ACERCAR EL PATRIMONIO. ESTELLA, ARTE Y CAMINO

28 de agosto de 2009

Museo y ciudad. Gustavo de Maeztu y Estella
D. Gregorio Díaz Ereño. Director del Museo Jorge Oteiza

 

En mayo de 1935 Gustavo de Maeztu recibe el encargo, por parte de los hermanos Yarnoz, encargados de la ampliación del Palacio de la Diputación en Pamplona, de pintar una serie de cuadros de grandes dimensiones, para el Salón de Sesiones de la Diputación de Navarra. Durante el verano, Gustavo de Maeztu viaja por todo el antiguo reino recopilando tipos y paisajes que conformen un panorama de la diversidad navarra. Un año más tarde, en mayo de 1936 y tras la inauguración de su obra en Pamplona fijó en Estella su residencia, junto a su madre. Lo que en un principio fue un destino veraniego se convirtió en su residencia definitiva y una muestra de amor a la ciudad que tan amorosamente le acogió y que Gustavo sintetizó en la expresión “For London, for Estella”.

Nacido en Vitoria en 1887, Gustavo de Maeztu es un artista integral como lo definió su amigo José María Iribarren, “bohemio y dandy, escritor y poeta, pintor y acuafortista, inventor y conferenciante... trabajador infatigable y espíritu ambicioso, que supo unir arte y artesanía, que trató de buscar, atormentadamente, nuevos caminos y nuevas formas de expresión artística” dejando una huella imperecedera por su” esfuerzo renovador y su afán de ensayarlo todo: el fresco y el óleo, la aguada y la litografía, la gran decoración y el diminuto apunte coloreado”.

Tras un periplo vital que le llevó a recorrer toda España y parte de Europa decidió recogerse en un pequeño pueblo en el que encontró la mistad y la entrega de unos habitantes que lo recibieron con los brazos abiertos en unas difíciles circunstancias de vida. En gratitud, poco antes de fallecer le comunicó a su hermano Miguel: “lo que quede a mi muerte: mis cuadros, mis trabajos, mi taller, para Estella”. Comenzando así, la andadura de un museo que, gracias a la voluntad de personajes como don Francisco Beruete y otros vecinos, vio su consolidación en 1991 año en que se inauguró el actual museo, ejemplo de dinamismo y de cómo un museo no depende del sitio en el que esté sino de la gestión llevada a cabo. Gestión que ha sido reconocida por el ICOM incluyéndolo en su lista de museos .

Los museos llamados locales son la cenicienta de la cultura en España, sin embargo, conforman el núcleo más importante de la actividad cultural y su gestión sirve para poner en valor nuestro patrimonio y acercarlo de una manera más efectiva a los visitantes. El término local no debe de ser despreciativo siempre y cuando valore su patrimonio desde la responsabilidad de un legado que no nos pertenece y a que nuestra función es legarlo, en las mejores condiciones posibles, a las futuras generaciones. No somos sus propietarios sino sus conservadores.

Gustavo de Maeztu era conocedor de los legados que amigos suyos como Ignacio Zuloaga o Santiago Rusiñol habían llevado a cabo generando museos particulares, privados, con vocación pedagógica y de divulgación de un patrimonio adquirido desde la pasión y el amor hacia la historia. Durante su vida no tuvo esto en mente, su museo parte de la gratitud hacia un pueblo que le acogió con los brazos abiertos y que le estimuló, en trance tan difícil, para volver a la pintura y, sobre todo, una vez más, a la escritura, elemento tan importante en su obra que podemos hablar de una pintura con vocación literaria.

El museo Gustavo de Maeztu, desde 1991, lleva a cabo una labor de investigación, conservación, difusión y labor educativa fundamental para conocer la obra y la época de Gustavo de Maeztu. Su legado está hoy en día en las manos más adecuadas y su vitalidad es ejemplo de cómo el espacio de ubicación no condiciona ni la actividad ni el prestigio de la institución. Institución que depende de una administración municipal y no debemos de olvidar que la mayoría de la actividad cultural de este país se genera desde los ayuntamientos, desde lo local.

PROGRAMA

MARTES, 25 DE AGOSTO
El esplendor de Estella en el Renacimiento. Arte y Artistas
Dña. María Concepción García Gainza. Cátedra de Patrimonio y Arte Navarro

Imagen de Dios, imagen de hombre: la portada de San Miguel de Estella
D. Javier Martínez de Aguirre Aldaz. Universidad Complutense de Madrid

San Pedro de la Rúa: estilos e interestilos en un edificio medieval
D. Carlos J. Martínez Álava. I.E.S. "Pedro de Ursua" de Pamplona

MIÉRCOLES, 26 DE AGOSTO
Tras los pasos del Gótico en Estella: Santo Sepulcro y Santo Domingo
Dña. Santiaga Hidalgo Sánchez. Cátedra de Patrimonio y Arte Navarro

El patrimonio mueble de Estella
Dña. Mercedes Jover Hernando. Cátedra de Patrimonio y Arte Navarro

Una ciudad nacida para el Camino. Visita guiada a la ciudad de Estella
D. Román Felones Morrás. Catedrático de Geografía e Historia del I.E.S. Tierra Estella

JUEVES, 27 DE AGOSTO
Arquitectura y Humanismo en Estella en el siglo XVI
Dña. María Josefa Tarifa Castilla. Cátedra de Patrimonio y Arte Navarro

Huellas del Barroco en Estella
Dña. Pilar Andueza Unanua. Cátedra de Patrimonio y Arte Navarro

Las artes suntuarias en Estella: de la Edad Media al siglo XIX
D. Ignacio Miguéliz Valcarlos. Cátedra de Patrimonio y Arte Navarro

VIERNES, 28 DE AGOSTO
Imágenes de una contienda. Estella y la última Guerra Carlista
D. Ignacio Jesús Urricelqui Pacho. Cátedra de Patrimonio y Arte Navarro

Memoria, identidad e imagen de Estella en las artes plásticas de los siglos XIX y XX
D. José Javier Azanza López. Cátedra de Patrimonio y Arte Navarro 

Museo y ciudad. Gustavo de Maeztu y Estella
D. Gregorio Díaz Ereño. Director del Museo Jorge Oteiza

Clausura