19 de febrero de 2014

Ciclo de conferencias

LA PAMPLONA CONVENTUAL

El Franciscanismo en Pamplona. Tres conventos típicos

P. Tarsicio de Azcona.
O.F.M. Cap.

 

El ponente comienza analizando los términos Franciscanismo, árbol seráfico y familia franciscana. Explica las siglas de cada rama de dicho árbol y familia surgida en el período clásico y hace referencia a los cientos de institutos modernos, inspirados en san Francisco. Entrando en materia, expone la identidad de los tres conventos típicos elegidos, proyectando modestas ilustraciones.

I. CONVENTO DE SAN FRANCISCO: Analiza su situación en san Pedro ad ripas o ribera, en el bosquecillo de la Taconera, destruido en 1521 durante la conquista de Navarra y dentro de la ciudad en la plaza de su nombre. Estudia con documentos este emplazamiento por voluntad de Carlos V y el administrador Juan Rena. Acentúa su desamortización en 1835, en raíz de la cual fue convertido en Escuelas públicas de la ciudad. Los franciscanos menores, sus dueños, han vuelto a Pamplona, pero con otra misión. Se alude con amplitud a la remodelación de la plaza y del edificio en 1926 a raíz del XVII centenario de la muerte de san Francisco; así como a la inauguración del monumento de san Francisco, en el que estuvo presente el jefe de Gobierno, general Primo de Rivera.

II. CONVENTO DE SANTA ENGRACIA, considerado como el primer monasterio de santa Clara más allá de los montes “ ultra montes”. Se señala su ubicación en la Rochapea a base de planos militares, el crecimiento de su patrimonio a base de generosas limosnas y la categoría del mismo para todo el barrio de Jus la Rocha. Se documenta su destrucción en la guerra de la Convención de 1795, la búsqueda da emplazamiento nuevo y el traslado al abandonado convento de la Orden hospitalaria de san Antón. Llevaron al mismo su rico archivo, religioso y civil.

III. CONVENTO DE CAPUCHINOS, EXTRAMUROS DE PAMPLONA. Dedicado en 1606 a la Inmaculada Concepción. Tiene estudio monográfico documentado. Expone el autor la identidad franciscana de la familia capuchina. Sintetiza la acción del fundador Gabriel de Amasa, mercader importante de Pamplona. Al morir sin familia, fundó un Patronato para la docena de obras benéficas a las que legó su fortuna de más de 80.000 ducados, con prioridad para el convento de capuchinos, con quines vivió en su “casica” los últimos años de su vida. El Patronato se reunía en el mismo una vez al año, atendía a sus necesidades y estudiaba la situación de las otras obre benéficas. 

Los rasgos de los capuchinos eran no poder poseer en propiedad bienes urbanos ni rústicos, la austeridad de su fisonomía y de su vida y ayudar a bien morir. Eran hombres de pueblo. Tenían su huerta para las hortalizas domésticas, así como otro trozo de tierra al otro lado el Arga, al que se pasaba con una barca, sujeta a una sirga metálica. El convento fue renovado en 1998-2000, aunque conserve espacios originales del siglo XVII en la iglesia y en los muros del edificio.

Estos tres conventos son prueba de la temprana cercanía del franciscanismo a Pamplona, incluido el franciscanismo laico de la Venerable Orden Tercera (VOT), ahora Orden Franciscana Seglar (OFS).


Convento de capuchinos extramuros de Pamplona (1898-1903)
Autor desconocido
(Archivo Municipal de Pamplona)