Las Becas Alumni no existirían si no fuera por la generosidad de muchas personas. Pero, ¿quiénes son los que están detrás, los que donan al Programa de Becas de la Universidad? Además de instituciones, empresas o bancos, son muchas las personas que a título personal colaboran. Una de ellas es Lilia Ceballos Aguirre, una simpática mexicana que estudió Medicina en la Universidad de Navarra. Ella tuvo la suerte de poder entrar con una beca en el año 1961. Ahora, con 71 años, es una de los primeros donantes del Programa de Becas de la Universidad, desde el año 2000.

Exprimió al máximo sus años de formación universitaria en Navarra, consciente además de que tenía que sacar muy buenas notas para mantener la beca. "Sin la ayuda de la Universidad yo no podría haber estudiado, nunca habría podido ser tan feliz".

Consciente de la importancia de un programa como el de las Becas Alumni, sabe que es necesaria la generosidad  para que todo salga adelante y continúen las ayudas. Desde el punto de vista de un becario, uno empieza a valorar de verdad lo que tiene entre manos. "Tener una beca –dice Lilia– te da una visión mucho más profunda, uno a veces no se da cuenta del valor de las cosas".
Esta donante pionera guarda un grandísimo recuerdo de su paso por la Universidad de Navarra. Para ella, volver a la Universidad es como volver a casa. Por eso, cuando le preguntan si le hubiera gustado estudiar en Harvard, ella siempre contesta lo mismo: "Les digo que no, porque no habría tenido la riqueza de cómo veo la vida".