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Un viaje desde Rusia al Mediterráneo con parada en un mundo fantástico: National Dance Company Wales inaugura la temporada de artes escénicas del MUN el 3 y4 de octubre

nterpretará dos programas distintos: en ambas funciones presentará Tundra, de Marcos Morau, que el primer día irá precedida por Folk, de Caroline Finn; y el segundo por Atalaÿ, de Mario Bermúdez Gil

02/10/19 17:53 Leire Escalada
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Coreografía Tundra, de Marcos Morau. FOTO: RHYS COZENS

 National Dance Company Wales ha presentado este miércoles el espectáculo que inaugurará este 3 y 4 de octubre la nueva temporada de Artes Escénicas del Museo Universidad de Navarra. La compañía ofrecerá dos programas distintos: ambos días interpretará Tundra, que el primero irá precedida por la pieza Folk y el segundo por Atalaÿ.

Supone su estreno en nuestro país tras una larga gira que la ha llevado a escenarios de Alemania, Austria, Suiza, Polonia, Hungría y, hasta hace unos días, Japón. Las entradas del espectáculo, patrocinado por Zurich y del que ya quedan las últimas localidades, cuestan 26 y 20 euros.

En la presentación, que ha tenido lugar en el polideportivo de la Universidad de Navarra, donde los bailarines están ensayando, han participado Victoria Roberts, directora de ensayos de las nuevas piezas de la compañía, y tres de los diez bailarines, Queenie Maidment-Otlet, Cyril Durand-Gasselin y Marine Tournet.

Roberts ha señalado las claves de las tres coreografías que se llevarán al escenario del Teatro del Museo. Sobre Tundra, de Marcos Morau, ha destacado que el coreógrafo comenzó a gestar este trabajo hace dos años y medio, fascinado por “Rusia, la Revolución, su folclore y su música. Ha creado una obra abstracta, estructural, arquitectónica, con una puesta en escena muy documentada”. Además, su formación como arquitecto ha sido esencial a la hora de crear la obra.

Durand-Gasselin ha recordado que, cuando comenzó a trabajar con Morau junto con Tournet, el coreógrafo les explicó buscaba “movimientos robóticos con la idea de moldear los cuerpos en función de ellos”. Por su parte, la bailarina ha subrayado en esta pieza “la sensación de trabajar en grupo, en comunidad. No se trata de destacar como individuo. Es una pieza muy visual, con cañones y todo tipo de efectos”.

En contraste con esta obra, Roberts ha indicado que en Folk, de Caroline Finn, “cada intérprete crea su historia, tiene su propia idiosincrasia, su propia personalidad”. Se trata de un cuento de hadas, ambientado en un universo fantástico y misterioso. La bailarina Queenie Maidment-Otlet ha compartido su experiencia en este trabajo: “Caroline nos enseña movimientos muy precisos y después nos ayuda a trabajar ciertos aspectos solos. Generamos muchos movimientos que, poco a poco, se van mezclando con otros elementos. Arranca con ambientes definidos para luego distorsionarlos, del orden al caos".

Sobre Atalaÿ, de Mario Bermúdez Gil, la directora ha detallado que está inspirada en el sur de España, donde vive el coreógrafo: “Desde muchos puntos de la costa se puede avistar el norte de África y él ha trabajado con el concepto de atalaya e incorporado elementos de diferentes culturas”. Durand-Gasselin ha apuntado que la pieza se basa en los cuatro elementos (tierra, agua, aire y fuego): “Trabajamos relación entre el cuerpo y la mente relacionado con los cuatro elementos. No es la búsqueda de una forma definida, sino de una interpretación”.

Preguntados por las expectativas de su debut en Pamplona, la directora y los bailarines han asegurado que la respuesta del público “siempre es diferente e imprevisible pero esperamos que lo disfrute”.