Misa en la festividad de san Josemaría, fundador de la Universidad de Navarra
En la homilía, Rafael Salvador, vicario de la Delegación del Opus Dei en Pamplona, alentó a dar testimonio de nuestra condición de cristianos
Alrededor de 2.000 personas acudieron el sábado al Polideportivo de la Universidad de Navarra para participar en la Misa con ocasión de la festividad de san Josemaría Escrivá, fundador del Opus Dei, que falleció el 26 de junio de 1975. La concelebración eucarística fue presidida por el vicario de la Delegación del Opus Dei en Pamplona, Rafael Salvador.
Al dirigirse a los asistentes en la homilía, citó unas palabras de san Josemaría y recordó que también hoy "nos encontramos ante muchas personas deseosas de oír el mensaje de Dios, aunque externamente lo disimulen".
Propuso además otro mensaje del Papa al indicar cómo la exclusiva preocupación por el bienestar económico y las satisfacciones materiales pueden "inspirar y sostener una existencia vivida como si Dios no existiese". A veces, en efecto, "naciones enteras parecen volverse de espaldas a las raíces cristianas que les dieron su razón de ser". Pero, "esas mismas gentes siempre continúan buscando a Dios", añadió. Por eso impulsó a "vivir con un optimismo sobrenatural, sin empequeñecerse ante los obstáculos del ambiente, o incomprensiones que el anuncio del Evangelio pueda suscitar". Aconsejó comportarse "con gallardía, con la palabra y el buen ejemplo", y "dar en todo momento testimonio de nuestra condición de cristianos, para llevar la paz a este mundo que amamos".
Ser apóstoles santos
"La llamada de todos nosotros a ser santos conlleva que la santidad y el apostolado son dos realidades que se implican mutuamente", indicó. Así, quiso invitar a los presentes a preguntarse "cómo cumple cada uno la responsabilidad apostólica de su vocación cristiana: ¿rezamos?, ¿somos coherentes con nuestra fe? ¿hablamos de Dios?, ¿les acercamos a los sacramentos del Bautismo, Confirmación, Confesión?"
Por último, animó a no perder de vista la íntima relación entre "anunciar a Cristo a los demás y la Eucaristía: fuente y cima de la Iglesia".