aula_abierta_itinerarios_25_10_texto

Detalle de María y el Niño

En esta imagen de detalle se pueden calibrar mejor las características técnicas y artísticas del retablo. Vemos un primer plano de los rostros de María y el Niño. La labor de esmalte es excepcional. En los ropajes y nimbos predominan unos brillantísimos azules (claro, celeste y marino) y verdes (claro y primavera). En especial llaman la atención por su detalle, gradación y abstracción decorativa los nimbos del Niño y de María. Los rojos o granates quedan para los libros y otros detalles menores. Los rostros de la Virgen y el Niño, resueltos en bulto redondo, nos miran con una breve y elegante sonrisa. Su composición es frontal y hierática, muy en la línea de la época. Las manos van en relieve y las coronas se enriquecen con piedras de colores. Todos los fondos están igualmente trabajados con roleos, entrelazos y hojas incisos. Desde el punto de vista técnico, nos encontramos ante una obra verdaderamente singular y magnífica.

Más allá de las cuestiones iconográficas, son varias las cuestiones que siguen abiertas. ¿Fue realizado para el santuario? Verdaderamente parece difícil. No coinciden ni su dedicación, ni su desatada opulencia. Su ubicación en San Miguel de Aralar parece más bien un refugio. Algunos estudios se inclinan que su destino inicial fuera la catedral de Pamplona, quizá bajo el episcopado de Pedro de París (1167-1193). De Pamplona llegaría a San Miguel, santuario este muy estrechamente vinculado a la sede episcopal.

¿Dónde se realizó? Tradicionalmente, sus características formales se han relacionado con Limoges y Bizancio, y más recientemente con Silos. Se ha propuesto como hipótesis una reunión en Pamplona de varios artesanos de primera fila, al amparo de Pedro de París o del mismo rey Sancho el Sabio. Se justificaría así el variado crisol de influencias y filiaciones, y la enorme singularidad de un trabajo único, afortunadamente conservado hasta hoy. Y quizá, más allá de su rocambolesca peripecia reciente, debamos su preservación precisamente a esa sorprendente ubicación en las alturas de la montaña, al amparo del frío y la distancia, alejado de los flujos históricos y de la avaricia.

aula_abierta_itinerarios_25_10_imagen

Detalle de María y el Niño

aula_abierta_itinerarios_25_mapa