Publicador de contenidos

Volver 2020_02_25_FYL_noticia_marco_paolino

“La caída del Muro de Berlín fue uno de esos eventos que marcan profundamente la vida de la humanidad”

Marco Paolino, profesor de la Università degli Studi della Tuscia, imparte un seminario del Grupo de Investigación en Historia Reciente (GIHRE)

Descripcion de la imagen
El profesor Marco Paolino durante el seminario del GIHRE. FOTO: Pablo Pérez
25/02/20 11:12 Carlos Veci

El profesor Marco Paolino, especialista en la historia contemporánea de Alemania, ha explicado en la Universidad de Navarra la trascendencia de la caída del Muro de Berlín. Paolino, investigador del Institut für Zeitgeschichte München y profesor de la Università degli Studi della Tuscia, ha impartido un seminario organizado por el Grupo de Investigación en Historia Reciente (GIHRE).

Un nuevo (y débil) Estado alemán

El Muro que dividió físicamente Berlín fue construido a instancias de Walter Ullbricht, el líder comunista alemán, para frenar la emigración de ciudadanos de la República Democrática Alemana (RDA), controlada por su partido, a la más próspera República Federal Alemana (RFA). El propio líder de la URSS, Nikita Jruschov, reconoció que la situación económica la parte alemana bajo influencia comunista era muy grave. Esta debilidad era especialmente significativa, pues la RDA estaba más ligada a la URSS que otros Estados satélites: le debía su existencia.

Sin embargo, entre los jefes comunistas había disparidad de opiniones. De hecho, como ha recordado Marco Paolino en el seminario del GIHRE, la controversia en torno a la construcción del Muro de Berlín en 1961 demuestra que la URSS ejercía comparativamente un liderazgo menos duro que el de sus Estados satélites. En el caso del muro berlinés, los soviéticos se oponían a su construcción por los problemas que podía acarrear a un proyecto que pretendía ser el defensor de la libertad. 

De hecho, los ciudadanos de la RDA se convirtieron, en palabras de Marco Paolino, en “prisioneros de su Estado”. Casi seiscientos fueron asesinados cuando intentaron cruzarlo. No obstante, el profesor italiano también ha explicado que “el problema más grande” de la Alemania bajo control comunista eran aquellos ciudadanos que decidieron quedarse en el país y propugnaron la transformación desde su interior.

El final de una larga guerra

La caída del Muro de Berlín en 1989 fue inesperada. El mismo Helmut Kohl, canciller de la RFA, se encontraba en Varsovia cuando se desataron los acontecimientos y siguió sus primeros compases por la televisión. Un mes antes, Erich Honecker, entonces presidente de la RDA, había afirmado que el Muro viviría unos cincuenta años más. Pero la anquilosada planificación de la economía según el modelo comunista hacía insostenible el proyecto y, además, los líderes de la RDA desoían las llamadas al aperturismo de Mijaíl Gorbachov.

En la caída de Muro de Berlín también influyó el deseo de movilidad de los ciudadanos alemanes. Algunos ansiaban la reunificación con sus familias. Otros consideraban muy atractiva la forma de vida occidental. En cualquier caso, el detonante fue la posibilidad de realizar viajes cortos desde la RDA a la RFA, divulgada en una rueda de prensa la noche del 9 de noviembre de 1989. Miles de berlineses de una y otra parte se acercaron a la frontera deseosos de cruzarla. “La caída del Muro de Berlín fue uno de esos eventos que, como la toma de la Bastilla, marcan profundamente la vida de la humanidad y representan una ruptura importante en el viaje histórico”, ha explicado el profesor italiano. 

Paolino ha recordado que, desde su construcción en 1961, el Muro fue utilizado por los enemigos de la URSS como símbolo del cautiverio al que eran sometidos los alemanes gobernados por el comunismo, aunque en el seno del bloque del Este fuera presentado como un refugio frente a la criminalidad de Occidente. En 1989, el profesor italiano se encontraba en Alemania con una beca de la Scuola Superiore Sant’Anna de Pisa. Allí, en la misa matinal en capilla universitaria de la ciudad de Dusseldorf, escuchó decir al sacerdote alemán Heiner Koch, hoy arzobispo de Berlín: “La Segunda Guerra Mundial ha terminado hoy”.

BUSCADOR NOTICIAS

BUSCADOR NOTICIAS

Desde

Hasta