La Universidad concede diez medallas de plata a profesores y empleados del campus de San Sebastián
La Universidad de Navarra reconoce a Iker Aguinaga, Jon Alkorta, Íñigo Andueza, Mikel Arizmendi, Coro Aycart, Diego Borro, Javier Díaz, Isabel Gastaminza, Sonia Romero e Igone Vélez por sus 25 años de servicios prestados.
29 | 01 | 2026
El miércoles 28 de enero, festividad de Santo Tomás de Aquino, la Universidad de Navarra entregó sus Medallas de Plata a diez profesionales de Tecnun y Ceit que cumplen 25 años de servicios prestados. El acto se celebró en el Museo de la Universidad de Navarra y, en total, 122 empleados recibieron este reconocimiento. Con ellos, ya son 3.146 los profesionales que han sido distinguidos con la Medalla de Plata desde que se instauró en 1986.
Estos 122 “campeones de lo cotidiano” que iniciaron su trayectoria en el año 2000, celebran 25 años de dedicación, esfuerzo y servicio. De entre todas estas historias, hemos querido destacar las de quienes trabajan en el campus de San Sebastián a través de las entrevistas de la serie “Hablando en Plata”:
Iker Aguinaga / División de Materiales y Fabricación
1) Si tuvieras que escoger un recuerdo, ¿cuál mencionarías?
En realidad, no es solo un recuerdo individual, sino varios. Se trata de las defensas de tesis de los doctorandos a los que he dirigido o con los que he colaborado en proyectos de investigación. En todos los casos, la defensa es el final de un proceso largo, complejo y marcado por muchos altibajos. La defensa marca un final muy emotivo, en el que se mezclan alegría, nervios y termina en una celebración.
2) ¿Qué personas te han marcado?
Hay muchas personas que han dejado una profunda huella en mí, desde profesores en mi etapa de estudiante en Tecnun, a compañeros de despacho, compañeros de asignatura, doctorandos o estudiantes que realizan el proyecto fin de carrera.
Pero si tuviera que destacar un nombre, me gustaría acordarme de Javier García de Jalón, fallecido en enero de este año. Primero como profesor de Informática I en Tecnun consiguió que me enganchase al mundo de la computación. Posteriormente, ya en Ceit, me ayudó a dar los primeros pasos en el mundo de la simulación y de los gráficos en 3D. Sin esos pasos iniciales hoy no estaría donde estoy.
3) ¿Qué te llevas de Ceit?
Me llevo varias cosas fundamentales para mí. Por una parte, la posibilidad de trabajar cada día las cosas que me gustan y de enfrentarme a nuevos retos en tecnologías punteras. Por otra parte, la posibilidad de ayudar a formarse a los nuevos investigadores.
4) ¿Cómo ves Ceit en los próximos 25 años?
Estamos en un momento en el que es muy difícil hacer predicciones a tan largo plazo. Estamos viviendo varias revoluciones sociales y tecnológicas de forma simultánea que afectarán de forma profunda a la sociedad y a Ceit como parte de ella. Tecnologías como la inteligencia artificial y la robótica o retos como el cambio climático, la escasez de recursos o el envejecimiento de la población van a cambiar de forma radical la forma de trabajar y de aprender. Espero que dentro de 25 años Ceit siga investigando y formando a investigadores capaces de aprovechar las posibilidades de las nuevas tecnologías que vayan surgiendo, para abordar los retos actuales y los nuevos que vayan apareciendo, y así ayudar a que la humanidad avance hacia un mundo más equilibrado, sostenible y con menos sufrimiento.
Jon Alkorta / División de Materiales y Fabricación
1) Si tuvieras que escoger un recuerdo, ¿cuál mencionarías?
Si tuviera que elegir uno, elegiría el día de la defensa de mi tesis, en abril de 2006. Tengo un recuerdo muy especial, porque vino mi familia y algún amigo, y recuerdo los nervios y la celebración posterior. Fue un muy buen momento.
2) ¿Qué personas te han marcado?
