LOS ARCOS Y SU DISTRITO: TRES SIGLOS ENTRE DOS REINOS (1463-1753)

15 de septiembre de 2016

Piedra y cantería al servicio de la Iglesia y nobleza en Sansol
Dña. Pilar Andueza Unanua. Universidad de La Rioja

La piedra, material noble por excelencia, cuyo uso transmite ideas de solidez, firmeza, belleza y riqueza, es la gran protagonista de la arquitectura de Sansol, tanto en el ámbito civil como religioso. Recorrer sus calles pone de manifiesto su empleo masivo, lo que delatala capacidad económica que en tiempos pasados tuvieron sus habitantes,así como la presencia de buenas canteras en zonas no muy lejanas.

La parroquia
Indudablemente en la estampa que ofrece Sansol destaca sobremanera por su ubicación y silueta la parroquia, dedicada a san Zoilo, advocación de la que parece derivar el propio nombre de la localidad, máxime si tenemos en cuenta que en Muruastráin, en las faldas del Perdón, había un promontorio que se denominaba Sansol por hallarse allí durante la Edad Media una ermita dedicada a este santo. 

Zoilo era un joven cordobés de familia acomodada que fue martirizado hacia el año 304, durante las persecuciones del emperador Diocleciano. Tras haber sido educado en el cristianismo, habría sido condenado a muerte en su juventud por el prefecto de la ciudad al no querer renegar de su fe. Su nombre figura ya en algunas fuentes de los siglos IV y V como el poeta Prudencio o el Martirologio jeronimiano, aunque las noticias resultan muy escasas. 

Nada sabemos de la llegada de su devoción a tierras navarras. Sin embargo, consta que san Eulogio de Córdoba,tras haber visitado varios monasterios navarros en el año 848,envió reliquias de este mártir al obispo de Pamplona Wilesindoy serían éstas las vestigia custodiadas en la actualidad en la ermita de San Zoilo en Cáseda. Fue en el siglo XI cuando losrestos mortales del mártir fueron trasladados por el conde de Carrión, Gómez Díaz, desde Córdoba al monasterio benedictino de San Juan Bautista en la localidad burgalesa de Carrión de los Condes, que pasó a denominarse desde entonces de San Zoilo. Tanto Sansol como Carrión de los Condes comparten su ubicación en el Camino de Santiago, por lo que quizás cabría la posibilidad de que hubiera sido esta vía la que trajera su devoción hacia Sansol en el itinerario inverso que los peregrinos seguían en su regreso a sus lugares de origen. 

Sansol. Parroquia de San Zoilo 
Siglo XVIII

La iglesia de Sansol es una construcción del siglo XVIII. No significa esto, sin embargo, que la población careciera de parroquia hasta entonces. De hecho, existen varios elementos que nos indican que hubo por lo menos un templo anterior, del siglo XVI, del que nos ha llegado la pila bautismal, una pieza gallonada sin decoración alguna. Pero además son varias las noticias documentales que nos hablan de obras llevadas a cabo en la iglesia en aquella centuria. Concretamente sabemos que Sebastián y Juan de Orbara trabajaron en 1568 en la sacristía que fue tasada por Antón de Anoeta y Juan de Landerráin. Y consta además la construcción de una torre por el mencionado Orbara en 1572.

Desconocemos los motivos que llevaron a levantar la iglesia actual en el Siglo de las Luces siguiendo el estilo artístico imperante entonces, el Barroco, un arte dirigido a cautivar los sentidos, frente al estilo anterior, el Renacimiento, y el posterior, el Neoclasicismo, basados en la razón, el número y la proporción. Sin embargo, no se trata de un barroco recargado, pomposoy efectista, sino que por el contrario, nos hallamos ante una iglesia de carácter clasicista, sin concesiones a la ornamentación. El barroquismo viene marcado sobre todo por la gran molduraciónen las pilastras y cornisamientos del interior, así como por la portada y por el remate de la torre.

Sansol. Parroquia de San Zoilo
Siglo XVIII

 

Para dotar de una cronología a esta iglesia nos servimos de varios componentes o fundamentos: los datos de archivo, la inscripción existente sobre la puerta de entrada y el análisis formal y comparativo del templo, elementos que analizamos de manera breve a continuación.

El 8 de julio de 1694,ante un notario logroñés,el cura beneficiado de la localidad y el mayordomo de la fábrica de la iglesia, contrataban a Domingo Iturbe y a José de Zumeta para hacer “la capilla mayor con sus capillicas y sacristía conforme a la traza que está hecha para dicha fábrica y con las condiciones y en la cantidad que está hecho el remate a que se remiten”, de donde se deduce que sería realizada una nueva cabecera de acuerdo con unos planos cuya autoría desconocemos. Por su trabajo, que debería iniciarse por la festividad de san Miguel de aquel año, cobrarían los maestros 500 ducados cada año hasta finalizar su intervención. Desconocemos el alcance de estas obras, si bien constan pagos en 1701 y 1703 a Zumeta, a su viuda y a Iturbe, lo que nos permite constatar que hubo actividad constructiva. 

