Entries with Categorías BUR Liderazgo .

¿Cómo logramos que nuestros estudiantes sean embajadores de la universidad?

 

¿Cómo tenemos que trabajar si queremos que nuestros alumnos sean embajadores de la universidad? ¿Cómo pueden los equipos de comunicación contribuir a la mejora de la reputación de sus universidades? Recordamos algunas ideas de Mark Sudbury, presidente de Global Engagement de St Mary’s University, para sacar el máximo partido a una buena estrategia de comunicación con alumnos.

En primer lugar, el estudiante debe sentirse a gusto en la universidad, que se le permita vivir una experiencia universitaria plena. Para ello, hace falta que todos aquellos que forman parte del ecosistema  universitario ayuden a que la vivencia sea la mejor posible.

Por otro lado, es importante involucrar a los alumnos en eventos en los que ellos sean los embajadores de la universidad. Actividades o situaciones en la que puedan hablar de primera mano con futuros o posibles estudiantes. La idea clave es demostrar a los alumnos que tienen muchas oportunidades y que la universidad no les dejará solos.

Como última idea a destacar, Sudbury habla de la necesidad de encontrar una buena estrategia de comunicación. Hay muchas cosas y muchas oportunidades pasando alrededor, pero es necesario que la universidad tenga clara cuál va a ser su línea estratégica para así saber cómo actuar.

La clave de todo está en conectar la estrategia con lo que comunica la Universidad, considerando sobre todo aquellos mensajes que transmiten la historia de la universidad.

 

Los alumni, embajadores de la reputación de la universidad

Una experiencia del estudiante es positiva y memorable, crea un sentido de pertenencia que tiene vocación de permanencia

 

Si tomamos como punto de partida la definición de reputación como “calidad percibida”, la buena imagen de las instituciones universitarias tiene una base objetiva -la calidad de la labor  académica-  pero requiere también de un buen trabajo de comunicación.

El cultivo de la reputación necesita una visión de 360 grados, una mirada que incluya a los diferentes stakeholders de la universidad: alumnos; empleados; empresas y empleadores; reguladores; entorno, entre otros. La universidad mantiene relación y establece un diálogo con esos grupos de personas, les informa y tiene en cuenta su opinión y sus expectativas; la universidad enseña y a la vez aprende.

El vínculo del alumni nace y se fortalece sobre todo en su paso por la universidad. Si la experiencia del estudiante es positiva, memorable, se crea un sentido de pertenencia que tiene vocación de permanencia. Ese vínculo afectivo o moral fomenta en el estudiante un sentido de responsabilidad que le lleva a poner los medios para ayudar a las siguientes generaciones de universitarios. Así, los alumni se involucran de diversas maneras, participando en actividades curriculares o extra curriculares, compartiendo su experiencia, ofreciendo su consejo.

De entre las muchas y variadas formas de colaborar, hay dos que merecen particular mención: una es la ayuda al empleo, que es uno de los temas de preocupación más serios de los universitarios; y otra es la contribución económica, tanto en forma de becas como con otras modalidades, especialmente las que facilitan la financiación de la investigación.

Pero la universidad no puede limitarse a pedir ayuda a los alumni. En virtud de esa relación que perdura, la universidad tiene que  aportarles algo relevante. Las nuevas tecnologías hacen posible que se les ofrezca formación profesional permanente, oportunidades de especialización, tanto de modo presencial como digital. También los alumni son sensibles a la carrera profesional, no solo para el primer trabajo, sino también en otras fases de la trayectoria vital. Además, la  universidad propicia ocasiones de networking profesional y momentos que sirven para mantener vivas las relaciones personales que surgieron durante los años pasados en el alma mater.

La relación con los alumni lleva consigo un trabajo articulado, que comienza con la adecuada atención a los estudiantes, continúa con una comunicación permanente con ellos al abandonar las aulas, requiere un buen servicio de carreras profesionales, en estrecha relación con las empresas y una cartera actualizada de actividades de formación permanente.

Por la movilidad de los alumni, la atención de estas tareas no es posible sin un buen soporte tecnológico y una adecuada organización, especialmente de los aspectos económicos y financieros ligados a la captación de fondos.

El vínculo de la universidad con los estudiantes permanece en el tiempo. Cuidar la relación permite que la universidad siga aportando a sus alumnos, y que los alumni contribuyan a la universidad donde se formaron. Si se logra un vínculo estable y satisfactorio para todos, los alumni son factores activos de la reputación de la universidad. Son sus mejores embajadores ante otros posibles alumnos, donantes y empleadores. Un alumni comprometido es un indicador incuestionable de calidad.

Este 2, 3 y 4 de octubre, durante el congreso Building Universities' Reputation 2018 se plantearán estos temas y otros similares. Además de contar con ponentes internacionales con experiencia, la participación de los asistentes será fundamental para enriquecer el programa. Una ocasión única de potenciar la relación de la universidad con sus alumni.

 

¿Qué es la reputación universitaria? Los estudiantes dicen lo que piensan

 

Varios estudiantes de la Universidad de Navarra mostraron su opinión respondiendo a la pregunta de: ¿Qué representa la reputación universitaria para el alumnado? Lo interesante de esta muestra, y que garantiza la diversidad de las opiniones, es la internacionalidad de la misma universidad.

