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2014_05_30_FYL_En memoria de José Luis González-Simancas

Javier Vergara, Profesor titular de Historia de la Educación. UNED-Madrid

En memoria de José Luis González-Simancas

vie, 30 may 2014 16:42:00 +0000 Publicado en www.unav.edu

Hoy, 30 de mayo de 2014, ha fallecido en Pamplona, tras una larga y callada enfermedad, José Luis González-Simancas Lacasa, pedagogo —como le gustaba definirse—, maestro de maestros —como le llamábamos otros—, profesor —como le llamaban los alumnos— y principal mentor de los estudios de Educación en la Universidad de Navarra. Don José Luis había nacido en Madrid, un 22 de noviembre de 1924, en el seno de una familia de diez hermanos, de tradición jurídica, humanista, pedagógica y empresarial. Referentes que marcaron sobremanera su vida y generaron en él una inquietud educadora, innovadora y humanista que le acompañó el resto de sus días.

Su vida fue sobre todo comunicación pedagógica y universitaria. La primera, la definía como "una pasión por hacer lo mío tuyo y lo tuyo mío". Un signo de identidad que aprendió de sus padres y consolidó después como miembro numerario del Opus Dei. Una vocación, como él mismo decía, que marcó su vida de horizontes de verdad, y que su propio devenir vital se ha encargado de confirmar al conformar en él una personalidad marcada por una paz, serenidad e ilusión de vida encomiables. Su segunda pasión, la universidad, la inició en octubre de 1942, en las facultades de Filosofía y Letras y Derecho. Una doble vocación que se decantó finalmente por la Historia y más concretamente por la Historia de América. Opción que según él estaba cantada. Era familiarmente un ciceroniano vital e inquieto, consciente de que en la historia estaba una parte importante del magisterio de la vida. Una fuerte tentación a la que el profesor Simancas —como le llamaban muchos de sus alumnos— difícilmente podía sustraerse.

Pero don José Luis no fue un historiador de profesión. La historia le sirvió para confirmar el valor pedagógico de los hechos humanos y su vocación pedagógica. Algo que pudo definitivamente confirmar a partir de 1949, cuando viajó al Instituto de Educación de la Universidad de Londres. Sus años londinenses dejaron en él una huella indeleble. Le sirvieron para entender la educación como un saber práctico y no disociar sabiduría y vida. Una inquietud que pedagógicamente pudo enseñar, a partir octubre de 1951, cuando inició la aventura del colegio de Gaztelueta de Bilbao. Una experiencia apasionante, de las más importantes de su vida —señaló en cuantiosas ocasiones— que terminó en 1965, cuando se trasladó a la Universidad de Navarra a orientar a los futuros profesores de Enseñanza Media. Aquí es una pieza clave en la fundación y posterior desarrollo del Instituto de Ciencias de la Educación (1967), de los estudios de Pedagogía (1973) y del nacimiento de la Pedagogía Hospitalaria en la Universidad de Navarra, embrión de la European Association of Hospital Pedagogues (1988) de la que fue miembro fundador.

En 1995, tras cuarenta y cinco años dedicados intensamente a la educación, José Luis González-Simancas se jubiló como Profesor Ordinario de la Universidad de Navarra. Un periodo largo de vida magisterial, marcado por una honda vocación educadora, por una selecta formación pedagógica, por una plena integración de saber hacer y vivir haciendo, y por un magisterio que hizo del crecimiento humano y espiritual de los demás su principal razón de vida. Gracias, maestro, por enseñarnos a crecer, a esperar y a sentir lo humano con esperanza.