Seúl, 1988: las dos primeras navarras olímpicas

Seúl 1988

Amaya Garbayo en Natación ostenta el título de ser la primera deportista navarra en participar en una competición oficial de los Juegos Olímpicos.

Amaya nació en Pamplona el 26 de marzo de 1970 y formó parte del equipo de relevos de 4x100 estilos finalizando en el puesto 13, batiendo el récord de España. Fue campeona de España en 1988 de 100 y de 50 m libres.

En 1991 participaría también en los Juegos del Mediterráneo celebrados en Atenas en la prueba de 100 m libre donde obtuvo el 7º puesto.

Elena Navaz también participó en estos Juegos y conseguiría una meritoria medalla de bronce, pero en Seúl el Taekwondo no formaba parte del programa oficial sino del de exhibición.

Elena nació en Pamplona el 21 de septiembre de 1960, ganó una medalla de bronce en el Campeonato del Mundo de Tekwondo celebrado en Barcelona 1987 y tres medallas de plata en los europeos de Sttugart en 1984, Ankara en 1988 y Karlsluge en 1989.

En 1987 se proclamó campeona de España en su peso. Profesionalmente fue profesora de EGB y policía municipal, siendo la primera mujer en ser jefa de la Policía Municipal de Villava.

Dionisio Muñoz repetiría participación en Halterofilia, y Juan Carlos Barcos nuevamente formaría parte del equipo oficial de Judo como dirigente.

Juan Carlos Barcos

(Juan Carlos Barcos, Directivo en Judo)