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Javier, un castillo para un Santo

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Las defensas exteriores

Demolidas en 1516, las defensas exteriores del castillo permanecieron ocultas durante más de cuatro siglos, sustituidas por una plaza, hasta que las excavaciones del P. Recondo entre 1952 y 1955 hallaron sus cimientos y permitieron su reconstrucción. Estaban formadas por dos recintos.

El primer recinto, más próximo al castillo y de forma poligonal, creaba una muralla similar a un ángulo recto ante la puerta principal del castillo. Construido en el siglo XIII, fue destruido parcialmente en 1455. Cuando se reconstruyó se le añadieron taludes exteriores, inclinados o escalonados, propios del siglo XV. En el vértice del ángulo se colocó un cubo del que surge el puente levadizo, que permite salvar un foso, concebido para separar este primer recinto de la barrera exterior. El puente levadizo comunicaba con una torre albarrana exenta, situada delante, ancha y no muy profunda, capaz de formar un recodo y desplazar la puerta exterior del puente levadizo, para dejar a los atacantes inermes. Esta “torre fuerte”, probablemente más alta y más cerrada que la actual, todavía llamó la atención de los testigos de la demolición de 1516. Una puerta, protegida por un matacán y un puente levadizo, comunicaba esta torre con la rampa externa.

En la reconstrucción del castillo en la segunda mitad del siglo XV la torre albarrana fue incluida en una muralla exterior o barrera de baja altura, que rodeó todo el castillo. La barrera estaba por debajo de 23 saeteras horizontales que, dentro de un mismo plan constructivo, recorrían la torre de Undués y el polígono septentrional o zaguero. Este tipo de barreras se generaliza en la segunda mitad del siglo XV en grandes castillos castellanos (Medina del Campo, Coca, Cuéllar, Belmonte, Ampudia, Monbeltrán, Simancas, etc.), a los que, salvadas las distancias, trata de imitar Javier.

En la demolición de 1516 los fosos fueron rellenados con las piedras de las murallas, las saeteras fueron cegadas, y los matacanes, destruidos. El castillo dejó de ser una fortaleza militar y se convirtió en un palacio señorial.

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Las defensas exteriores

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