País Vasco

 

Es evidente que el Nacimiento de Cristo, uno de los acontecimientos más transcendentales ocurridos en la historia de la Humanidad, ha tenido profundas y extensas repercusiones no sólo en el ámbito religioso, sino también en las diversas manifestaciones de la cultura, y en concreto en el campo artístico y literario. Las primeras representaciones del tema se encuentran en las pinturas de las catacumbas y relieves de los sarcófagos desde el siglo III, siendo la Adoración de los Reyes Magos, la más antigua escena figurada. A partir del siglo IV, aparece también la Natividad y de comienzos del siglo V data uno de los ciclos más completos de la Encarnación, en los célebres mosaicos del arco triunfal de Santa María la Mayor de Roma .Desde entonces, y a lo largo de toda la Alta Edad Media, estos temas se encuentran representados en todo tipo de obras artísticas, tanto en Oriente como en Occidente, configurándose entonces los motivos iconográficos peculiares que distinguen estas escenas en cada uno de estos dos grandes ámbitos culturales. Pero hemos de esperar a fines del siglo XI y comienzos del XII, con el reinicio de la plástica monumental en los tiempos del románico, para que estos temas aparezcan figurados en la escultura de las portadas de las iglesias, capiteles del interior y en los claustros. Estos ciclos, cumplen en cada uno de estos lugares una función propia y por tanto enfatizan un significado específico. Durante los siglos del gótico las escenas de la Navidad seguirán exponiéndose también en las portadas y en los claustros, pero desaparecen en los capiteles del interior al carecer éstos ahora de escultura figurativa.

La conferencia de la Profa. Silva y Verástegui se centró en el análisis de los ciclos de la Encarnación más relevantes representados en la escultura monumental durante la Edad Media en Navarra. La primera parte se dedicó a las iglesias del románico, en las que estos ciclos alusivos a la Primera Venida de Cristo en la humildad de la carne ocupan lugares secundarios -los capiteles o las dovelas de las arquivoltas, incluso las enjutas- con respecto al tema principal representado siempre en el tímpano y centrado en la Segunda venida de Cristo glorioso al final de los tiempos (Santa María de Sangüesa, San Miguel de Estella, La Magdalena de Tudela). En el interior de las iglesias, en cambio, el ciclo de la Navidad, se desarrolla en función de los misterios que acontecen sobre el altar que celebran siempre el presente, ”Dios que viene”, y por tanto manifiestan que el Cuerpo de Cristo que se haya sobre el altar, después del momento de la Consagración, es el mismo que se encarnó en el vientre de María (Anunciación), nació en Belén (Nacimiento), fue adorado por los pastores (Anuncio y Adoración) y los reyes magos (Epifanía), huyó a Egipto, como puede verse en Santa María de Sangüesa y en la Magdalena de Tudela, entre otros ejemplos. Finalmente, en los claustros, estos ciclos suelen ir acompañados de otros relativos a la Vida Pública de Cristo, a su Pasión y Muerte y Resurrección y Ascensión a los cielos así como otros dedicados a las Vidas y martirios de los santos, de modo que el iconógrafo actúa en esta ocasión como un cronista que expone los principales acontecimientos de la vida de Cristo , de María y de los santos. Estas escenas debieron facilitar “la lectio divina” y la meditación de monjes y clérigos, que era sin duda una de las funciones de estos recintos. Los capiteles quedaban todos a la altura de la mirada, de modo que resultaba sencilla una doble lectura del texto y de la imagen, como puede observarse en San Pedro de la Rúa y en el magnífico claustro de la Catedral de Tudela.

La segunda parte de su conferencia se centró en las manifestaciones más características del gótico. Las primicias en Navarra de una portada toda ella dedicada a un ciclo de Navidad nos la ofrece el tímpano de Santa María de Olite, en la que estas escenas resaltan ante todo los misterios de su Maternidad divina que preside ahora una imagen de culto, la estatua de la Virgen y el Niño que ocupan el centro bajo dosel .Otra portada imponente es la de Santa María de Ujué que asocia el episodio de la Adoración de los Reyes Magos(tímpano) precedido por otras escenas del ciclo (capiteles), a la Última Cena (dintel), tema que cuenta con una larga tradición literaria y artística. Son muy conocidas las implicaciones eucarísticas de los ciclos de Navidad y en concreto las de la escena de la Epifanía que, a juicio de la conferenciante, cuenta con el interesante precedente de la portada románica de la iglesia francesa de la Magdalena de Neuilly-en- Donjon de mediados del siglo XII y que como la portada navarra venía a evocar la presencia de Cristo exaltado en el sacramento. El tema tuvo amplia difusión en Navarra en estos siglos con otras variantes (Claustro de la catedral de Pamplona, Santo sepulcro de Estella). Finalmente, se hizo referencia al bello grupo escultórico de la Epifanía situado en el muro oriental del claustro de la Catedral de Pamplona frente al cual se paraba, según costumbre atestiguada ya desde principios del siglo XV, pero que debió de ser mucho mas antigua, el cabildo de la Catedral que después de completas todos los días acudía en procesión a través del claustro hasta la capilla de Jesucristo. La segunda estación se hacía ante la Adoración de los Magos donde se recitaba una antífona y una oración: ”Deus illuminator omnium gentium”. La conferencia concluyó con el ciclo de la Encarnación situado en las claves de varias de las bóvedas del claustro, que en opinión de la Profa. Silva y Verástegui, obedecen también a un programa plenamente pensado, en función de los enclaves, donde han sido colocadas, complementando la iconografía de los capiteles y portadas.


Natividad

"Natividad", clave del claustro de la catedral de Pamplona, período gótico. 
Foto: Carlos Martínez Álava

Epifanía

"Epifanía (detalle)", Claustro de la catedral de Pamplona, período gótico. 
Foto: Catálogo Monumental de Navarra