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Eleonora Esposito: "Las narrativas en política permiten explicar el éxito de los populistas en Europa y en el Caribe"

Un libro del Instituto Cultura y Sociedad analiza el discurso político en el Caribe a través de una novedosa campaña política en Trinidad y Tobago


FotoManuel Castells/
Eleonora Esposito experta en análisis crítico y multimodal del discurso del Instituto Cultura y Sociedad

22 | 06 | 2021

Texto

Eleonora Esposito, investigadora del grupo ‘Discurso público’ del Instituto Cultura y Sociedad (ICS) de la Universidad de Navarra presenta el miércoles, 23 de junio de 2021, su último libro ‘Politics, Ethnicity and the Postcolonial Nation. A critical analysis of political discourse in the Caribbean’, editado por John Benjamins Publishing Company. Este volumen busca entender cómo funciona la política, la etnia y el género en el Caribe postcolonial, en concreto, en Trinidad y Tobago. Para ello, analiza la campaña política de Kamla Persad-Bissessar durante las elecciones presidenciales de 2010 de Trinidad y Tobago desde el punto de vista crítico discursivo y multimodal.

Esta publicación es una de las primeras que aplica esta metodología de análisis crítico y multimodal del discurso al contexto del Caribe analizando discursos que nos son literarios. Esposito lamenta que la región del Caribe apenas ha sido objeto de investigación científica desde un punto de vista crítico y discursivo. Este libro ofrece  una imagen actualizada de los juegos de poder en una región marcada por el postcolonialismo y con una gran diversidad étnica y cultural.

¿Por qué ha investigado esta campaña política en concreto?

Lo que Kamla Persad-Bissessar hizo fue muy innovador e inteligente desde el punto de vista político. Presentó una coalición de partidos africanos y partidos indios para ganar las elecciones. Además, era la primera mujer de raza india candidata a primera ministra. También fue una campaña muy efectiva e interesante por su forma de reflexionar sobre el país y cómo querían mejorarlo –algo que ocurre en todas las campañas políticas. Hay mucha imaginación de cómo puede ser futuro, de qué se quiere cambiar y qué valores hay que mantener.

Trinidad y Tobago es un país muy diverso, ¿cuál es la importancia de la etnia en la política?

Hay dos grupos étnicos mayoritarios: los de origen africano, descendientes de los esclavos, y los que provienen de la india, que llegaron como jornaleros para trabajar de forma precaria en las plantaciones de café, azúcar y cacao tras la abolición de la esclavitud en 1834. No hay personas de raza india en todos los países del Caribe, por ello, Trinidad y Tobago es tan interesante: es una sociedad plural con dos grupos mayoritarios que conviven pero no se mezclan del todo. Desde un punto de vista político, hay partidos que siguen representando a estas dos etnias principales.

Cuando los británicos se fueron de Trinidad en 1962, el país ganó su independencia y se quedó con un gobierno de corte europeo. En ese contexto, fue difícil garantizar la representación de todas las etnias y los africanos acabaron prevaleciendo en el poder durante más de 30 años hasta la llegada de Persad-Bissessar.

¿Este pasado colonial se refleja en el discurso de Persad-Bissessar?

Esta campaña es interesante por la manera en la cual se habló de la historia del colonialismo. Persad-Bissessar muestra una clara conciencia de la necesidad de que la historia colonial sea reescrita desde una perspectiva poscolonial, para desafiar la historiografía del Imperio Británico. En particular, ella pone un fuerte acento en el papel activo de la resistencia de esclavos africanos y jornaleros indios en la abolición de ambos sistemas coloniales de trabajo, así como en lograr la independencia. La candidata crea una narrativa compartida de resistencia, sabiendo muy bien que esto tiene importantes implicaciones en la legitimidad política y en las relaciones interétnicas en la actualidad.

Además de los discursos, ¿qué otros elementos ha analizado?

En la campaña también es muy importante el papel de las imágenes, por eso es un análisis multimodal. He analizado, sobre todo, vídeos e imágenes promocionales, retratos… Todos los elementos que forman parte de la comunicación política contemporánea, en general, tiene mucho que ver con las emociones y con la representación de los sujetos: a quién representa y cómo es representado. La imagen es un momento que puede resumir muchísimas palabras y, en política, es imposible hacer un análisis de la comunicación política sin tratar imágenes y textos de la misma manera.

“El discurso político intenta crear una narración unitaria borrando muchísimas de las diferencias del país”

¿Qué aspectos analiza en su libro?

El libro está organizado en tres capítulos según los tres elementos principales de la campaña electoral. Uno se llama el líder, otro el partido y, el último, la nación. El primero analiza cómo Persad-Bissessar se ha presentado como líder, siendo mujer india, así como la importancia de los temas de género. Ella se proclamó como la madre y abuela de la nación y propuso un liderazgo más ‘femenino’ en el sentido de más colaborativo, menos jerárquico. Su coalición También tenía muchas candidatas mujeres por lo que se presentó como la opción en la que las mujeres podían tener un papel importante.

El segundo, investiga cómo se ha presentado el partido: uno de los primeros partidos de coalición entre africanos e indios que tuvo éxito. Se mostró como el partido que más podía representar a todo el país porque era un partido mixto para un país mixto. La campaña de la coalición también apuntó discursivamente a dos de los principales problemas de actualidad del país: la democracia representativa y la necesidad de una reforma constitucional, por un lado, y la corrupción y el clientelismo, por el otro.