Los estudiantes hablaron de las grandes facilidades que da la universidad para poder sacar el máximo provecho de la etapa universitaria, como por ejemplo las excelentes instalaciones y las constantes ayudas de la universidad para el quehacer diario del estudiante. Otro aspecto es la exigencia y el constante reto a los alumnos por el propio bien de ellos. También la facilidad y el orgullo con que los estudiantes se identifican con la misión y visión de la universidad, que tiene que fin, el lograr mantener ese acercamiento al centro de estudio durante toda la vida.  

Uno de los aciertos que tiene la Universidad de Navarra desde el inicio de la misma, fue el compromiso con las personas de bajos recursos y que querían estudiar. El dinero no se vuelve una barrera para no poder estudiar, con esfuerzo y trabajo, todo se alcanza. Para gente con esta actitud, la universidad proporciona toda la ayuda necesaria.

La universidad se vuelve el lugar de encuentro para estudiantes interesados, abiertos y con ganas de hacer contactos. Es un lugar en donde las facilidades para fortalecer el futuro profesional y personal están disponibles; el que no las busca, no ha sabido aprovechar al máximo esta etapa.

La universidad es saber que los profesores, docentes, investigadores están al servicio del estudiantado en todo momento y lugar.

Para finalizar, la universidad no terminar con a la graduación, sino que ésta, da la oportunidad de seguir vinculado y en contacto con una inmensa red empresarial de contactos. Aquí se evidencia el verdadero enriquecimiento integral que una buena institución universitaria pueda brindar a cada uno de sus alumnos.

Puedes descargarte el PDF en inglés con los resultados de la encuesta.

 

Resultados encuesta BUR 2017

La visión del empleador

Ana Bibi Sesé.- La reputación de la universidad es un plus, pero también es importante la calidad del grado, las asignaturas estudiadas y la facultad donde hayas estudiado, ya que la reputación puede ser localizada en una facultad en concreto. Hoy en día hay una nueva tendencia a la hora de reclutar a personas. Cada vez son más los reclutadores que no están interesados en la universidad donde el estudiante ha cursado su carrera o las notas que ha sacado. Esto lo hacen para favorecer la movilidad social y evitar sesgos en las decisiones de reclutamiento.


Salvador Palmada remarca la importancia de conseguir buenos líderes. El buen líder produce resultados tangibles, generando un largo impacto. En cambio, un mal líder podría provocar grandes costes para la compañía. A la hora de encontrar buenos líderes,  Palmada nos propone seis capacidades necesarias: 

  1. Obtener resultados
  2. Pensamiento estratégico
  3. Capacidad para liderar cambios
  4. Capacidad para liderar personas
  5. Capacidad para colaborar e influencias
  6. Capacidad para desarrollar a las personas y a la organización



Otro aspecto a tener en cuenta es el marco cultural, donde se valora la cultura del cliente versus la de la organización. Por un lado, se presta atención a su comportamiento en torno a las personas y, por otro, a su actitud frente al cambio. Lo que esta metodología permite es asesorar potencialmente los problemas que puedan llegar por culpa del marco cultural. Por último, la inteligencia ejecutiva tiene un gran papel, ya que es el futuro potencial y la capacidad del empresario para familiarizarse con situaciones complejas y desconocidas. A la vez, la inteligencia ejecutiva se divide en tres dimensiones:

  • Pensamiento crítico y conceptual
  • Conciencia interpersonal y social 
  • Juicio de uno mismo

 

 

La clave de la reputación de Harvard: Los alumni

Juan Fernando Campos.- El ambiente de las universidades es de las situaciones más enriquecedoras gracias a variedad de los grupos de interés que existen alrededor de ellas (padres, alumnos, profesores, investigadores, donantes, etc.) Paul Andrew, Vice President of Communications and HPAC at Harvard University, cuenta el potencial que tienen estos grupos a la hora de volverse líderes de opinión en sus respectivos ámbitos.

Andrew habla de la importancia de que las universidades se centren en esos grupos de interés individualmente y en cada uno de los individuos que componen esos grupos, para lograr una comunicación eficaz, y así, poder satisfacer, informativamente, las necesidades que se tengan. El trabajo por fortalecer esos grupos de interés va a afectar a que las universidades puedan forjar lazos y relaciones más fuertes y así poder llegar a influir más.

Desde Harvard, el trabajo para incrementar sus relaciones con esos grupos de interés se hace mediante la enseñanza, la investigación y la docencia, no siendo utilizados como intangibles, sino como pilares de la misión de Harvard. Programas diseñados para mejorar la enseñanza presencial y a distancia, ayudado de la implantación de las nuevas tecnologías, provocan que esta universidad siga manteniendo esa resonancia a nivel mundial.

La forma más sencilla y precisa de medir el trabajo y esfuerzo implementado en la docencia es a través de sus antiguos alumnos. No solo por el aumento de los alumni, sino por su peso e impacto que tienen en sus determinados ámbitos profesionales. Los antiguos alumnos van a determinar el prestigio y la reputación que va a tener el centro universitario, por lo que el compromiso que se tiene que tener con ellos, mediante la actualización y el posicionamiento en vanguardia de los planes de estudio, tiene que ser uno de los objetivos primordiales a tratar.