Todos los que me guiaron durante mis primeros años. Por supuesto, las personas que más me han marcado son Javier Gil Sevillano, que fue mi director de tesis, junto con José Manuel Martínez Esnaola, a quienes aprecio más aún a nivel personal que profesional (si cabe). Ellos siempre me han animado a explorar nuevas ideas, me dieron la oportunidad para desarrollarme profesionalmente en Ceit y han confiado en mí todos estos años. Por supuesto, a lo largo de estos 25 años hay mucha gente que he tenido el placer de conocer pero destacaría a nivel personal mis primeros compañeros de despacho cuando llegué (Luis, Pello, Ainhara, Eva, Judith, Iñigo y Rocío) con los que salía a cenar de pintxos todos los jueves y que me acogieron desde el primer momento.
3) ¿Qué te llevas de Ceit?
Llevo más años en Ceit que fuera de él; me llevo muchas cosas. Ceit ha sido quien me ha dado las herramientas y las bases para desarrollar mi carrera investigadora. Gracias a ello, he tenido la posibilidad de conocer lugares y personas que no hubiera conocido de otro modo. Entre ellas, a mi propia mujer, que fue investigadora también en Ceit.
4) ¿Cómo ves Ceit en los próximos 25 años?
En los últimos años, Ceit ha evolucionado hacia una investigación más profesional, competitiva y global. En los próximos años el objetivo de Ceit debe ser consolidarnos como un referente en investigación, liderando proyectos cada vez más ambiciosos, de carácter más internacional y con capacidad de atraer talento tanto local como internacional. En 25 años, veo a Ceit como un centro más competitivo y conectado mundialmente, que preserva sus valores fundacionales y su compromiso de servicio a nuestra sociedad.
Íñigo Andueza / División de Materiales y Fabricación
1) Si tuvieras que escoger un recuerdo, ¿cuál mencionarías?
Tras 25 años trabajando aquí, sigo recordando con mucha nitidez y cariño mi primer día en Ceit. Siempre me ha llamado la atención lo rápido que mis compañeros de entonces me hicieron sentir parte del equipo, integrándome y haciéndome sentir uno más desde el primer momento.
2) ¿Qué personas te han marcado?
A nivel personal, son muchas las personas que me han marcado y que me han ayudado a sacar la mejor versión de mí mismo. En el ámbito profesional, tengo un agradecimiento especial a Paco Castro y al grupo que formaba en aquel momento, junto a Iñigo Iturriza, Jon Etxeberria o Txema Sánchez, entre otros. Por otro lado, mis padres y mi hermano me inculcaron desde siempre el valor del trabajo y la importancia de afrontar los retos sin miedo, y fue Paco quien supo ayudarme a trasladar y reforzar esos aprendizajes dentro del entorno profesional.
3) ¿Qué te llevas de Ceit?
La suerte de haber podido disfrutar de mi trabajo y de venir cada día con ilusión. Todo ello ha sido posible gracias a las personas con las que he compartido estos años y, por supuesto, a las oportunidades que ofrece Ceit para evolucionar profesionalmente, aprendiendo cosas nuevas cada día.
4) ¿Cómo ves Ceit en los próximos 25 años?
Espero que Ceit continúe en la misma línea de trabajo, aportando su conocimiento y el talento de su gente en los ámbitos más punteros de la investigación. Confío en que mantenga esa capacidad de afrontar con ilusión y compromiso los nuevos retos que plantea la ciencia.
Mikel Arizmendi / Departamento de Ingeniería Mecanica y Materiales
1) 1) Si te preguntamos por estos 25 años, ¿qué recuerdos te vienen a la mente?
En estos 25 años guardo muchos recuerdos: los años del doctorado, la defensa de la tesis, los primeros días de clase... Si tuviera que elegir uno, me quedaría con el día de la defensa de mi tesis: la preparación, los nervios, la presentación, las preguntas… Tras un largo periodo como becario, parecía el cierre de una etapa, aunque pronto descubres que, en realidad, se abre un camino lleno de nuevas oportunidades.