Nuevas noticias documentales se refieren a la torre campanario, contratada en sus trazas y ejecución por Francisco de Sarasúa, que la llevó a cabo en 1740, comprometiéndose en el contrato a realizarla en dos años por 2.400 pesos. A esta torre le precedieron dos torres anteriores según se desprende de la documentación: una erigida en el siglo XVI, de manos de Juan de Orbara en 1572, y otra por parte de Adrián de Vidaurre en 1669. 

La portada de la iglesia se abre en el lado de la Epístola. Protegida por un pórtico, es adintelada y está flanqueada por pilastras toscanas y recorrida por un grueso bocelón muy moldurado que describe orejetas en los ángulos superiores y una semicircunferencia sobre el centro del dintel. Bajo ella una roseta y una inscripción: AÑO DE 1741, dato que nos permite fechar esta puerta. Las características de la portada coinciden plenamente con el estilo vigente a mediados del siglo XVIII en Navarra, según podemos comprobar si la comparamos con otras de características similares, tanto en la arquitectura civil como religiosa. Está alejada, además, de los modelos realizados hacia 1700, momento en el que se documentan las obras anteriormente citadas de la cabecera. 

Portada de la parroquia de San Zoilo
Inscripción: AÑO DE 1741


Un tercer paso en nuestro estudio nos lleva a analizar formalmente la construcción. Puede constatarse con claridad tanto en el interior como en el exterior que toda la fábrica -excepto algunas hileras de piedra en la parte baja de la cabecera, visibles desde la calle- fue realizada a un mismo tiempo. Para ello no hay mas que seguir con detenimiento las cornisas que tanto en el interior como en el exterior recorren todo el perímetro sin interrupción alguna y de manera totalmente unitaria. Partiendo de la inscripción de 1741 de la portada, del contrato de obras de la torre de 1740, y del análisis formal que nos habla de una clara unidad en la obra, creemos poder afirmar que fue en esas fechas cuando debió de levantarse toda la fábrica de la iglesia actual, lo que supondría haber hecho desaparecer aquellas obras contratadas en 1694.

Todos los maestros mencionados (Zumeta, Iturbe y Sarasúa) tienen la particularidad de compartir origen guipuzcoano. No en vano de aquellos tierras procedían algunos de los canteros más afamados de la época, que trabajaron en tierras navarras, alavesas y riojanas. 

La iglesia presenta una sencilla planta de cruz latina de nave única dividida en tres tramos que se cubren con bóveda de arista entre arcos fajones. La cabecera, recta, igualmente recibe una bóveda de aristas, mientras sobre los brazos del crucero voltean bóvedas de cañón con lunetos. Sobre el crucero se alza una cúpula sobre pechinas, con decoración pictórica: los cuatro evangelistas con sus correspondientes atributos en las pechinas, que derivan de modelos miguelangelescos, y una gran gloria en la cúpula que acoge la Asunción, la Trinidad y numerosos ángeles y santos. Heredera de composiciones barrocas, su estilo parece conducirnos hacia 1800. Los muros interiores se articulan a través de pilastras dobladas sobre las que discurre una cornisa de gran desarrollo. En los muros laterales se abren unos grandes medios puntos moldurados ciegos que dotan a la iglesia de elegancia y dinamismo. A los pies se sitúa el coro sobre un arco rebajado. La sacristía, de planta rectangular, se ubica en el lado del Evangelio.

El exterior se alza como una gran mole de piedra, erigida íntegramente con piedra de sillería: muros isódomos, reforzados por contrafuertes en el crucero, cabecera y nave. La portada se sitúa en el lado sur, el más resguardado para la climatología, bajo un pórtico rehecho sustentado por columnas toscanas. 

La esbelta torre forma parte del grupo denominado torres de estilo riojano, levantadas en gran número durante la primera mitad del siglo XVIII tanto en la merindad estellesa, como en la Rioja Alta y la Rioja alavesa. Responde a un modelo muy repetido de fuste prismático, rematado por un cuerpo de campanas octogonal en el que se abren arcos de medio punto, cubierto por cúpula y linterna, con decoración de bolas en el caso de Sansol. 

Parroquia de San Zoilo
Crucero y cabecera


El interior de la parroquia está presidido por un retablo mayor de gusto neoclásico que fue realizado hacia 1800 en Logroño y reconocido en 1802 por Francisco Sabando. Se caracteriza por su carácter arquitectónico, austeridad compositiva y ausencia de decoración. El mueble, enriquecido por una viva policromía, en la que se combinan los tonos rojizos que imitan mármoles con abundantes dorados, acoge en su cuerpo central los bultos de san Francisco Javier, el titular san Zoilo y san Antón. El banco presenta relieves de san Pedro, el martirio de san Zoilo y de santa Lúpula y san Antonio. Se remata con un Calvario. Flanquean el retablo mayor en el crucero dos retablos, también neoclásicos, dedicados a la Virgen de Nieva y a san José. Mención especial merece la monumental escultura gótica de San Pedro, datada en el siglo XIV, situada en la actualidad en el coro. 

