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Torre de la Joyosa Guarda

La Torre de la Joyosa Guarda fue edificada, al igual que la de las Tres Grandes Finiestras, la Ochavada y la del Portal, en la segunda década del siglo XV, aproximadamente entre 1411 y 1414. Alza su característica silueta en el extremo sur del conjunto palaciego y ha necesitado menor intervención restauradora que otros espacios olitenses. Su nombre y su forma nos hacen pensar inicialmente en una función defensiva: servir de atalaya desde donde otear los posibles ataques a la residencia regia. Sin embargo, su colocación hacia el interior de la villa en vez de hacia el exterior despierta nuestras sospechas. En realidad, el nombre no obedece posiblemente a un destino práctico, sino al deseo de evocar una construcción legendaria bien conocida por Carlos III y por todos los aficionados al ciclo de narraciones del rey Arturo. La Joyosa Guarda es el nombre con que rebautizó Lancelot, el mejor de los caballeros de la mesa redonda, el castillo de la Guardia Dolorosa que pudo conquistar gracias a escudos de propiedades milagrosas que le facilitó una doncella (según cuenta el Lanzarote del Lago). Era dicho castillo “uno de los edificios más hermosos del mundo, aunque era pequeño”. Carlos III mandó decorar la ventana del piso noble de la estancia principal de esta torre con una tracería que reprodujera uno de sus emblemas familiares: el lazo triple que también encontramos en sellos regios y en las pinturas de la catedral de Pamplona. La Joyosa Guarda es, en consecuencia, un elemento más de las numerosas referencias al mundo artúrico que poblaban tanto el imaginario como el mundo cotidiano del rey Carlos III. Recordemos que puso el nombre de Lancelot a uno de sus hijos ilegítimos (cuyo escudo, cuartelado de Evreux y tres bandas que probablemente fueron rojas en campo de plata, por otra parte, se inspiró en el del héroe caballeresco). 

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Torre de la Joyosa Guarda

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