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José Manuel Caamaño: “Los investigadores tenemos el reto de humanizar la ciencia”

El director de la Cátedra Francisco José Ayala de Ciencia, Tecnología y Religión de la Universidad Pontificia Comillas ICAI-ICADE advierte del riesgo del ‘paradigma tecnocrático’

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José Manuel Caamaño imparte el seminario de noviembre del Grupo 'Ciencia, razón y fe' (CRYF). FOTO: Manuel Castells
22/11/17 12:50 Chus Cantalapiedra

“Los investigadores tenemos el reto de humanizar la ciencia, para que no se convierta en esclava del poder, y para que los científicos no se encierren en la soledad de su prodigioso conocimiento científico”. Así lo aseguró en la Universidad de Navarra José Manuel Caamaño, director de la Cátedra Francisco José Ayala de Ciencia, Tecnología y Religión de la Universidad Pontificia Comillas ICAI-ICADE. Sus declaraciones se enmarcan en el seminario ‘El paradigma tecnocrático’, organizado por el Grupo ‘Ciencia, Razón y Fe’ (CRYF) del centro académico.

En sus palabras, Caamaño ahondó en la importancia de pensar en la misión de la Universidad y reforzó esta idea al recordar el discurso del filósofo español José Ortega y Gasset: “Si la ciencia puso orden en la vida, ahora será preciso también poner orden en la ciencia: organizarla, ya que no es posible reglamentarla. Hacer posible su perduración sana, dotarla de una forma compatible con la vida humana que la hizo y para la cual fue hecha”.

Además, hizo hincapié en que los investigadores deben preguntarse a favor de quién y de qué está el conocimiento, más allá de lo que los criterios de la ANECA les piden: “Tanto las universidades como las empresas y los investigadores deben discernir por qué optan y por qué renuncian en su labor académica”. 

“La ciencia, la técnica y la tecnología deben estar al servicio de la vida”

El experto afirmó que las ciencias, en todas sus expresiones, tienen por delante el reto de la búsqueda de la verdad y del mejor servicio a la sociedad: “Necesitamos un horizonte sapiencial para la ciencia, del que hablaba Juan Pablo II, porque quizá el mayor riesgo de cualquier científico, y de cualquier técnico, es ser instrumentalizado al servicio del poder. La ciencia, la técnica y la tecnología tienen que estar al servicio de la vida, al servicio del desarrollo humano, integral y solidario”. Asimismo apostó por la interdisciplinariedad en la búsqueda de la verdad, porque “el ser humano, aunque lo estudiamos fragmentado, jamás se puede entender adecuadamente de manera fragmentada”.

Durante el seminario, José Manuel Caamaño también destacó algunas críticas contra el paradigma tecnocrático en las que incide el papa Francisco en su encíclica Laudato si’ y de cuyos riesgos ya advertía Pablo VI en la Populorum progressio de 1967: “El Papa no denuncia ni la ciencia, ni la tecnología, ni la técnica, sino el paradigma tecnocrático, que afecta al modo de organizar la sociedad y de abordar sus problemas, así como a la forma de entender la vida humana y nuestras acciones en su raíz más profunda”.