ACERCAR EL PATRIMONIO. TUDELA

5 de septiembre de 2008

Arte, memoria e identidad colectiva: El monumento conmemorativo en la ciudad de Tudela
D. José Javier Azanza López. Cátedra de Patrimonio y Arte Navarro

 

A lo largo del siglo XX y durante los primeros años del XXI, Tudela ha ido reuniendo en sus calles, plazas y jardines, un rico legado de escultura monumental que no sólo encierra en sí un interés artístico, sino también sociológico, por cuanto su presencia contribuye a definir la memoria e identidad colectiva de la capital ribera y de sus habitantes. 

Dada su naturaleza especial, la comprensión de todo monumento conmemorativo implica el conocimiento de sus componentes formales, es decir, la ubicación del monumento, los materiales empleados en su ejecución, y la tipología y el estilo de la obra. Pero deben tenerse en cuenta igualmente aquellos aspectos relacionados con la gestión monumental, que hacen referencia a los motivos que justifican la realización del monumento, los promotores y la financiación del mismo, y el acto oficial de inauguración.

Desde el punto de vista formal, el monumento conmemorativo tudelano muestra gran variedad tipológica, desde la figura en pie hasta la estatuaria en grupo, pasando por el busto y el relieve escultórico. En cuanto a los artistas y tendencias, se inscriben en la corriente figurativa realista nombres como Fructuoso Orduna, Antonio Loperena, Ricardo Varela, el aragonés Ángel Bayod el ovetense Mauro Álvarez. Otros artistas toman la figuración como punto de partida para sus obras, pero el resultado final muestra la influencia de diversas tendencias que abarcan desde la geometrización de Manuel Aramendia, hasta el organicismo de José Antonio Eslava, y el simbolismo de Martina Lasry y Pedro Jordán. Y no falta tampoco una interpretación conceptual e incluso abstracta de la escultura conmemorativa tudelana, propuestas que vienen de la mano del cascantino Manuel Clemente Ochoa.


Monumento al Sagrado Corazón de Jesus. Víctor Eusa y C. Buzzi, 1942
 

En cuanto a la gestión monumental, aspecto fundamental es el del promotor o comitente que sufraga los gastos de la escultura conmemorativa, terreno en el que el Ayuntamiento de Tudela se ha distinguido en su objetivo de ir embelleciendo la ciudad, a la vez que conserva su historia y la memoria de sus personajes ilustres. También la Diputación Foral, el Gobierno y el Parlamento de Navarra ha contribuido a financiar alguno de los monumentos erigidos en Tudela. Otras entidades culturales y económicas, como la Caja de Ahorros de Navarra, la Real Sociedad Económica Tudelana de Amigos del País, la Orden del Volatín y el Rotary Club, han promovido la realización de monumentos en la capital ribera; sin olvidar aquellos monumentos erigidos por suscripción popular, sistema que proporcionaba la ilusión por participar en una empresa colectiva, lo cual constituye un elemento consustancial a la idea de monumento conmemorativo. Gran importancia reviste igualmente el acto inaugural del monumento, al que en ocasiones se le hace coincidir con celebraciones festivas o actos públicos de diversa índole en la ciudad ribera, cuya simultaneidad le otorgaba mayor relevancia. En él se dan cita autoridades encargadas de los discursos protocolarios, personalidades del mundo de la cultura, e incluso con suma frecuencia los propios artistas responsables del monumento.
 

Monumento a Sancho VII el Fuerte. Antonio Loperena, 1983
 

Una vez conocidos los aspectos generales en relación con el monumento conmemorativo tudelano, su estudio individualizado nos permite establecer cuatro grandes grupos, atendiendo a criterios iconográficos.
El primero engloba a los acontecimientos de naturaleza histórica, entre los que puede citarse el Monumento a los Fueros (1967). 

El segundo grupo lo constituyen los personajes históricos vinculados con la ciudad, y a su vez es susceptible de una subdivisión en tres categorías. En primer lugar, los monarcas: Sancho VII el Fuerte (Antonio Loperena, 1983), Muza ibn Muza (Antonio Loperena, 1996), Carlos III el Noble (Pedro Jordán, 1999). A continuación, los personajes vinculados a la política y beneficencia social: José María Méndez Vigo (Fructuoso Orduna, 1929), Padre Lasa (Pedro Jordán, 1997). Finalmente, el mundo de la literatura y las artes: José María Iribarren (Antonio Loperena, 1972), Benjamín de Tudela (Martina Lasry, 1984, y Ricardo Varela, 1994), Fernando Remacha (Pedro Jordán, 1998).