2) ¿Qué personas te han marcado?
Son muchas las personas que me han marcado a lo largo de estos años: desde profesores en mi etapa como estudiante en Tecnun, a los técnicos, doctorandos y profesores del departamento. Entre ellas, me gustaría destacar a Justino Fernández, quien me ofreció la oportunidad de realizar la tesis doctoral y a quien agradezco profundamente todo lo que me ha enseñado y transmitido, tanto en lo profesional como en lo personal. También valoro de forma especial todo lo que he vivido y compartido en el día a día junto a mis compañeros de departamento a lo largo de estos años.
3) ¿Qué destacarías de la Escuela?
Destacaría la cercanía, el ambiente de respeto y compañerismo y la manera en que todas las personas que componen la Escuela trabajan con ilusión y cuidado por los detalles.
4) ¿Cómo ves Tecnun dentro de 25 años?
Es una pregunta difícil, porque estamos viviendo cambios que continuarán en los próximos años; aun así, veo la Escuela como hasta ahora, manteniendo intacta su esencia, si bien transformada por nuevas instalaciones y tecnologías.
Coro Aycart / Servicio de Dirección de Personas
1) Si te preguntamos por estos 25 años, ¿qué recuerdos te vienen a la mente?
Mis primeros recuerdos son de ISSA. Fue una etapa apasionante en un edificio histórico de la ciudad, lleno de encanto. Disfruté muchísimo esa etapa en “el palacete”. Guardo especial recuerdo de la celebración del 50 aniversario en el Teatro Victoria Eugenia, con más de 800 antiguas alumnas emocionadas escuchando el reconocimiento de tantas empresas gipuzkoanas por la excelente formación impartida. Catorce años después, llegué a Tecnun y desde el primer momento me impactó la importancia que se le da a la formación de los estudiantes, mucho más allá de las asignaturas. Alucinaba con la cantidad de alumnos que impulsaban actividades como el club de debate, el teatro, el coro, la música, el deporte... Me he encontrado con estudiantes con auténticos talentos, y, a la vez, muy humildes. Fue emocionante, por ejemplo, sacar la tamborrada de Tecnun.
2) ¿Qué personas te han marcado?
Cuando comencé en la Universidad venía ya marcada por los profesores que tuve en la carrera, de esos que me impactaron por su sabiduría y, sobre todo, por la generosidad con los estudiantes y su pasión por enseñar. Destacaría a Carlos Soria y a Paco Gómez Antón. En Tecnun tenemos también genios de ese nivel con los que he tenido la suerte de trabajar. Y Rectorado lo sabe, por eso les echa el ojo.
3) ¿Qué destacarías de la Escuela?
La Escuela no para. Empieza un nuevo curso y ya se está pensando en nuevos proyectos para los siguientes. Toda iniciativa es bien recibida y valorada. Nadie y nada está de más, todos podemos contribuir a hacer este sueño realidad, cada uno desde su puesto, desde su quehacer diario, está enseñando de una forma implícita. La Escuela lleva más de 60 años contribuyendo a formar profesionales de la Ingeniería con amplitud de miras, con capacidad para ver la trascendencia de lo que hacen, con deseos de ser buenos profesionales, pero, sobre todo, buenas personas.
4) ¿Cómo ves el campus de San Sebastián de la Universidad de Navarra dentro de 25 años?
Confío en que dentro de 25 años Tecnun y Ceit sigan contando con profesionales que entiendan su trabajo como servicio y comprometidos con la misión de la institución. Este proyecto educativo necesita gente que además del “saber” y del “saber hacer”, aporte el “ser”. Necesitamos personas que encarnen en su vida las capacidades esenciales de un buen profesional como la honestidad, la generosidad (para pasar por encima del interés propio) o la curiosidad (para plantearse preguntas y entender el trabajo como un medio de transformación del entorno). Dentro de 25 años seguro que habrán cambiado mucho los planes de estudio –en esto somos muy creativos- y nos habremos adaptado a nuevas tecnologías. Quizá también se hayan renovado las instalaciones, largo lo fíamos. Pero espero que en lo fundamental sigamos como hasta ahora, persiguiendo el mismo sueño.
