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Calvario y Santo Entierro

En la parte central del segundo cuerpo se sitúa la escena del Calvario, centrado por la figura de Cristo crucificado, sobre una amplia cruz rematada por la cartela con la inscripción INRI, de tres clavos, de gesto sufriente pero ya muerto, con la cabeza sobre el hombro, larga melena y corona de espinas. Tiene un paño de pureza volado, brazos en uve y anatomía marcada, reflejando la tensión del momento. A su derecha se sitúa san Longinos, dispuesto a atravesar el costado de Cristo con la lanza, y junto a él, el grupo de las Marías, con la Virgen en actitud implorante, mientras es consolada por María Cleofás. Al otro lado, a la izquierda de Cristo, se coloca san Juan, con la mano sobre el pecho, mientras que María Magdalena aparece abrazada al pie de la cruz, en actitud desconsolada, con la melena suelta. En los extremos se disponen las figuras del Buen y el Mal ladrón, Dimas y Gestas, ambos crucificados pero atados con cuerdas, de cuerpos musculados, edad madura y barbados. El primero de rasgos serenos y bellos, mientras que la expresión del segundo refleja ya su condición de condenado. Justo bajo los dos ladrones se representan sendos grupos de soldados, uno de ellos saliendo de una ciudad amurallada, en composiciones prácticamente simétricas, que se pueden identificar como los soldados romanos que vigilaban la crucifixión de Cristo.

Bajo esta escena, y sobreponiéndose al cuerpo de la Magdalena, se sitúa el grupo del Santo Entierro. Se trata de una composición equilibrada y simétrica, centrada por el cuerpo inerte de Cristo, tras el cual se representa a la Virgen María consolada por san Juan y María Cleofás, mientras que a los lados se sitúan Nicodemo y José de Arimatea, ambos acompañados por ángeles, que miran hacia la parte superior, donde se representa al Crucificado.

La iconografía del Calvario es uno de los temas más representados en el arte cristiano, variando en su composición el número de figuras, desde las más amplias hasta la figura solitaria del Crucificado. Ello se debe a que la figura de Jesús en la cruz es el símbolo de la salvación y redención de los hombres, punto neurálgico de la doctrina cristiana y tema principal de esta portada, a través del sacrificio de Cristo.

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Calvario y Santo Entierro

aula_abierta_itinerarios_17_bibliografia

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