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2026_01_26_COM_Cierre_Remed

La Universidad clausura el proyecto europeo ReMeD sobre medios resilientes y democracia en la era digital

Han analizado el rol de los periodistas y de los creadores de contenido, su alcance y los retos que plantea para las democracias

26 | 01 | 2026

La Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra acogió el evento final del proyecto europeo ReMeD (Resilient Media for Democracy in the Digital Age), una iniciativa financiada por la Comisión Europea dentro del programa Horizon Europe y coordinada desde la propia Facultad. El proyecto, desarrollado por un consorcio de nueve instituciones europeas, se ha centrado en analizar el papel de los medios y de los nuevos creadores de contenido en la configuración de la opinión pública en el entorno digital, así como en estudiar los efectos de este ecosistema sobre la calidad democrática.

ReMeD parte de una realidad clave: la digitalización ha multiplicado las voces informativas, pero no todas contribuyen a distribuir información contrastada y responsable. Este escenario ha provocado una creciente dificultad para que ciudadanos y periodistas accedan a noticias veraces desde fuentes fiables, con un impacto directo sobre la confianza en los medios y, en consecuencia, sobre el funcionamiento de las democracias.

La investigadora principal del proyecto y catedrática de la Facultad de Comunicación, Mercedes Medina, subrayó que “hoy la opinión pública ya no se configura solo desde los medios tradicionales. Existen múltiples vías y actores, especialmente los creadores de contenido, que están desempeñando un papel clave en cómo la información llega a los ciudadanos. La aportación de ReMeD ha sido comprender ese rol, su alcance y los retos que plantea para la democracia”.

El acto contó con la participación destacada de Fernando Vallespín, catedrático emérito de Ciencia Política y expresidente del CIS, quien ofreció una reflexión sobre la transformación del espacio público. Vallespín advirtió de que uno de los principales problemas de las democracias actuales es “la forma en que se está configurando el espacio público en un entorno dominado por plataformas privadas”, donde los algoritmos determinan la visibilidad de los contenidos y los criterios comerciales sustituyen a los deliberativos.

Durante su intervención, señaló fenómenos como la fragmentación y polarización del debate, la aparición de realidades informativas paralelas y la emocionalización de la política, donde “pesan más las emociones que los argumentos”. “Hemos pasado de una democracia mediática a una democracia digital en la que el poder comunicativo no siempre es democrático”, afirmó.

Periodismo, plataformas y democracia: una mesa plural

El encuentro incluyó una mesa redonda con representantes de los ciudadanos, periodistas, profesionales de la verificación y el emprendimiento digital: Carlos Hernández-Echevarría (Maldita), Charo Marcos (fundadora de Kloshletter), Leyre Iglesias (subdirectora de Opinión de El Mundo) y José Iribas (ciudadano y consejero de Educación del 2011 al 2015).

En la conversación generada se reivindicó el papel esencial del periodismo profesional como pilar del sistema democrático y se advirtió de los efectos de la plataformización: pérdida de control sobre la distribución de los contenidos, debilitamiento de las marcas periodísticas y proliferación de la desinformación. Los ponentes coincidieron en el diagnóstico de que el algoritmo no es neutral: responde a incentivos económicos y tiende a amplificar los contenidos más emocionales y polarizadores.

Leyre Iglesias señaló que existe una gran competencia por la atención en diferentes canales, sobre todo en redes sociales, donde todo el mundo es comunicador. En este contexto, destacó que “hay que competir y hacerlo mejor”.

El papel de las redes sociales muchas veces puede llevar a la disolución de la marca periodística y al control de la distribución, lo que ha afectado, entre otras cosas, al modelo de negocio de los medios. Ante esta situación, Charo Marcos insistió en que es importante reforzar la idea de que “los medios son importantes para la democracia y la misión del periodismo es la de ser una herramienta al servicio de los ciudadanos para que sean capaces de tomar mejores decisiones en su día a día”.

Carlos Hernández-Echevarría defendió que, frente a los contenidos tóxicos, la eliminación no siempre es la mejor solución, y apostó por estrategias de contextualización, verificación y alfabetización mediática, combinadas con una regulación proporcionada. Por otro lado, se alertó sobre los riesgos de una regulación excesiva que pueda acabar afectando a la libertad de expresión y a la independencia de los periodistas.

El debate abordó además la responsabilidad de los medios públicos, la necesidad de exigir rendición de cuentas y la crítica a formatos informativos diseñados para el entretenimiento polarizante, subrayando que no puede comprenderse una crisis democrática sin atender a la evolución del sistema informativo.

Calidad periodística y sostenibilidad

El cierre corrió a cargo de Alfonso Sánchez-Tabernero, catedrático de la Facultad de Comunicación, quien defendió la necesidad de recuperar estándares profesionales del buen periodismo frente al deterioro provocado por el clickbait y la precarización del sector. Subrayó también la responsabilidad de las empresas informativas en la gestión de sus equipos, la coherencia con su identidad editorial y la construcción de modelos de negocio sostenibles basados en la confianza del público.

“El futuro del periodismo y de la democracia pasa por hacerse buenas preguntas, apostar por el talento y asumir que no puede haber al mismo tiempo máxima rentabilidad y máxima seguridad”, concluyó.

El proyecto ReMeD se cierra así como un espacio de reflexión europea sobre los retos estructurales del ecosistema informativo digital y su impacto en la calidad democrática, con el objetivo de contribuir a fortalecer el vínculo entre ciudadanos, empresas periodísticas, profesionales y tecnologías digitales.

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