Una técnica empleada en la Clínica Universidad de Navarra consigue el control local de nódulos pulmonares en el 90% de los casos

Consiste en administrar dosis altas de radioterapia en pocas sesiones, gracias a una localización más precisa mediante imágenes de TAC

15/04/10 11:47
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De izquierda a derecha, los doctores Javier Aristu, Juan Antonio Díaz, Isaac Ramos, Juan Diego Azcona, Leire Arbea, Rafael Martínez-Monge y Marta Moreno, del Departamento de Oncología Radioterápica de la Clínica Universidad de Navarra. FOTO: Manuel Castells

El tratamiento de tumores y nódulos pulmonares mediante radioterapia hipofraccionada guiada por Cone Beam (imágenes de TAC tomadas en el acelerador lineal) permite controlar localmente la enfermedad en torno al 90% de los casos. La técnica, que se está realizando en la Clínica Universidad de Navarra desde septiembre de 2009, se ha mostrado igualmente eficaz en alrededor del 80% de los tumores y nódulos hepáticos.

Este tratamiento se emplea para nódulos metastásicos o tumores irresecables (que no se pueden extirpar) de pulmón e hígado, principalmente en casos de pacientes cuyo estado desaconseja una intervención quirúrgica.

El doctor Javier Aristu, especialista del Departamento de Oncología Radioterápica de la Clínica, explica que "cuando tenemos que radiar una lesión en el cerebro podemos conseguir alta precisión porque es un órgano que no se mueve. Sin embargo, a la hora de aplicar la radioterapia en un nódulo pulmonar o hepático, que se mueve con la respiración, necesitamos conocer el movimiento exacto del nódulo para radiarlo con la mayor precisión posible".

Con el fin de restringir el movimiento producido por la respiración, en la Clínica Universidad de Navarra se emplea un sistema de compresión diafragmática del paciente. "En colaboración con el Servicio de Radiología, hacemos distintos TAC del paciente en inspiración y espiración, con y sin comprensión diafragmática, para comprobar si ésta disminuye el movimiento del nódulo", señala el doctor Aristu.

Una vez obtenidas, se fusionan las distintas imágenes de TAC y se decide la técnica de radiación más adecuada en cada caso. "Al restringir tanto el área que se va a tratar con radiación, la radioterapia afecta a un volumen menor de tejidos sanos, la dosis total puede ser más alta y, por tanto, más eficaz", concluye el doctor Aristu.

La Clínica Universidad de Navarra es uno de los pocos centros españoles que lleva a cabo la técnica de radioterapia hipofraccionada guiada por Cone Beam, procedimiento en el que tanto el doctor Javier Aristu como el radiofísico Diego Azcona se han formado en la Universidad de Iowa (Estados Unidos).

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