Primer año en la Universidad

Planifica tu tiempo

¿Te has parado a pensar qué relación tiene tu rendimiento académico con llegar a ser un buen profesional? 

Evidentemente el objetivo de cada curso es superar con éxito todas las asignaturas, pero esto es un objetivo a largo plazo. Durante cada semestre tendrás diversos elementos que te pueden proporcionar objetivos a corto plazo: realización de prácticas, trabajos, tutorías, exámenes parciales, etc.

Si divides tus actividades según sean urgentes o poco urgentes; importantes o poco importantes, todo lo que haces se puede situar en un esquema como éste:


 

Te puede ayudar preguntarte con frecuencia : ¿En qué cuadrante me estoy moviendo? 

  • Primer cuadrante

    Si tienes una buena planificación, en el primer cuadrante (tareas poco urgentes e  importantes) es donde situarás la mayor parte de tus actividades, hay que evitar que las  tareas pasen de este cuadrante al segundo. Si te mantienes aquí, estudiarás sin tensión, sin agobios y tendrás un buen rendimiento. Situarás las cosas que ocupan pero no preocupan.

    Llegará un momento en que las tareas de este cuadrante pasarán al segundo, pero no debe inquietarte si has estado trabajando antes en ellas.

     

  • Segundo cuadrante

    Las tareas que están en el segundo cuadrante (tareas urgentes e importantes) son aquellas que producen tensión y agobio, porque hay que realizarlas de forma inminente y son importantes. El rendimiento en el segundo cuadrante está influenciado por el nerviosismo, trabajas bajo presión y no tienes posibilidad de rectificar, de corregir errores.

     

  • Tercer cuadrante

    El tercer cuadrante lo ocupan tareas poco urgentes y poco importantes. Hay que evitar perder demasiado tiempo en este cuadrante.

    Normalmente se trata de tareas fáciles o que te gusta realizar. Te darás cuenta de que en el tercer cuadrante puede mandar la pereza, que nunca tiene medida del tiempo. 

     

  • Cuarto cuadrante

    En el cuarto cuadrante situamos las tareas poco importantes y "urgentes". Pueden ser  interrupciones que hagan perder de vista el plan previsto; conviene tenerlas bajo control.

 

Pasos que puedes seguir en tu planificación:

  • Calendario del semestre

    Puede resultarte útil planear el calendario del semestre (te puede orientar el asesor). Trata de fijar las fechas de: 

    • Entrega de trabajos

    • Exámenes previos y finales

    • Prácticas

    • Vacaciones

    • Acontecimientos personales importantes

    Una vez hecho puedes trasladar el plan a la semana.

     

  • Planificación semanal

    Sitúa cada asignatura y asígnale el número de horas que le vas a dedicar. Puedes hacer un horario semanal y buscar hueco para lograr unas 20 horas semanales de estudio:cada semana es distinta. Después, los viernes planifica el fin de semana en función de cómo ha ido la semana.

    ¿Qué hacer con el trabajo el fin de semana?
    El fin de semana es necesario que descanses.Es tiempo para estar con tu familia y los amigos, asistir a algún acto religioso, o participar en actividades de carácter social (ayuda en ONG's o asociaciones como UAS), hacer deporte o alguna excursión.

    También es aconsejable reservar tiempo para estudiar, según haya sido tu rendimiento durante la semana.

    • En un fin de semana, habitualmente, no se puede estudiar más de tres asignaturas: elige las que vas a estudiar.

    • Puede ser el momento de completar los apuntes de la semana, consultar despacio un libro de texto, etc.

    • Procura repasar temas completos ya vistos en clase y apunta todas las dudas para resolverlas durante la semana.

    • Intenta ponerte al día en temas anteriores.

    • Aprovecha para planificar la semana siguiente con objetivos concretos.

     

    ¿Qué has de tener en cuenta para planificar tu tiempo?

    • Jerarquiza las asignaturas atendiendo a su dificultad.

    • No estudies más de dos asignaturas al día.

    • Estima la cantidad de materia que tienes que estudiar.

    • No estudies menos de una hora y media continua de una asignatura, como regla general.

    • Aprovecha espacios de tiempo más breves para leer y completar apuntes, resolver dudas, etc.

    • Controla tu tiempo. Anota las horas que estudias cada día y a qué asignaturas las dedicas.

    • Procura durante el fin de semana estudiar de 8 a 10 horas. 

    Concreta con el asesor tu horario y comenta, tras dos semanas de trabajo, si es posible llevarlo a cabo. Quizá te has sobrevalorado y tengas que volver a programar tu trabajo.