Los principales ingredientes del lobby y el perfil profesional del lobista
David Simón, de Grayling España, se reúne con estudiantes de la Facultad de Derecho interesados en la consultoría internacional
Las dos pautas imprescindibles para desarrollar la labor del lobista son “la transparencia y la estrategia”, subrayó el director de Asuntos Públicos de Grayling España, David Simón, en su visita a la Universidad de Navarra.
Transparencia y estrategia como base, pero sin descuidar conocimientos y habilidades, como la sensibilidad, la empatía, tener una visión global, conocer las regulaciones políticas y los intereses subyacentes… “El lobby tiene la labor de representar los intereses de las empresas, pues se juegan mucho ante la incertidumbre”, apuntó David Simón, que se reunió con estudiantes de la Facultad de Derecho.
La actividad del lobby, señaló, está creciendo, pues tiene valor tanto para las empresas como para los gobiernos: “Tenemos que procurar que nuestros clientes trasladen información de alto valor para que los reguladores puedan tomar medidas políticas adecuadas después de contemplar todos los puntos de vista”.
Esa mutua necesidad requiere perfiles formados, inquietos y actualizados. “Perfiles como el vuestro, que conozcan cómo funciona el Gobierno y tengan una visión internacional, global”, indicó el directivo, quien enumeró alguno de los sectores con mayor necesidad de la labor de lobby, como la consultoría, las empresas y patronales –energía, transportes, salud, telefonía, banca, instituciones…–, y las asociaciones y ONGs.
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