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¿Un cuadro puede ser mi amigo? Una exposición en torno a la educación a través de valores en el MUN

La exposición organizada por parte del Área Educativa del MUN se presenta como un hito de este Museo: una muestra que recopila la labor de su Área Educativa.
Durante sus diez años de vida, el Área Educativa del MUN ha realizado programas educativos destinados a todo tipo públicos -bebés, escolares y universitarios, personas mayores y entidades sociales-con quienes han trabajado valores como la igualdad, la paz, los cuidados y la diversidad, a través de creaciones colaborativas.

Hoy se inaugura una exposición que marca un hito en la historia del MUN; la sala Torre del Museo deja de lado las grandes obras y creaciones de artistas consolidados, para acoger, hasta el 16 de agosto, las creaciones de todas aquellas personas que durante los 10 años de historia del MUN han participado y colaborado en los programas organizados por su Área Educativa. Un total de 100.000 usuarios, 50.000 de ellos, escolares, pero también alumnado y profesorado universitario, personas mayores, familias e integrantes del programa SociARTE.

Labor educativa del Museo

Desde su inicio el MUN ha pretendido ser un contexto amable y libre, donde a través del arte, se puedan vivir experiencias que ayuden al desarrollo integral de las personas y que permitan a su vez comprender mejor el mundo en el que habitamos. El Museo siempre ha pretendido “Ayudar a Educar”, contribuyendo a la formación integral de los seres humanos durante todas las etapas de la vida. Así lo indica Fernando Echarri, comisario y educador en el MUN: “la sociedad es plural es diversa, es inclusiva y el museo también quiere ser inclusivo y acoger a todas estas personas y dar respuesta a sus necesidades y expectativas desde el punto de vista educativo, ese es nuestro trabajo y lo que hemos pretendido durante este tiempo”.

Para hacerlo posible, el Área Educativa del MUN creó desde su inicio, una hoja de ruta que seguir; su manera propia de educar a través del arte: “El Área Educativa del MUN- indica Echarri- apostó desde sus inicios por realizar una educación en valores. A lo largo de estos 10 años han realizado programas específicos para fomentar diferentes valores, como la paz, el cuidado, la igualdad y la diversidad. Todos estos programas dirigidos fundamentalmente al público escolar incluían una visita a las exposiciones, para a través de diferentes obras de arte focalizar con el valor que se quería fomentar. En las salas se les preguntaba sobre qué pensaban sobre ese valor y cómo podrían favorecerlo. Posteriormente cada alumno o alumna debía realizar una obra creativa para representar ese valor. Además entre todo el alumnado se realizaba una obra colaborativa.”

¿Un cuadro puede ser mi amigo?

Precisamente, la exposición recopila obras colaborativas que han surgido a raíz de la labor en dichos programas educativos además de obras de arte de la Colección MUN, que han inspirado la labor del área, y rincones participativos y creativos en los que el propio visitante puede colaborar realizando sus propias aportaciones artísticas.

A través de esto, pretende hacer reflexionar en torno a cómo vemos el mundo que nos rodea; es por ello, que el título de esta exposición está tomado directamente de la pregunta que se hizo una niña que visitó el MUN hace años: ¿Un cuadro puede ser mi amigo?. Fernando Echarri y Teresa Barrio recuperan esa cuestión con la intención de despertar en el espectador una conciencia más atenta y sutil sobre las cosas, recuperando esa manera de mirar el mundo que se manifiesta de manera natural y espontánea en la infancia.

Una exposición estructurada en módulos

La labor realizada en dichos talleres educativos ha sido recopilada en esta exposición a través de ocho módulos:

Tras un módulo de introducción: “La educación de la mirada”, donde una serie de citas de grandes artistas nos conducen de manera reflexiva al espacio central de la exposición, encontramos los módulos relativos al trabajo realizado por el área junto a uno de sus públicos esenciales; los escolares.

El primero de los módulos realizado por escolares que encontramos es el “Rothko experience”. Junto a la obra Untitled (1969) de Mark Rothko, encontramos las creaciones realizadas por parte de alumnado escolar en un proyecto donde se reflexiona en torno a los prejuicios y las apuestas valientes de artistas que rompieron con los ideales de su época.

