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MECENAS, PROMOTORES Y PATRONOS DE LAS ARTES EN TUDELA

26 de agosto de 2014

Los grandes mecenas del Renacimiento, espejo de Humanismo
Dña. María Concepción García Gainza. Cátedra de Patrimonio y Arte navarro

Durante el siglo XVI la ciudad de Tudela atraviesa un período de esplendor hasta el punto que puede considerarse un foco de Humanismo de importancia en relación con el potente centro de Zaragoza y el menor de Tarazona. Con este último Tudela va a mantener estrechos vínculos por pertenecer ambas ciudades a la diócesis de Tudela-Tarazona. Esta condición propiciará unas continuas relaciones artísticas entre ellas con un repetido trasvase de artistas y de proyectos decorativos y arquitectónicos, todo lo cual hace posible hablar de proyectos simétricos desarrollados a uno y otro lado de la frontera como ha indicado J. Criado.

Las relaciones con Italia, en donde tiene origen el nuevo modelo cultural llamado Humanismo y el arte renacentista, se mantendrán de manera estrecha por algunos personajes relevantes del momento como don Pedro Villalón, Deán de la colegiata, Domingo y Martín de Gaztelu, ambos secretarios del emperador y don Lope de Soria, embajador de Carlos V en Venecia y Génova. Por su parte, el Estudio de Gramática que funcionó en Tudela se encargaba de la enseñanza de las lenguas y autores clásicos y contó con reconocidos maestros como Melchor Enrico. Entre sus discípulos sobresale la figura de Jerónimo Arbolanche (1546-1572), humanista y mercader autor de las Abidas, una obra que tiene la mitología como fuente esencial en la que el autor hace citas de autoridad a Dante, Petrarca, Juan de Mena, Alciato o Juan de la Encina. También es importante conocer la formación de algunas bibliotecas como la de los Magallón que comprendían ediciones venecianas de obras clásicas o la de don Miguel de Eza y Veraiz que contó entre sus libros de diverso contenido con El Cortesano de Baltasar de Castiglione según ha documentado M. J. Tarifa.

Mucho tuvo que ver en el esplendor del Humanismo tudelano la actuación de cuatro importantes mecenas y promotores que plasmaron en sus empresas religiosas, de beneficencia o palaciales sus ideas y programas como se verá a continuación. El promotor más destacado es sin duda don Pedro Villalón de Calcena que fue Deán de Tudela, prototipo de príncipe renacentista culto y refinado, que había estado en Roma donde llegó a ser una figura allegada al Papa Julio II de quien fue camarero pontificio, protonotario apostólico y familiar del Papa. En 1507, estando en Roma, obtuvo la canongía de Tarazona y ese mismo año Julio II deseando corresponder a Pedro Villalón por su fidelidad y muchos servicios le nombra Deán de Tudela. El cabildo tudelano y el municipio se negaron a darle posesión y tras un largo litigio con el apoyo del Papa toma posesión en 1511 aunque permanecerá junto a Julio II hasta su muerte en 1513 año en el que, ya en Tudela, firma las constituciones y estatutos de la colegiata de Santa María. Villalón guardó siempre fidelidad y memoria a Julio II representando su escudo papal en las empresas que llevaría a cabo. Así en 1515 amplía y remodela el palacio Decanal con escalera y oratorio además de su fachada principal en cuya ventana utiliza la ornamentación a candelieri. Se trata de los inicios del Renacimiento en Tudela del que el Deán puede considerarse el introductor. El mismo año Villalón emprende su segunda gran empresa, la sillería del coro de la colegiata que sufraga con ayuda de los parroquianos. Para llevarla a cabo el Deán eligió a un maestro francés, Esteban de Obray, natural de Saint-Thomas, cerca de Ruan, quien lo hizo con ayuda de otros colaboradores franceses. La sillería fue labrada a lo “moderno”, esto es, en estilo tardogótico si bien combinado con motivos al “romano” y supone un avance respecto a las sillerías también del siglo XVI de San Pablo de Zaragoza y San Pedro el Viejo de Huesca. El coro se terminó en 1522 al cerrarlo con una reja de madera en la que triunfa abiertamente el Renacimiento.