El tercer grupo está formado por los monumentos de naturaleza religiosa, muy vinculados a la devoción popular tudelana. Es el caso del Monumento al Sagrado Corazón de Jesús (Víctor Eusa y C. Buzzi, 1942), erigido a modo de faro espiritual en lo alto del Cerro del Castillo, desde el que extiende su protección a la ciudad y a toda la comarca. Y del monumento al Corazón Inmaculado de María (Enrique Delso y Ángel Bayod, 1956), inaugurado en un collado cercano a la Torre de Monreal por el Nuncio de Su Santidad en España, Monseñor Hildebrando Antoniutti.

Por último, un nutrido conjunto de monumentos tudelanos son de naturaleza simbólico-sociológica, bien por participar de un marcado componente simbólico, bien por estar relacionados con el mundo laboral ensalzando una profesión u oficio, bien por mantener vivo el recuerdo de determinadas costumbres y tradiciones arraigadas en la ciudad ribera. Es el caso del Monumento al Hortelano (Antonio Loperena, 1973), Monumento a la Jota (Antonio Loperena, 1985), Monumento a las Tres Culturas (Manuel Clemente Ochoa, 1997), Monumento a la Hortelana (José Antonio Eslava, 2002), Monumento al Violinista (Mauro Álvarez, 2002), Monumento a la Música Popular (“Atabal”, Manuel Aramendia, 2003), Monumento a las Víctimas de la Guerra Civil (“Conciliación”, Manuel Clemente Ochoa, 2006). 

En definitiva, Tudela plasma sus verdaderas señas de identidad a través de los monumentos conmemorativos que embellecen la ciudad.
 

Monumento a Fernando Remacha ("La Musa"). Pedro Jordán, 1998

Monumento al violinista. Mauro Álvarez, 2002

PROGRAMA

MARTES, 2 DE SEPTIEMBRE
Lugar: Tudela. Palacio Decanal
16.30 h: Apertura y presentación del curso
16.45 h. La recuperación del exorno de la catedral de Tudela
Dña. Mercedes Jover Hernando. Cátedra de Patrimonio y Arte Navarro
17.45 h. Pausa-café
18.15 h. Santa María de Tudela y la arquitectura medieval del Valle del Ebro
D. Javier Martinez de Aguirre Aldaz. Universidad Complutense de Madrid
19.15 h. Relaciones artísticas entre Aragón y Navarra en el siglo XV: el caso de la catedral de Tudela
Dña. Carmen Lacarra Ducay. Universidad de Zaragoza
20.15 h. Visita guiada al claustro de la catedral de Tudela

MIÉRCOLES, 3 DE SEPTIEMBRE
Lugar: Tudela. Palacio Decanal
16.30 h. Arquitectura y ciudad en el siglo XVI
Dña. María Josefa Tarifa Castilla. Cátedra de Patrimonio y Arte Navarro
17.30 h. Pausa-café
18.00 h. Mujeres ilustres del Renacimiento en el palacio Magallón
Dña. Mª Concepción García Gainza. Cátedra de Patrimonio y Arte Navarro
19.00 h. Visita al palacio Magallón

JUEVES, 4 DE SEPTIEMBRE
Lugar: Tudela. Palacio Decanal
16.30 h. Arte y devociones en Tudela entre los siglos XVI y XVIII
D. Ricardo Fernández Gracia. Cátedra de Patrimonio y Arte Navarro
17.30 h. Pausa-café
18.00 h. Visita guiada a los conventos de la Compañía de María, Capuchinas y Dominicas de Tudela

VIERNES, 5 DE SEPTIEMBRE
Lugar: Tudela. Palacio Decanal
16.30 h. Arte, memoria e identidad colectiva: El monumento conmemorativo en la ciudad de Tudela
D. José Javier Azanza López. Cátedra de Patrimonio y Arte Navarro
17.30 h. Pausa-café
18.00 h. Tudela y la pintura navarra del periodo de entre siglos
D. Ignacio J. Urricelqui. Cátedra de Patrimonio y Arte Navarro 
19.00 h. Las Bardenas y La Mejana. El paisaje y el bodegón en la pintura tudelana
D. Manuel Motilva Albericio. Director del Museo Muñoz Sola de Tudela
20.00 h. Clausura