Historia

Imagen subrayado titulo

Desde sus inicios, la Universidad de Navarra recibió en sus aulas a un porcentaje significativo de alumnos extranjeros, cuya lengua materna no era el español. Surgió muy pronto por lo tanto la necesidad de apoyar la integración de esos alumnos mediante cursos de lengua castellana. Los primeros cursos de verano, para estudiantes de Derecho y Medicina, comenzaron en 1954.

A partir de 1964, las clases de español se programaron también durante el curso académico. Desde muy pronto, las clases de lengua vinieron acompañadas de clases de historia, literatura, arte, etc., de cultura española en definitiva, puesto que el aprendizaje de una lengua es indisociable de la cultura que la genera.

En 1967 esta realidad ya viva y actuante tomó forma institucional mediante la erección del Instituto de Lengua y Cultura Españolas (ILCE). La vocación de este Instituto no ha sido sin embargo la de dar respuesta solo a una necesidad inmediata y puramente utilitaria. El ILCE ha querido ser un instituto verdaderamente universitario, tanto en su vertiente docente como investigadora.

Además del impulso inicial dado a la revista RILCE, el Instituto promovió la colección «Aula Exterior» de la editorial Eunsa, con títulos dirigidos al estudiante de español como lengua extranjera y cuyas temáticas abarcaban todas las disciplinas, lingüísticas o culturales, que se impartían en el ILCE. 

Junto a lectores y otros profesores especialistas en enseñanza de español, han ejercido diversas funciones docentes multitud de profesores de la Facultad de Filosofía y Letras, y también de otras Facultades. El ILCE, asimismo, ha sido uno de los primeros centros en España en ser delegados por el Instituto Cervantes para realizar el examen DELE (Diploma de Español como Lengua Extranjera).

Durante este medio siglo, la internacionalización de la Universidad de Navarra no ha hecho sino aumentar y, con ella, también los estudios de lengua y cultura españolas para hablantes no nativos. Lo que en sus comienzos fue una respuesta pionera a una realidad exótica, a la que la universidad española de aquel tiempo estaba poco acostumbrada, hoy es parte inseparable de nuestro proyecto de Universidad. Nuestros alumnos son en muchos casos futuros alumnos de los Grados, o alumnos de Erasmus y otros programas de intercambio, alumnos de pregrado, posgrado e incluso investigadores, profesores y empleados.

Pero también contamos con alumnos cuyos estudios principales en Navarra, y a veces únicos, son precisamente los del ILCE. La oferta académica del Instituto permite emplear un año en adquirir amplias competencias lingüísticas y culturales y esta oportunidad no es desaprovechada por alumnos venidos de los cinco continentes, a veces individualmente, otras mediante acuerdos específicos con sus universidades de origen.