10 de noviembre de 2010

Curso

LAS CLAUSURAS FEMENINAS DE NAVARRA EN EL ÁMBITO HISPANO.
Patrimonio, Arte y Arquitectura

Fundaciones reales: clausuras femeninas en España

Dª. Ana García Sanz.
Conservadora de Patrimonio Nacional

 

Los monarcas y otros miembros de la familia real ejercieron un importante papel como fundadores y patronos de instituciones religiosas. Muchas fueran las iglesias, hospitales y monasterios que surgieron y se desarrollaron bajo la protección de la corona. En la actualidad son cinco los monasterios que mantienen este estatus; en primer lugar el Monasterio de Santa María la Real de las Huelgas, situado a las afueras de la ciudad Burgos, fundación de finales del siglo XII; en segundo lugar, el Monasterio de Santa Clara en la villa vallisoletana de Tordesillas, fundado en la segunda mitad del siglo XIV. Ya en Madrid se conservan tres fundaciones, la más antigua de ellas es el Monasterio de las Descalzas Reales, fundado a mediados del siglo XVI; algo más tarde, en las primeras décadas del siglo XVII se funda el Monasterio de Santa Isabel y en las mismas fechas tiene lugar la fundación del Monasterio de la Encarnación.

Todos ellos son actualmente fundaciones reales, siendo el patrón actual S. M. el rey don Juan Carlos I, patronazgo que es llevado a cabo por Patrimonio Nacional, institución creada con el fin de gestionar todos los bienes del Estado al servicio de la Corona.

Los cinco reales monasterios citados, están atendidos desde su creación por las mismas órdenes religiosas. Todos ellos, de estricta clausura, fueron abiertos sucesivamente a la visita pública en la década de los 60 del siglo XX, de forma que fuera posible divulgar el espléndido legado histórico y artístico contenido en ellos.

Su fundación se ajusta al concepto de patronato real: el monarca, se comprometía a crear y mantener el edificio así como a velar porque que la comunidad religiosa contara con todo lo necesario. Por su parte, las comunidades religiosas tenían el deber de rezar por la salvación y eterno descanso del rey y toda su familia.

El Monasterio de San María la Real de las Huelgas fue fundado en 1187 por el rey Alfonso VIII de Castilla y por su mujer Leonor de Inglaterra para ser ocupado por una comunidad de monjas cistercienses. Tuvo diferentes fases constructivas que permiten ver estilos muy diferenciados. La amplia iglesia, es propia de la arquitectura cisterciense, aunque presenta ciertas peculiaridades como estar estructurada en tres naves, planta que era más propia de monasterios masculinos en vez de la nave única más frecuente en los monasterios femeninos.

Lo que más caracteriza a este monasterio es su condición de panteón real. En las tres naves de la iglesia se conservan 35 sepulcros de los reyes e infantes castellanos. Destaca el del infante Fernando de la Cerda por ser el único que permaneció intacto desde 1275, hecho que permitió recuperar la indumentaria y accesorios originales con los que fue enterrado el infante. A pesar de los saqueos, ha llegado hasta nosotros un interesante conjunto de indumentaria medieval, único en su género, que es el contenido del Museo de Ricas Telas abierto en el monasterio en 1988.

El Monasterio de Santa Clara de Tordesillas fue fundado en 1363 por el rey Pedro I ocupando el palacio mudéjar de este monarca. Está habitado por una comunidad de Clarisas franciscanas y su estructura, aunque bastante modificada, permite adivinar la planta del antiguo palacio con grandes salones estructurados entorno a un patio central. Lo más singular ene este monasterio es la pervivencia de los baños árabes del complejo palatino. 

En Madrid, la fundación real más antigua conservada es el monasterio de las Descalzas Reales, fundado en 1559 por la infanta Juana de Austria. Se trató de un proyecto muy ambicioso en el que además de un convento, habitado por una comunidad de franciscanas, se contemplaba la fundación de un colegio para niñas, un asilo de sacerdotes y un hospital de misericordia. Además, Juana quiso tener en este complejo sus propios aposentos y su capilla funeraria, a la vez que existía un Cuarto Real en donde se alojaban mujeres de la familia regia. 

Desde su fundación todas al religiosas que profesaban debían pertenecer a la familia real o la más alta nobleza, hecho que hizo que se creara en la clausura un importante centro de poder y cultura. En las Descalzas destaca el hecho de que algunas religiosas ilustres, como Sor Ana Dorotea, ejercieran una labor de patronazgo artístico en el interior de la clausura.

En las primeras décadas del siglo XVII se fundaron en Madrid dos monasterios de agustinas recoletas. Ambos promovidos por la reina Margarita de Austria, el primero de ellos es el Monasterio de Santa Isabel, en el que la reina asumía dos fundaciones anteriores, un colegio de niñas fundado en 1595 por Isabel Cara Eugenia y un convento de Agustina fundado en 1589 por San Alonso de Orozco. Para llevar a cabo esta fundación, la reina donó a la comunidad las casas que habían pertenecido a Antonio Pérez situadas cerca de la calle Atocha. Tras la muerte de la reina, asumió la fundación Felipe III pero la decisión de construir la iglesia se debe a Felipe IV, realizada en a partir de 1640 según los planos de Juan Gómez de Mora.

El segundo monasterio de agustinas fundado por Margarita de Austria es el de la Encarnación. Este monasterio de nueva planta fue construido cerca del antiguo Alcázar, entre 1611 y 1616. Su iglesia es una de las más bellas de Madrid, conservando en su interior pinturas de Vicente Carducho. En la clausura el espacio más singular es el Relicario, una de las lipsanotecas más importantes del mundo en donde se conservan reliquias de los siglos XVII y XVIII procedentes de todo el mundo.


Vista del claustro del Monasterio de Santa Clara de Tordesillas

Vista del claustro del Monasterio de Santa Clara de Tordesillas

Vista del claustro alto del Monasterio de las Descalzas Reales

Vista del claustro alto del Monasterio de las Descalzas Reales