5 de marzo de 2008

Ciclo de conferencias

ARTES DECORATIVAS Y TÉCNICAS ARTÍSTICAS

El mueble: objeto de lujo o artefacto útil

Dra. Mª Paz Aguiló.
Insituto de Historia. CSIC

 

La utilización desde hace un par de décadas del término artefacto, cada día utilizado con mayor profusión sobre todo en el ámbito anglosajón, para denominar genéricamente al mueble, nos ha conducido a una serie de reflexiones sobre la identidad del artefacto y sus características, el problema de la dimensión estética del artefacto-objeto, las teorías clásicas de Platón y Aristóteles, así como las características de la obra de arte y sus componentes en la civilización occidental. Se exponen las teorías de Hatcher y de Danto, la no instrumentalidad y el significado, la diferencia entre función y contenido y las premisas para la conversión de un objeto en obra de arte. Se tratan asimismo los conceptos de la antropología del arte aplicados al mueble: la distinción entre mueble culto y mueble popular, el cual contiene unos predicados estéticos como la gracia, la elegancia y la unida y que, pese a su instrumentalidad, no debe ser considerado artefacto. Un repaso sobre la consideración del mueble desde el siglo XVI al XVIII desde este punto de vista, nos hará observar como su valoración estética influye en su valoración económica y como ya entonces existía un tipo de mobiliario en el sur de Alemania a mediados del siglo XVI, denominado sehr künstige, el que primaba lo artificioso e inútil, situándose en el extremo opuesto la consideración del banco de la casa Calvet de Gaudí como una auténtica obra de arte con personalidad propia. 


Banco Casa Calvet. A.Gaudí

Banco Casa Calvet. A.Gaudí


El comienzo de la valoración del mobiliario como “arte decorativo” a finales del siglo XIX, incluyendo en ese concepto a las instalaciones y proyectos de decoración de interiores, nos conduce al interés por indagar en la apreciación del mueble en el siglo XX.

A continuación la Dra. Aguiló repasó el concepto del mueble como objeto de lujo, aspecto presente desde el siglo XVI al XX, en que se refleja el sentido de posesión de algo singular y envidiable, su utilización como expresión de poder político, económico o intelectual, que sentaron las bases del coleccionismo, contraponiendo piezas de clara intencionalidad de ostentación con otras en las que la belleza, la originalidad, la calidad de su diseño e innovación se pueden aunar con factores de utilidad, racionalidad y confortabilidad que pueden convertirlas en obras de arte. 
 

Escritorio Augsburgo. 1620

Escritorio Augsburgo. 1620