Tras este, el módulo “80 º aniversario de Guernica", se plantea como la suma entre la obra del famoso pintor Picasso y la obra propia de la colección del museo, Estela para un pueblo pacífico que era Guernica (1957) de Jorge Oteiza. Junto a ellas se presenta un gran mural colaborativo de la obra de Picasso realizado por alumnado escolar con el que se dio espacio y lugar para reflexionar en torno a la paz. Espacio donde encontramos además el primero de los proyectos inmersivos que el visitante puede realizar.

A continuación, el módulo “Kandinsky en la Plaza del Castillo” recoge la labor realizada a raíz de la recuperación de una una postal que el artista Kandinsky compró de la Plaza del Castillo. Tomando esta como punto de inicio, se generó un proyecto colaborativo en el que interviniendo esa postal, el alumnado escolar reflexionó en torno a la innovación artística, el autoconocimiento y la relación individual con el mundo exterior. En dicho módulo podremos encontrar además la obra Sin título (1941) de Kandinsky, que dio pie a poner en marcha este proyecto.

Tras estas creaciones realizadas por escolares, nos adentramos en un módulo que pone el foco en otro sector poblacional: a raíz del COVID-19, las personas mayores fueron uno de los centros de atención y de cuidado. Esta situación dio lugar al módulo “Homenaje a nuestros mayores”. “QUIDARTE”. En este espacio, junto a la fotografía Mujer de Ávila (s,f) de Ortiz Echagüe, puedes encontrar otro de los proyectos colaborativos del Área Educativa del MUN: “El cuidado -indica Teresa Barrio, comisaria de la exposición y educadora en el MUN- es un valor que hemos tenido muy presente como sociedad tras la pandemia. Además, en este módulo, nos hemos querido centrar en los vínculos intergeneracionales: en el reconocimiento a las personas mayores; y en el papel que éstas juegan en las familias y en la sociedad”. Cabe destacar además, que este proyecto dio pie a que se crease otro nuevo: un proyecto que ofrecía la posibilidad de acercar el arte a los mayores sin que estos tuviesen la necesidad de acudir a un museo para disfrutar de él. Para ello, el material creado en este programa fue llevado a diferentes residencias de mayores de Navarra, donde fue conservado para el disfrute de sus usuarios.

Tras reflexionar en torno al cuidado de las personas mayores, el módulo “Las mujeres en las artes”, plantea una reflexión en torno al papel de la mujer en el arte, con el objetivo de ofrecer visibilidad y reconocimiento a la mujer en el mundo artístico. Durante esta actividad se reprodujo la obra Costa Rica (2007) de Cecilia Paredes a gran escala. Del mural formaron parte los fragmentos que puedes encontrar dispersos en el suelo, bajo la obra original de la artista. Como si de un espejo quebrado se tratase, estos fragmentos revelan una imagen (o una historia) parcial y distorsionada. Una imagen rota, quizás como resultado del olvido, de una crisis de identidad o de un sentimiento de desarraigo que conducen al camuflaje y, en última instancia, a la invisibilidad. En este módulo puedes encontrar además obras que surgieron tras trabajar con el alumnado la figura de Jane Clifford, quien quedó siempre a la sombra de las creaciones artísticas de su marido Charles, y lo surgido tras analizar las aportaciones artísticas de Lynne Cohen.

A través del módulo “La pirámide multicultural”, se presenta el trabajo realizado por parte del Área Educativa en cuanto a valores como la diversidad, la inclusión y el respeto a todo ello, siendo este proyecto además el que sentó las bases de la creación de SociARTE.

Finalmente, como no podía ser de otra manera, esta exposición debía recoger otra de las funciones de este museo; su condición de museo universitario. Así, el último módulo recopila la labor realizada en los talleres y actividades destinadas a estudiantes de diferentes facultades de la Universidad de Navarra y al profesorado de esta Universidad.

Una exposición inclusiva

Todos los módulos presentan además materiales que responden de manera real a esa inclusión y diversidad que encontramos en la sociedad, por lo que cuentan con textos adaptados, videos de lenguaje de signos, audios que facilitan la accesibilidad a los contenidos.

La exposición se inaugura al público a las 20.00 horas del miércoles 11 de febrero e irá precedida, a las 19.00 de la tarde, por una masterclass con sus comisarios, Fernando Echarri y Teresa Barrio. La entrada es libre, previa retirada de invitación en taquilla o a través de la página web.

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