Por último, se estudia cómo se ha presentado la nación. Una nación postcolonial, en desarrollo, presa de interferencias políticas y económicas neocoloniales con un efecto muchas veces paralizante. Un país con una historia del colonialismo muy dura y muy dividida que, a través de narrativas, Persad-Bissessar ha intentado reescribir para imaginar un futuro más unido.

¿Qué narrativa utiliza Kamla Persad-Bissessar en su campaña?

En el caso de Persad-Bissessar en Trinidad y Tobago, el discurso político intenta crear una narración unitaria y casi unívoca borrando muchísimas de las diferencias que sigue habiendo en el país. Por ejemplo, que las dos etnias siguen viviendo en regiones geográficas distintas e incluso tienen, muchas veces, ocupaciones en sectores distintos.

La historia que cuenta este nacionalismo busca borrar la diferencia entre la experiencia de esclavitud de los africanos y la experiencia de trabajo forzado de los indios. Hasta entonces, se entendía que los africanos habían llegado primero y habían pagado con la esclavitud, por lo que estaban legitimados para gobernar.

Esta candidata intentó involucrar a los indios en esta narrativa apelando al sistema de indentureship (servidumbre escriturada). O sea, los indios que fueron a la colonia tenían un contrato de trabajo a cambio de alojamiento y un sueldo mínimo, no eran esclavos, pero las condiciones eran muy precarias. Así, de Persad-Bissessar puso al mismo nivel la aportación de africanos e indios a la creación de la nación, celebrando la diversidad en la nación para que no sea un obstáculo para la unidad nacional, sino una de sus riquezas más grandes.

En su campaña se centró mucho en esta narrativa de la historia del colonialismo, ¿más que en medidas económicas y sociales?

Habló de ambas cosas. Habló de los problemas del país, como la corrupción y la pobreza, pero se centró mucho en esta imagen. Una de las tesis del libro es que ha hablado mucho más de la etnia que de temas como la clase social o la pobreza.

“Tenemos una imagen más actualizada de cómo funcionan los juegos de poder post y neo-coloniales”

O sea, ¿podríamos decir que su campaña política gira en torno al discurso de la construcción de la nación y de la historia del colonialismo?

Sí. Me parece muy interesante que esta campaña ha sido muy celebrada como el triunfo sobre la raza y la etnia. Sin embargo, eso se hizo hablando de etnia continuamente. Sigue siendo el verdadero núcleo, el verdadero problema de la representación política y de la coexistencia social.

Además, hablar del conflicto étnico es una distracción política para no abordar así los intereses económicos de las élites, los conflictos de clases… Estamos ante un país en desarrollo, con mucha desigualdad, con mucha pobreza, con un sistema neocolonial de capitalismo dependiente… Hay muchos aspectos problemáticos que se han intentado presentar de manera edulcorada, desviando la atención del electorado hacia la igualdad de razas o la igualdad de género.

El éxito de esta campaña, ¿qué nos dice de la importancia de las narrativas en política?

Que son una de las estrategias más eficaces para ganar unas elecciones. Las narrativas tienen mucho que ver con las emociones, más que con la razón. Muestran cómo, a veces, razonamos con nuestro estómago en lugar de nuestra cabeza a la hora de votar. Una campaña política nos puede involucrar mucho más desde el punto de vista de las emociones y los sentidos que por los objetivos concretos que se quieren alcanzar. Esto es algo que permite explicar el éxito de los populistas en Europa y para explicar el éxito de Persad-Bissessar en Trinidad y Tobago.

¿Qué aporta el análisis del discurso crítico multimodal a los estudios del postcolonialismo?

Este es uno de los primeros libros que aplica esta metodología de análisis crítico del discurso al contexto del Caribe analizando discursos que nos son literarios, sino discursos políticos, mediáticos. Creo que esto es muy importante y una de las mayores aportaciones del libro.

El discurso artístico ha sido largamente analizado y el Caribe es una región que, política y estratégicamente, importa muy poco –no es Oriente medio, por ejemplo– y que no ha conseguido atraer mucha atención internacional. Yo creo que, analizando discursos contemporáneos, –no las novelas de los años 50 y 60 de los agrandes autores del Caribe, como V.S. Naipaul o Sam Selvon – vemos cómo se habla ahora en política, en los medios, etc. Tenemos una imagen mucho más actualizada e interesante de cómo es esta región hoy y cómo funcionan estos juegos de poder post y neo-coloniales.

¿Y estudiar esta región qué aporta a la teoría del discurso crítico?

Hemos discutido durante años sobre cómo hablaba Obama, cómo hablaba Trump, del Brexit, de los inmigrantes… Hay temas muy importantes y siguen siendo los temas en los cuales se enfocan la mayoría de los lingüistas. A mí me interesaba hacer algo distinto, explorar regiones distintas, involucrarme en los estudios postcoloniales y desarrollar un poco más la metodología a su vez.

Creo que he logrado desarrollar el análisis crítico del discurso como una crítica postcolonial. Además, he puesto en discusión los aspectos más eurocéntricos de la metodología, ya que es una metodología europea que nace el siglo pasado con la Escuela de Fráncfort, Michel Foucault, la teoría crítica… ¿Qué pasa cuando se aplica a un contexto que no es europeo? Citando a Audre Lorde: “Las herramientas del amo nunca desmontan la casa del amo”. He tenido que abordar el tema con mucha conciencia de los peligros de la asimilación y el reduccionismo, intentando no repetir gestos coloniales de apropiación ni crear más desigualdades en el discurso sobre el Caribe.