Diego Borro / Departamento de Ingeniería Mecánica
1) Si tuvieras que escoger un recuerdo, ¿cuál mencionarías?
Estos 25 años en Ceit han sido increíbles. Da la casualidad que coincide con el cierre de un ciclo que considero maravilloso y que comenzó con mi tesis doctoral. A partir del 1 de enero he iniciado una nueva etapa en la que también siempre he considerado mi casa, Tecnun. En cuanto a los recuerdos, más que un momento concreto, me quedo con la satisfacción colectiva que surge al alcanzar una meta difícil. Para mí, un recuerdo entrañable es ese instante de complicidad con el equipo cuando, después de mucho esfuerzo, el artículo, la tesis, el proyecto,… salen adelante. Otro buen ejemplo es cuando viene una visita y la demostración que se hace en el laboratorio funciona estupendamente. Es una gran alegría y satisfacción. Esos logros, que requieren tanto tiempo, esfuerzo, y mucho cariño, tienen un sabor especial al compartirse con el equipo. De hecho, tenemos nuestra pequeña y entrañable tradición en el grupo, casi siempre ligada al tema gastronómico... Por supuesto, en el camino también hay momentos con respuestas negativas, pero esos errores son en realidad lecciones maestras que nos ayudan a mejorar y seguir intentándolo.
2) ¿Qué personas te han marcado?
El trayecto de 25 años es, ante todo, un viaje de personas. Mi punto de partida profesional se lo debo a mi familia y en concreto, a mis padres, cuyo incondicional ánimo fue el empuje esencial para atreverme a realizar la tesis doctoral. Sin ese primer apoyo, esta carrera simplemente no habría comenzado. Una vez dado el salto, mis directores de tesis, Luis Matey y Alejandro García-Alonso, fueron guías cruciales. No solo depositaron una confianza absoluta en mis capacidades, sino que me abrieron las puertas a este apasionante mundo de sinergia entre la investigación y la docencia. Y durante todo el camino, mi mujer, mis hijas y mis compañeros de viaje y trabajo. Son la base diaria, la fuente de colaboración y el motor que me ha permitido crecer, tanto personal como profesionalmente.
3) ¿Qué te llevas de Ceit?
Si tuviera que resumirlo en una frase y aunque suene a tópico, diría que me llevo la profunda convicción de tener el 'mejor trabajo del mundo'. Ceit y Tecnun me han brindado un privilegio dual: la oportunidad de desarrollar una investigación de alto nivel y, simultáneamente, vivir una docencia vibrante. Esta combinación es la clave: el contacto continuo con gente joven, brillante y llena de futuro, a la que no solo puedes transmitirle conocimientos técnicos, sino la propia pasión por la investigación, la ciencia y la ingeniería. Además, lo que realmente atesoro es el increíble ambiente de trabajo. Tengo la inmensa fortuna de haber forjado grandes amistades que han trascendido lo laboral.
4) ¿Cómo ves Ceit en los próximos 25 años?
Creo que en los últimos años en el Ceit se ha dado una evolución muy clara y positiva. Nos hemos convertido en un centro mucho más atento a las necesidades industriales del entorno y hemos sido capaces de transformar el conocimiento científico en soluciones y tecnologías aplicadas. En los próximos 25 años, espero que podamos mantener esta dinámica. Visualizo un Ceit aún más centrado en la colaboración interna y con otras instituciones y en la multidisciplinariedad. La complejidad de los desafíos futuros exige equipos que fusionen conocimientos, y es precisamente en este campo donde el Ceit tiene un potencial de crecimiento inigualable. Seguiremos siendo pioneros en la adaptación de nuevas tecnologías.
Javier Díaz / Departamento de Ingeniería Eléctrica y Electrónica
1) Si te preguntamos por estos 25 años, ¿qué recuerdos te vienen a la mente?
