El virus Zika. Lo que debes saber

El virus Zika y la aparición de numerosos casos en América Latina y cada vez más en otros lugares del mundo han acaparado las portadas de medios de comunicación en los últimos meses. Además, la próxima celebración de los Juegos Olímpicos en Brasil, uno de los principales países afectados, ha puesto en duda la seguridad de viajar a este destino exótico. Pero, ¿cómo se transmite este virus? ¿Cuál es su prevalencia? ¿Hasta qué punto es peligroso para la salud? El Instituto de Salud Tropical de la Universidad de Navarra a través de su director, Paul Nguewa, resuelve alguna de estas cuestiones.

 

  • Origen del virus Zika

    El virus Zika, descubierto por primera vez en Uganda en 1947, es un virus transmitido por mosquitos (Aedes aegypti) que se encuentra en las regiones tropicales y subtropicales de todo el mundo. El mosquito tigre (Aedes albopictus) es también capaz de propagar el virus Zika.

    En un principio, se prestó poca atención al Zika hasta que estalló una epidemia en 2007 en la isla de Yap en el Océano Pacífico occidental. Aproximadamente tres cuartas partes de las personas de la isla con edad superior a los tres años se infectaron. Esta epidemia se propagó en la Polinesia francesa y por primera vez, se informó de una asociación entre la infección por el virus Zika y el síndrome de Guillain-Barré. Más tarde, aparecieron casos en Brasil y en otras partes de América del Sur, América Central, México y el Caribe.

    Los casos de virus Zika también fueron vistos en Europa, Australia y América del Norte durante este período. Actualmente, la transmisión del virus Zika se ha mencionado en 20 países. No existe ninguna vacuna o tratamiento específico disponible.

  • Síntomas y tratamiento

    La mayoría de las personas infectadas no presentan síntomas o muestran síntomas muy leves. Sólo entre un  20% y un 25% sufre la enfermedad de forma significativa. Las muertes son muy poco frecuentes.

    El tratamiento incluye un adecuado descanso, la hidratación y el tratamiento de la fiebre y el dolor. Además, los pacientes deben evitar cualquier exposición a los mosquitos dentro de la primera semana de la infección para prevenir la propagación de Zika a otros. Nota: Es importante evitar los medicamentos que podrían afectar la función plaquetaria en la sangre. 

  • ¿Por qué el actual brote?

    En la actualidad, se han dado muchas condiciones que han facilitado la presente epidemia. América Latina tiene un gran número de A. aegypti (mosquito de la fiebre amarilla), importante portador del Zika. Además otra especie de Aedes, el A. albopictus, conocido como el mosquito tigre asiático, está en aumento en todo el mundo y es también vector, es decir, propagador del Zika.

  • Zika y embarazo

    En los últimos meses, ha habido un aumento en la tasa de síndrome de Guillain-Barre, la aparición de microcefalia congénita y la mortalidad infantil observada entre las mujeres infectadas con el virus Zika durante el embarazo.

    El síndrome de Guillain-Barré es el desarrollo progresivo de la debilidad muscular que se produce después de la infección y puede llegar a ser grave y que requiera atención médica avanzada.

    La microcefalia congénita se produce cuando el tamaño de la cabeza del bebé es mucho más pequeño de lo normal, a menudo conduce a cerebro más pequeño. Los niños con microcefalia pueden sufrir retraso en su desarrollo.

  • ¿Qué medicamentos están disponibles contra Zika?

    Ninguno. Hasta el año pasado, el virus Zika era tan raro que no resultaba de interés buscar fármacos candidatos eficaces contra esta enfermedad. Una vacuna contra el Zika puede ofrecer más esperanza para la prevención de microcefalia.

  • ¿Y para cuándo una vacuna?

    El desarrollo de una vacuna llevará años. Varios grupos han comenzado a elaborar candidatos a vacunas frente Zika. Es un proceso que necesitará al menos varios meses. Muchas vacunas se elaboran a partir de las proteínas de superficie del patógeno. Una vez obtenido un posible candidato, éste se ensaya en animales y después en humanos. Las pruebas en humanos se inician con pequeños ensayos de toxicidad y después ensayos más grandes para demostrar que la vacuna candidata funciona. Se estima que estos procesos duran de 10 a 15 meses. Por todo ello, no se espera comercializar una vacuna frente a Zika antes de 5-7 años.

  • Entonces, ¿qué podemos hacer para detener la propagación del virus?

    Resulta prioritario evitar que los mosquitos piquen a las personas. Una estrategia para reducir las poblaciones de mosquitos es mediante la eliminación de los pequeños depósitos de agua. Las personas también pueden reducir su exposición usando repelente de insectos. Otras estrategias son la aplicación de insecticidas y el uso de mosquiteras.

  • Recomendaciones de viaje a Brasil

    Antes de viajar es importante pedir cita en un centro de medicina del viajero de su comunidad. Según el Ministerio de Sanidad, es aconsejable ponerse las vacunas de la hepatitis A y B, la del tétanos-difteria y la fiebre amarilla. En algunas localizaciones puede ser necesaria la profilaxis de la malaria. Los viajeros deben usar repelentes de insectos en espray para evitar las picaduras, cubrirse brazos y piernas cuando salgan a la calle y dormir en habitaciones refrigeradas o con mosquitera ("aunque muchos hoteles ya tienen mosquiteras en las ventanas, no está de más"). (Información de: El Mundo Salud) 

  • ¿Hay otras cuestiones urgentes que interpelan a los científicos?

    Muchas. Los científicos están trabajando para mejorar las pruebas diagnósticas dado que éstas tienen limitaciones. El ARN viral, es decir, la carga de virus se detecta en la sangre del paciente principalmente una semana después de la aparición de los primeros síntomas. Pasado este tiempo, los investigadores pueden probar la detección de anticuerpos en sangre. Sin embargo, aplicando las pruebas actuales para detectar anticuerpos contra Zika, se podrían dar reacciones cruzadas con anticuerpos contra el dengue, muy extendido en Brasil y en países de la zona. Asimismo, se está investigando sobre la transmisión por contacto sexual. 

Paul Nguewa