ACERCAR EL PATRIMONIO. TUDELA

5 de septiembre de 2008

Tudela y la pintura navarra del periodo de entre siglos
D. Ignacio J. Urricelqui Pacho. Cátedra de Patrimonio y Arte Navarro

 

Durante el tránsito del siglo XIX al XX, Tudela no pasó de ser un foco pictórico de tercer orden, teniendo en cuenta que Pamplona, como capital de la provincia, fue un escenario de segunda categoría con relación a los principales centros artísticos del momento como Madrid, Barcelona, Bilbao, Valencia, etc. La existencia real de un ambiente artístico en Tudela en esas décadas dependió de que se dieran al menos cuatro factores fundamentales como fueron el impulso a la formación artística, a través de centros locales y de la concesión de pensiones y ayudas artísticas; el establecimiento de mecanismo de promoción –exposiciones, certámenes, concursos artísticos, etc.-; la presencia de una crítica de arte; y la labor de la clientela institucional y privada. Con relación a la formación artística, la Academia de Dibujo de Castel-Ruiz, activa desde el siglo XIX, permitió a los jóvenes artistas tudelanos iniciarse en los rudimentos del dibujo, si bien la carencia de una sólida política de pensiones y ayudas a la formación por parte de las instituciones locales dificultó el proceso. Tampoco hubo abundantes exposiciones, salvo algunas celebradas en los locales de Castel-Ruiz, lo que a su vez impidió que se consolidara una crítica de arte local y, con ella, una eficaz labor de clientela. 

En cualquier caso, durante los años del período de entre siglos hubo varios artistas tudelanos de calidad que, además, estuvieron plenamente relacionados con el ambiente artístico de su tiempo tanto en Navarra como fuera de ella. Dentro de ellos, destacan con nombre propio Nicolás Esparza y Miguel Pérez Torres, el primero nacido en 1873 y el segundo en 1894, y que aunque de generaciones diferentes, contribuyeron al desarrollo del nivel artístico en la capital ribera, al menos en el campo de la pintura.

Nicolás Esparza se formó en la Academia Castel-Ruiz, si bien gracias a una ayuda de la Diputación de Navarra pudo estudiar durante la década de 1890 en la Escuela Especial de Pintura, Escultura y Grabado de Madrid, adentrándose en una formación de tipo académica, sustentada en el dibujo, la composición y el modelado. Frecuentó las salas del Prado, copiando a maestros del pasado como Velázquez y Goya, o a artistas más contemporáneos, como José Benlliure o José Casado del Alisal, y participó en las Exposiciones Nacionales de Bellas Artes con pinturas como “En la escuela”, con la que obtuvo en 1899 una mención honorífica, compartiendo premio entre otros con un joven Pablo Ruiz Picasso, condecorado por el lienzo titulado “Ciencia y caridad”. De regreso a Tudela, Esparza trabajó para el Ayuntamiento y para la clientela local, si bien el escaso ambiente artístico allí existente le llevó a presentarse en 1910 a las pruebas de oposición convocadas para cubrir la plaza de profesor de Dibujo en la Escuela de Artes y Oficios de Sestao. Obtenido el puesto, marchó allí, impartiendo clases y trabajando para la clientela vizcaína hasta su fallecimiento en 1928.
 

Nicolás Esparza, "En la escuela", 1899
 

Por su parte, Miguel Pérez Torres inició su formación de forma autodidacta, aunque relacionándose con Javier Ciga, una de las figuras más destacadas de la pintura navarra de su tiempo. Gracias a una pensión de la Diputación de Navarra marchó a formarse a la Escuela de Artes y Oficios y Bellas Artes de Barcelona, donde fue alumno de José Mongrell. Comenzó a participar en las Exposiciones Nacionales de Bellas Artes con lienzos como “La confesión del capuchino” o “En la Ribera de Navarra”, pinturas dedicadas a las costumbres y los tipos riberos. De regreso, trabajó instalado en Tudela, tratando temas de tipos y costumbres de la Ribera. En sus obras, aparte del sentido costumbrista, parece advertirse en ocasiones una intencionalidad simbólica. En la década de 1930, recibió también clases en la Escuela Especial de Madrid, para dedicarse con posterioridad a la docencia primero en el Instituto de Tudela y, más tarde, en Pamplona, donde falleció en 1951.
 