Fachada del Palacio decanal de Tudela

Fachada del Palacio decanal de Tudela,
construida en 1515 por el deán Villalón


Sillería de la catedral de Tudela

Sillería de la catedral de Tudela,
realizada en 1515 por Esteban de Obray a instancias del deán Villalón

 

Al tudelano don Martín de Mezquita, canónigo tesorero de Tarazona se le debe la construcción de la capilla de San Martín de la catedral de Tudela, la empresa más importante del Segundo Renacimiento en la ciudad. Realizada bajo su mecenazgo el retablo, las vidrieras y la reja, con repetidas alusiones al Tratado de Serlio que él poseía, se hizo a imitación de la Capilla Talavera de la catedral de Tarazona, ambas empresas gemelas a un lado y otro de la frontera.

Fuera del ámbito de la catedral merece destacarse la labor de promoción de don Miguel de Eza y Veraiz, caballero de Alcántara, que poseía una rica colección de objetos suntuosos y una biblioteca considerable como se ha visto. En su testamento dedica toda su fortuna a la construcción del Hospital de Santa María de Gracia que había de edificarse en las afueras de la ciudad por razones de higiene y cuya traza será dada por Martín de Gaztelu, maestro de Zaragoza. Se conserva una gran iglesia cubierta con bóvedas estrelladas con florones de madera en relación con la cubierta del monasterio de Tulebras. Su lápida funeraria se halla próxima al presbiterio.

Finalmente un hermoso ejemplo de arquitectura palacial renacentista se debe a la promoción de un importante linaje de Tudela, los Magallón emparentados por matrimonio con los Villalón y los Soria. El palacio con un bello patio a modo de cortile y una gran escalera es un buen ejemplo de la arquitectura palacial del Valle del Ebro. De gran significación son las pinturas que adornan tres lados de la caja de la escalera realizadas en grisalla y que representan un programa de corte humanístico de doce Mujeres Ilustres, situadas cuatro a cada lado bajo arquillos. Las cuatro mujeres del lado derecho son diosas mitológicas, las del paño central mujeres guerreras de la Antigüedad y las cuatro del tercer lado son mujeres castas tomadas también de la historia y leyenda grecolatina. Son obra del pintor de Piacenza Pietro Morone, quien se inspira directamente en los grabados de Raimondi. Un conjunto del Humanismo más puro que debemos a la promoción de don Pedro Magallón y Villalón y a su esposa Laura de Soria. Se trata de un programa único en el Renacimiento español.


Escalera del palacio de los Magallón

Escalera del palacio de los Magallón
Programa iconográfico con las Mujeres ilustres, obra de Pietro Morone

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PROGRAMA

Martes, 26 de agosto
Tres retablos excepcionales para tres promotores
Dña. Mercedes Jover Hernando. Museo de Navarra

Los grandes mecenas del Renacimiento, espejo de humanismo
Dña. María Concepción García Gainza. Cátedra de Patrimonio y Arte navarro

Miércoles, 27 de agosto
En torno a los santos patronos
D. Ricardo Fernández Gracia
Cátedra de Patrimonio y Arte navarro

Patronos y mecenas de la platería de Tudela
D. Ignacio Miguéliz Valcarlos
UNED Pamplona

Patronos y patronatos en la Colegial (visita guidada)
Dña. María Josefa Tarifa Castilla. Universidad de Zaragoza

Jueves, 28 de agosto
Urbanismo y arquitectura civil
D. Carlos Carrasco Navarro. Doctor en Historia del Arte

Los prohombres de la Ilustración
D. Pablo Guijarro Salvador. Cátedra de Patrimonio y Arte navarro

Monarquía, patronos y religiosas en la Compañía de María (visita guiada)
D. Ricardo Fernández Gracia
Cátedra de Patrimonio y Arte navarro