Recuerdo perfectamente mis primeros días en Tecnun: la mezcla de nervios e ilusión al entrar por primera vez en un entorno que ya se intuía exigente, pero muy cercano. Me impresionó la facilidad con la que profesores y alumnos se relacionaban, la sensación de comunidad y el ambiente de trabajo en equipo. Aquella primera impresión, la de una Escuela pequeña en tamaño pero grande en ambición y humanidad, se ha mantenido todos estos años.
2) ¿Qué personas te han marcado?
A lo largo de mi trayectoria en Tecnun he tenido la suerte de coincidir con personas que han dejado huella en mi forma de entender la docencia y la investigación. Jordi Viñolas, por su visión estratégica, Guillermo Bistué, por su forma tan humana de transmitir conocimiento, Paco Castro, un referente en profesionalidad y cercanía. Y, sobre todo, Javier García de Jalón, cuya influencia ha sido decisiva. Su manera de combinar profundidad técnica con una enorme generosidad personal marcó mis primeros años en la Escuela. Fue una verdadera pena que no continuaran más tiempo en Tecnun, porque su impacto humano y académico era extraordinario.
3) ¿Qué te llevas de la Escuela?
Destacaría, por encima de todo, la cultura de cercanía y acompañamiento que define a Tecnun desde sus inicios. Es una escuela donde el alumno no es un número, sino una persona con nombre y apellidos, con inquietudes y talento a desarrollar. También subrayaría el equilibrio entre lo técnico y lo humano, la capacidad de trabajar en proyectos reales desde muy pronto y la apuesta constante por la innovación sin perder la esencia de escuela universitaria con identidad propia.
4) ¿Cómo ves Tecnun en los próximos 25 años?
Dentro de 25 años imagino un Tecnun transformado por la influencia de internet, la inteligencia artificial y la evolución (o incluso desaparición) de algunos grados tradicionales como Telecomunicaciones. Visualizo una escuela donde la experiencia universitaria cobre más peso frente a una experiencia académica. Será un Tecnun más global, más interdisciplinar, más flexible… pero espero que siga manteniendo aquello que siempre la ha hecho especial: formar personas íntegras además de ingenieros e ingenieras competentes.
Isabel Gastaminza / Servicio de Gestión de Espacios
1) Si te preguntamos por estos 25 años, ¿qué recuerdos te vienen a la mente?
Empecé en el año 2000 en ISSA, donde estuve 14 años trabajando. Eramos como una familia, el lugar era muy agradable, pasaban muchos estudiantes por ahí, profesores, etc. Recuerdo con cariño las reuniones que hacíamos en el torreon, ya fuera cuando había cumpleaños o cualquier celebración, incluso organizábamos ahí las cenas de navidad con todos los compañeros. Aquella época de ISSA me marcó mucho. Cuando ya pasaron el grado a Pamplona, fue entonces cuando llegué a Tecnun. Parece mentira, pero ya llevo 11 años en Tecnun. No sabía muy bien lo que me esperaba y pensé: “¿pero qué hago yo aquí, rodeada de ingenieros?” (se ríe). Guardo recuerdos de cada conserjería y de secretaría… Recuerdo los cafés con mis compañeras y las graduaciones, preparando el acto en el polideportivo, con todos los trajes y birretes. Cuando pasé a Miramon, todo era más tranquilo; es un ambiente muy entrañable. Nos conocemos todos.
2) ¿Qué personas te han marcado?