Miguel Pérez Torres, "La confesión del capuchino", c.a. 1922
 

Ambos artistas fueron “hombres de su tiempo”, en el sentido de que vivieron las mismas experiencias que los artistas de sus respectivas generaciones, siempre dentro de unos ámbitos oficiales donde la Escuela de Bellas Artes de San Fernando y las Exposiciones Nacionales de Bellas Artes fueron referentes fundamentales en su formación y promoción. Su pintura siguió la senda del arte tradicional, correcto y de notable calidad técnica, atento al dibujo, la composición y el modelado, y a la aplicación de un colorido atento al natural, carente de experimentaciones plásticas, muy alejado de las tendencias modernizadoras de finales del siglo XIX y de las vanguardias de comienzos del siglo XX.
Aparte de Esparza y Pérez Torres, Tudela también vería nacer o trabajar en ella y en sus alrededores a otros pintores notables como el murchantino Jesús Basiano, o más discretos como José Serrano Amatriain, Florentino Andueza o Rosa Iribarren, sin olvidar que en las aulas de la Escuela de Bellas Artes de Madrid se formaron en el período de entre siglos varios tudelanos cuyos nombres no nos dicen gran cosa a día de hoy pero que, en su tiempo, confirmaron la indiscutible preponderancia de este centro artístico así como la realidad artística de una ciudad de provincias. Hablamos de Francisco Jiménez Magadalena, matriculado entre 1877 y 1879; Gregorio Bernal Cabañas, entre 1886 y 1891; Félix Álava Escalada, entre 1899 y 1901; Luis Zapata Milán, entre 1899 y 1900; y Carlos Casuso Obeso, entre 1900 y 1906. 

PROGRAMA

MARTES, 2 DE SEPTIEMBRE
Lugar: Tudela. Palacio Decanal
16.30 h: Apertura y presentación del curso
16.45 h. La recuperación del exorno de la catedral de Tudela
Dña. Mercedes Jover Hernando. Cátedra de Patrimonio y Arte Navarro
17.45 h. Pausa-café
18.15 h. Santa María de Tudela y la arquitectura medieval del Valle del Ebro
D. Javier Martinez de Aguirre Aldaz. Universidad Complutense de Madrid
19.15 h. Relaciones artísticas entre Aragón y Navarra en el siglo XV: el caso de la catedral de Tudela
Dña. Carmen Lacarra Ducay. Universidad de Zaragoza
20.15 h. Visita guiada al claustro de la catedral de Tudela

MIÉRCOLES, 3 DE SEPTIEMBRE
Lugar: Tudela. Palacio Decanal
16.30 h. Arquitectura y ciudad en el siglo XVI
Dña. María Josefa Tarifa Castilla. Cátedra de Patrimonio y Arte Navarro
17.30 h. Pausa-café
18.00 h. Mujeres ilustres del Renacimiento en el palacio Magallón
Dña. Mª Concepción García Gainza. Cátedra de Patrimonio y Arte Navarro
19.00 h. Visita al palacio Magallón

JUEVES, 4 DE SEPTIEMBRE
Lugar: Tudela. Palacio Decanal
16.30 h. Arte y devociones en Tudela entre los siglos XVI y XVIII
D. Ricardo Fernández Gracia. Cátedra de Patrimonio y Arte Navarro
17.30 h. Pausa-café
18.00 h. Visita guiada a los conventos de la Compañía de María, Capuchinas y Dominicas de Tudela

VIERNES, 5 DE SEPTIEMBRE
Lugar: Tudela. Palacio Decanal
16.30 h. Arte, memoria e identidad colectiva: El monumento conmemorativo en la ciudad de Tudela
D. José Javier Azanza López. Cátedra de Patrimonio y Arte Navarro
17.30 h. Pausa-café
18.00 h. Tudela y la pintura navarra del periodo de entre siglos
D. Ignacio J. Urricelqui. Cátedra de Patrimonio y Arte Navarro 
19.00 h. Las Bardenas y La Mejana. El paisaje y el bodegón en la pintura tudelana
D. Manuel Motilva Albericio. Director del Museo Muñoz Sola de Tudela
20.00 h. Clausura