Retablo mayor, estilo neoclásico
Hacia 1800

 

La arquitectura civil
La presencia de un importante conjunto de casas señoriales probablemente haya que ponerla en relación con la peculiar situación de la localidad que desde 1463 hasta 1753, junto a Los Arcos, El Busto, Torres del Río y Armañanzas pertenecieron al reino de Castilla, lo que unido a ciertas prerrogativas otorgadas por Felipe II, habría permitido a sus habitantes una posición favorable de cara al comercio de vino, aceite y cereales. El edificio más antiguo se corresponde con el nº 4 de la calle Real. Es una construcción del siglo XVI con una portada de arco de medio punto formada por grandes dovelas. En la clave se sitúa el escudo de armas. 

El resto de grandes casas de Sansol son, por sus características, obras barrocas, levantadas entre los siglos XVII y XVIII, con fachadas pétreas que lucen escudos de armas que proclaman la nobleza de sus habitantes. Cronológicamente el primer ejemplar del Seiscientos se corresponde con un edificio situado tras la iglesia que enmarca con cintas planas sus ventanas y puerta hoy cegada. En la calle Mayor se levanta la casa de los Fernández de Arcaya, según reza su labra heráldica, en la que destacanla portada coronada con sillares almohadillados derivados del tratado de Sebastián Serlio,y el desarrollo que van tomando los balcones en el frontispicio. En su interior, fechada hacia 1700, una amplia caja de escalera rematada por una cúpula sobre pechinas con decoración de yeserías permite articular las estancias del edificio y dotar de luz natural a este espacio central.

Los mejores ejemplares de arquitectura doméstica los hallamos en el conocido como palacio del Sindicato, levantada en 1702, según figura en una inscripción sobre la puerta, y en la cercana casa de los Melgar, que se debió de levantar por las mismas fechas. Ambas ejemplifican la progresiva barroquizaciónarquitectónica. Así lo observamos enlas cajas de escalera que ordenanel espacio doméstico y muestran el gusto por la escenografía, y, sobre todo, enlas fachadasen las que la portada flanqueada por pilastras queda perfectamente centrada marcando el eje axial. Balcones de gran tamaño, ricas rejerías y carpinterías, escudos bien visibles, cornisas muy molduradas en la separación de pisos y, lo más peculiar en tierras navarras: pilastras articulando verticalmente el edificio, completan ambos edificios. La presencia de estas pilastras creemos que hay que ponerla en relación con la influencia clasicista ejercida en la zona por los maestros de obras de la familia Raón, uno de cuyos miembros, Juan, levantó la Casa consistorial y el Balcón de toros municipal de Viana, con pilastras similares. En la carretera se ubica otra casa reseñable, barroca, también con pilastras, que obedece a distintas fases constructivas, según delata la piedra de su fachada. Su labra heráldica hay que ligarla a un destacado hijo de la localidad, Sebastián Mongelos, que desarrolló una sobresaliente carrera eclesiástica. Fue arcediano de Valpuesta y dignidad y canónigo de la catedral de Burgos. De ahí pasó a Sicilia, al ser nombrado inquisidor apostólico de aquel reino. Testó en Palermo en 1676, dejando algunos de sus bienes a su familia deSansol y a la Virgen de Codés. 

Esta casa solariega fue levantada en 1702

PROGRAMA


Miércoles, 14 de septiembre 
Entre Navarra y Castilla (1463-1753)
D. Roman Felones Morrás. Profesor de Historia del Arte del Aula de la Experiencia. Universidad Pública de Navarra

Gustar y degustar: las artes al servicio de los sentidos en la parroquia de Los Arcos
D. Ricardo Fernández Gracia. Universidad de Navarra

Jueves, 15 de septiembre
Otra joya del Renacimiento en Navarra: el retablo de San Andres de El Busto
D. Pedro Luis Echeverría Goñi. Universidad del País Vasco

Piedra y cantería al servicio de la Iglesia y la nobleza en Sansol
Dña. Pilar Andueza Unanua. Universidad de La Rioja

Viernes, 16 de septiembre
Armañanzas: tras las huellas de su iglesia, retablos y casas blasonadas
D. José Javier Azanza López. Universidad de Navarra

El Patrimonio artístico de Torres del Río: mucho más que el Santo Sepulcro
Dña. María Josefa Tarifa Castilla. Universidad de Zaragoza 

Sábado, 17 de septiembrte
Visita guiada a Torres del Río, Armañanzas, Sansol, El Busto y Los Arcos