Tengo muy buen recuerdo de profesores ya jubilados, de estudiantes que han pasado a hacer el máster, de muchos doctorandos… Profesores a los que ves todos los días y con los que siempre acabas hablando de algo. Hay gente muy especial, que te da una lección cada día. Es un puesto en el que se aprende mucho de las personas. Me llama la atención que enseguida te llamen por tu nombre. Doy gracias a Dios por los compañeros y compañeras con los que he trabajado y por todo lo que me han ayudado. Personas de diferentes departamentos, tanto de Tecnun como de Ceit, y del departamento de Organización, que fue mi primer edificio y donde había un grupo muy unido. En aquel momento falleció el jefe del departamento de forma inesperada y fue un golpe muy duro para todos. Los doctorandos se pasan horas aquí y hablo con ellos cuando entran o salen; les vas cogiendo cariño, incluso alguna vez me han traído algún producto de su país. Va aumentando el número de extranjeros, con los que tienes que comunicarte entre inglés, chino, pakistaní, iraní, indú… Así que cada uno hablamos como podemos y pasamos muy buenos ratos. Ellos aprenden español con facilidad y yo practico el inglés, que me viene muy bien. También me han marcado muchas personas de Ceit que han ido pasando en estos años: de prácticas, doctorandos y trabajadores. Todos preguntan y saludan al entrar y salir, o vienen a por material; siempre hay un momento para hablar. También se vienen a despedir cuando se van porque han encontrado otro trabajo… Me cuentan, con pena, que dejan a sus compañeros y que les cuesta marcharse. Pienso también en las señoras de la limpieza, que dejan todo reluciente y encima son encantadoras: siempre pendientes de los demás, preguntando qué tal estás y haciendo todos los favores que pueden, sin darles ninguna importancia. Los informáticos, a los que volvemos locos y que tienen una paciencia increíble. Y los de Mantenimiento, para todo; no hay más que ver la cantidad de especialidades que abarcan. Y, finalmente, lo mejor de lo mejor: mis jefes y mi equipo de compañeros incondicionales. Contamos los unos con los otros para todo, lo pasamos bien y trabajamos en equipo. Es una suerte contar con estos compañeros. Eso sí que marca para toda la vida.
3) ¿Qué destacarías de la Escuela?
Pese a la cantidad de gente que trabajamos en Tecnun, hay un ambiente especial y familiar. Me encanta el trato humano, el respeto y el cariño que hay, tanto entre el personal como con los estudiantes, los profesores y las personas de Ceit. Llegas a cogerles cariño y te da pena cuando se van. Creo que tengo mucha suerte de estar en el puesto en el que estoy. Cada vez me gusta más el trato con la gente, todo lo que aprendes y también todo lo que puedes dar.
4) ¿Cómo ves Tecnun dentro de 25 años?
Dentro de 25 años, al paso que vamos, van a tener que hacer dos o tres edificios más. Es increíble cómo está creciendo Tecnun, el prestigio que tiene y la cantidad de grados de ingeniería tan diferentes que ofrece. Creo que, además de formar ingenieros e ingenieras, todos tenemos el deber de formar a las personas que pasan por Tecnun y que pueden cambiar el mundo.
Sonia Romero / IT Services
1) Si te preguntamos por estos 25 años, ¿qué recuerdos te vienen a la mente?
Recuerdo con claridad mis primeros días en el despacho en el que trabajo actualmente, junto a mis compañeros: después de haber sido estudiante de la Escuela durante seis años, me llamaba especialmente la atención ver cómo personal y estudiantes entraban o llamaban constantemente al despacho en busca de la ayuda de los “informáticos”, y cómo siempre encontraban una respuesta cercana y disponible. Al mirar atrás, se agolpan en la memoria muchos cambios, algunos de ellos difíciles, pero hay algo que permanece intrínseco en el equipo: las ganas de hacer las cosas bien, el compromiso con el trabajo y la vocación de servicio a toda la comunidad universitaria.
2) ¿Qué personas te han marcado?
