ACERCAR EL PATRIMONIO. ESTELLA, ARTE Y CAMINO

27 de agosto de 2009

Huellas del Barroco en Estella
Dª Pilar Andueza Unanua. Cátedra de Patrimonio y Arte Navarro

 

Sobre la esencia medieval de Estella se asentó con fuerza, siglos después, el Barroco, que dejó huellas bien visibles. Los siglos XVII y XVIII resultaron determinantes para la capital del Ega pues al mencionado estilo artístico corresponde buena parte de su arquitectura conventual y del exorno artístico de sus iglesias y parroquias, así como algunos de los edificios civiles más señeros, como el ayuntamiento o algunas casas señoriales sobresalientes. A lo largo de aquel periodo, se produjo por tanto una renovación de la vieja ciudad medieval que se dotó de una impronta barroca, sumándose a la medieval que ya tenía. A la monumentalización medieval se unió de este modo la monumentalización barroca y, en consecuencia, el embellecimiento urbano. 


Parroquia de San Juan de Estella. Retablo de Santo Tomás


Varios fueron los factores que favorecieron el desarrollo del Barroco. Entre ellos podemos mencionar el progresivo aumento demográfico de aquella época que trajo consigo nuevas necesidades de la población, tanto en lo relativo a la arquitectura doméstica, como institucional y religiosa. También resultó de gran importancia el apogeo y la pujanza económica de la ciudad, merced a su situación geográfica estratégica, que le permitió encabezar un importante comercio interregional y convertirse en uno de los principales centros de contratación lanar de Navarra, lo que propició la presencia de comerciantes y hombres de negocios, sin olvidar la importancia de los gremios. Tampoco se puede perder de vista el papel que jugó Estella como potente foco artístico durante los siglos del Barroco, especialmente en el ámbito de la retablística y, finalmente, es necesario reseñar la repercusión de las ideas emanadas del Concilio de Trento. De hecho, el arte barroco y sus medios plásticos se convirtieron, ante una sociedad mayoritariamente analfabeta, en uno de los medios empleados por la Iglesia para mover la devoción de los fieles y despertar su piedad lo que, unido a la magnificencia de los templos y a la solemnidad de las celebraciones, desembocó en la proliferación de retablos (como los del convento de Santa Clara, el mayor de la parroquia de San Miguel o los colaterales de la de San Juan), piezas de platería, ornamentos litúrgicos, etc. Además, la difusión de aquel espíritu fue posible merced a la intensa política fundacional de las órdenes religiosas. En este sentido en Estella cabe mencionar la fundación del convento de Concepcionistas Recoletas, así como la renovación total de los monasterios de Santa Clara y de San Benito, que se reconstruyeron bajo un aspecto barroco. Pero a estas obras conventuales se unieron numerosas reformas en las parroquias y, de nuevo siguiendo las devociones postconciliares, la ampliación o renovación de las basílicas de Nuestra Señora del Puy o la de Rocamador, sin olvidar el enriquecimiento de la capilla del patrono, San Andrés. 
En el ámbito del urbanismo la ciudad no modificó su trazado. Sin embargo, renovó su viejo caserío medieval siguiendo las pautas propias de la Zona Media de Navarra.
 

Convento de Concepcionistas Recoletas de Estella
 

Dentro del entramado urbanístico existen tres ámbitos donde se concentran las casas barrocas más sobresalientes. En la zona de la plaza de San Martín y de la calle de la Rúa destacan el Ayuntamiento dieciochesco -hoy Juzgado- que se nutrió con una importante galería de retratos de los monarcas españoles, y la casa de los Chavarri, conocida popularmente como Palacio del Gobernador, que fue erigida entre 1609 y 1613. Los diversos oficios desarrollados por su promotor, Juan de Chavarri y Larráin, al servicio de la monarquía le llevaron a vivir a Valladolid y Madrid, lo que explica la estrecha relación del edificio con la arquitectura madrileña de los Austrias. Un segundo espacio de concentración de edificios importantes, a pesar de las transformaciones arquitectónica realizadas, lo hallamos en la Plaza de los Fueros, en la que destacan dos magníficos ejemplares señoriales. Este espacio público actuó siempre como si fuera una plaza mayor donde no sólo se celebraba el mercado sino también distintos espectáculos como la fiesta taurina. Finalmente la calle Mayor, ofrece magníficas construcciones como la casa de los Ruiz de Alda, en la que destaca su escalera imperial, la casa de los Modet, que utiliza rejas de gusto francés, o la casa de los Munárriz, una de las edificaciones más interesantes de todo el Barroco navarro. 


Antiguo Ayuntamiento de Estella
 

Estella. Plaza de los Fueros. Casa

PROGRAMA

MARTES, 25 DE AGOSTO
El esplendor de Estella en el Renacimiento. Arte y Artistas
Dña. María Concepción García Gainza. Cátedra de Patrimonio y Arte Navarro

Imagen de Dios, imagen de hombre: la portada de San Miguel de Estella
D. Javier Martínez de Aguirre Aldaz. Universidad Complutense de Madrid

San Pedro de la Rúa: estilos e interestilos en un edificio medieval
D. Carlos J. Martínez Álava. I.E.S. "Pedro de Ursua" de Pamplona

MIÉRCOLES, 26 DE AGOSTO
Tras los pasos del Gótico en Estella: Santo Sepulcro y Santo Domingo
Dña. Santiaga Hidalgo Sánchez. Cátedra de Patrimonio y Arte Navarro

El patrimonio mueble de Estella
Dña. Mercedes Jover Hernando. Cátedra de Patrimonio y Arte Navarro

Una ciudad nacida para el Camino. Visita guiada a la ciudad de Estella
D. Román Felones Morrás. Catedrático de Geografía e Historia del I.E.S. Tierra Estella

JUEVES, 27 DE AGOSTO
Arquitectura y Humanismo en Estella en el siglo XVI
Dña. María Josefa Tarifa Castilla. Cátedra de Patrimonio y Arte Navarro

Huellas del Barroco en Estella
Dña. Pilar Andueza Unanua. Cátedra de Patrimonio y Arte Navarro

Las artes suntuarias en Estella: de la Edad Media al siglo XIX
D. Ignacio Miguéliz Valcarlos. Cátedra de Patrimonio y Arte Navarro

VIERNES, 28 DE AGOSTO
Imágenes de una contienda. Estella y la última Guerra Carlista
D. Ignacio Jesús Urricelqui Pacho. Cátedra de Patrimonio y Arte Navarro

Memoria, identidad e imagen de Estella en las artes plásticas de los siglos XIX y XX
D. José Javier Azanza López. Cátedra de Patrimonio y Arte Navarro 

Museo y ciudad. Gustavo de Maeztu y Estella
D. Gregorio Díaz Ereño. Director del Museo Jorge Oteiza

Clausura