19 de abril de 2005

Ciclo de conferencias

CINCO LÍNEAS DE INVESTIGACIÓN SOBRE ARTE NAVARRO

El arte Barroco: Pamplona entre la innovación y la tradición

D. Ricardo Fernández Gracia.
Organizado por la Cátedra de Arte Navarro y el Ateneo Navarro.

 

El arte Barroco: Pamplona entre la innovación y la tradición


El profesor Ricardo Fernández Gracia realizó un balance de la historiografía en torno a las manifestaciones artísticas de los siglos XVII y XVIII, en el Viejo Reino navarro, poniendo de relieve la importancia de las tesis doctorales realizadas en los últimos veinte años y los estudios más importantes que han aportado valoraciones singulares al conocimiento de un arte denostado desde fines del siglo XVIII hasta tiempos recientes.

Como tema a desarrollar eligió el de la innovación y tradición en las artes de la Pamplona de aquellas centurias, en la que los gremios dominaban la actividad artística. Mediante la proyección de otras tantas obras, fue comentando diferentes aspectos relacionados con ellas. En primer lugar, las dificultades para la entrada de novedades urbanísticas, arquitectónicas y en las propias artes figurativas, como ocurrió con el simpar lienzo de la Fundación de la Orden Trinitaria de Carreño –hoy en el Museo del Louvre- que no querían recibir los frailes por estimarlo excesivamente innovador. Analizó asimismo algunos grandes promotores de las artes: las instituciones del Reino, el Ayuntamiento de Pamplona, la nobleza, los indianos, y la Iglesia (catedral, parroquias, conventos …etc.). Especial atención mostró al origen de destacadas obras importadas desde Roma, Nápoles, la Corte madrileña, Toledo, Aragón, Castilla y otras zonas de Navarra, como el potente y expansivo foco de retablistas tudelanos. Todas ellas introducían, por lo general, novedades en una ciudad encorsetada dentro de sus murallas y poco permeable a innovaciones.

Finalizó con una obra de capital importancia de nuestro patrimonio en el cambio de rumbo desde las formas barrocas hacia la estética del academicismo: la fachada de la catedral, proyectada por Ventura Rodríguez, con la participación semioculta de un canónigo del cabildo pamplonés y residente en Madrid, don Felipe García de Samaniego, de claro pensamiento ilustrado y mezclado en el proceso de Olavide.