El monumento conmemorativo en Pamplona

Monumento a Pompeyo

  • Autor: José Antonio Eslava Urra.

  • Materiales y técnica: Bronce.

  • Busto: Planchas de hierro batido de color negro. Monolito: cemento blanco.

  • Medidas: Torso: 180 cm; Monolito: 800 x 250 cm.

  • Ubicación: Rotonda de la Plaza Juan XXIII.

  • Fecha de instalación: 31 de diciembre de 1992 (inauguración).

El general y político Cneo Pompeyo Magno fue uno de los grandes estrategas de su época, y según la tradición el fundador de la ciudad de Pamplona. En la campaña de las guerras sertorianas en Hispania, decidió retirarse el invierno del 75 al 74 a. C. al territorio aliado de los vascones, donde estableció un campamento militar al que dio su nombre.

En 1992, el Ayuntamiento de Pamplona encargó a José Antonio Eslava una escultura en homenaje a Pompeyo, cumpliendo una doble función de ornato y de reflexión sobre las referencias históricas de la ciudad. El conjunto escultórico está compuesto por un monolito de cemento blanco de ocho metros de altura, en cuya cara sur se despliega un grabado de carácter simbólico con los tres conceptos que para Eslava componen la idea de Pamplona: la ciudad, el talud de las murallas y los meandros del río Arga.

A su cara norte se adosa un torso trabajado en hierro batido que representa al general Pompeyo, en el que Eslava opta por una fórmula que combina tradición y modernidad. Concibe así una figura que encuentra su origen en el retrato de época romana, con los perfiles del manto que caen desde el hombro derecho del general, pero para cuya ejecución formal se inspira en el lenguaje más libre de la escultura organicista de Henry Moore. En ella trata de conciliar además las actitudes contemplativa y activa, por cuanto el gesto concentrado y reflexivo del rostro define el semblante de un hombre que piensa la ciudad; sin embargo, los pectorales marcados y el vientre musculado ponen de manifiesto su condición guerrera. El resultado es una combinación de volúmenes potentes que respeta la austeridad y fuerza de los bustos romanos, pero traducidos al lenguaje de nuestro tiempo.

 

 

  • Bibliografía

     

    • AZANZA LÓPEZ, J. J., El monumento conmemorativo en Navarra. La identidad de un Reino. Col. Panorama, nº 31, Pamplona, Gobierno de Navarra, 2003.

    • AZANZA, J. J., MURUZÁBAL, J. M., URRICELQUI, I. y ZUBIAUR, F. J., Guía de escultura urbana en Pamplona, Pamplona, Ayuntamiento de Pamplona, 2009.