Si tuviera que señalar mentes privilegiadas, visionarias, generosas y nobles, no podría dejar de mencionar a Luis Echarri, gracias a quien comencé mi andadura en el Servicio; a Manuel Jiménez Conde, con su memoria incomparable y su energía incansable; y a Juan Flaquer, con su matemática, su poesía y su liderazgo sereno, siempre dispuesto a llevar a buen puerto los proyectos del “pasillo noble” y a estar disponible para lo que se le necesitara. Una amistad que me ha marcado especialmente es la de mi amiga Elena Azurmendi, con quien he compartido toda nuestra trayectoria profesional y humana. Todo lo vivido en el trabajo habría sido mucho menos intenso y valioso sin su compañía. Lo mismo puedo decir de mis compañeros de despacho: Dani, Fran, Imanol, Iñaki, Manolo y Mayte. Los cambios han sido menos duros gracias a ellos, y los momentos buenos, infinitamente mejores. Y, cómo no, quiero mencionar a mi marido, nos conocimos en estas aulas y es también profesor de la Escuela, y a mi hijo, estudiante de segundo curso. Gracias a su paciencia y comprensión he podido ver la claridad después de la tormenta.
3) ¿Qué destacarías de la Escuela?
Destacaría la esencia de la Escuela, que son las personas que la componen: su capacidad de adaptación y de respuesta ante cualquier circunstancia, su compromiso con la excelencia en el trabajo y su ilusión por contribuir a la construcción de un mundo mejor, cada uno desde su puesto y aportando su granito de arena. Ese modo de ser garantiza el éxito de cualquier tarea.
4) ¿Cómo ves Tecnun dentro de 25 años?
Veo a la Escuela con muchos más alumnos, más edificios y, en definitiva, más grande. La oferta de grados y másteres y la docencia en sí misma habrán evolucionado y se habrán adaptado a las necesidades del mercado, y los puestos de trabajo del personal de administración y servicios también se habrán transformado para responder a las nuevas necesidades de la Universidad.
Igone Vélez / División de Tecnologías de Información y Comunicaciones
1) Si tuvieras que escoger un recuerdo, ¿cuál mencionarías?
Tengo un muy buen recuerdo de mis años como doctoranda en el edificio de Ceit en Ibaeta, cuando todavía Ceit no tenía edificio en Miramón y el área de electrónica ocupaba la planta más alta del edificio principal de Ceit. Teníamos muy buen ambiente entre los doctorandos e investigadores del entonces área de electrónica: Joseba Echeverria, Ainhoa Galarza, Ane Martinez de Guereñu, Juan Francisco Sevillano, Oihana Otaegui, Mariate Linaza… Algunos se han quedado en Ceit, otros se han ido a otros centros de investigación, pero seguimos manteniendo una gran amistad.
2) ¿Qué personas te han marcado?
En la investigación, trabajando solo no se llega al mismo punto que si lo haces rodeada de un buen equipo. Y yo tengo la suerte de estar y haber estado rodeada de un equipo en Ceit con el que comparto las ansias de innovar y conocer nuevas cosas. Todos ellos me han marcado de una manera u otra. Es difícil dar nombres porque seguro que me olvido de alguno, pero destacaría, de mis comienzos, a Andoni Irizar, que fue mi director de tesis; a Fernando Arizti, Luis Fontán y Andrés Garcia-Alonso, que me han marcado el camino a seguir, me han enseñado mucho de lo que sé de metodología de trabajo científico, de capacidad de trabajo, y que, de distintas maneras, han sido clave para que hoy esté donde estoy.
3) ¿Qué te llevas de Ceit?
Resaltaría de Ceit el buen ambiente que se forma entre los investigadores recién incorporados y los que llevamos más tiempo, lo que hace que pueda decir que me llevo grandes amigos de Ceit. Además, Ceit también me ha dado la oportunidad de aprender cosas nuevas cada día, y de realmente disfrutar de la búsqueda de la excelencia científica.
4) ¿Cómo ves Ceit en los próximos 25 años?
Hace poco tuvimos una charla de José María Bastero recordando cómo era Ceit en sus inicios y, aunque las tecnologías han cambiado mucho desde entonces, la base sigue siendo la misma: la vocación de las personas de aprender, innovar y de buscar el trabajo bien hecho, la excelencia científica y técnica. Me gustaría que eso siguiera siendo igual, aunque evidentemente abrazando las nuevas innovaciones tecnológicas que vayan apareciendo, sea la IA, los ordenadores cuánticos, o lo que esté por venir.