ANGUSTIA, DIBUJO DE GERARDO LIZARRAGA

José Mª Muruzábal del Solar
Doctor en Historia del Arte

“Angustia”
Carboncillo / papel. 32 x 22 cm. Firmado en AGDE, 1939.
LIZARRAGA, Gerardo.  (Pamplona, 1905 – 1983).

Gerardo Lizarraga Istúriz nació en Pamplona en 1905. Estudió con Javier Ciga, teniendo por compañeros a Julio Briñol, Elena Goicoechea o Pedro Lozano de Sotés. Posteriormente se forma en San Fernando de Madrid donde es alumno de Cecilio Pla, Manuel Benedito y Romero de Torres, así como compañero de Remedios Varo, José Luis Florit, Francis Bartolozzi, Adela Tejero, Pilar Gamonae y Pedro Lozano de Sotés, con quien comparte piso de estudiantes junto a Leocadio Muro Urriza. Conoce a Salvador Dalí y a Maruja Mayo, que pertenecen al curso anterior al suyo. Obtiene el título de profesor en 1928. Fue pensionado por la Diputación Foral de Navarra, en 1928, para estudiar en la capital de Francia. En París se ve sorprendido por la obra de los cubistas.

En 1932 contrae matrimonio con Remedios Varo y Uranga, condiscípula suya en la Academia de San Fernando. Se instalan en Barcelona. La capital catalana es entonces una de las ciudades que goza de mayor prestigio en los ambientes intelectuales y artísticos de Europa. Allí, Gerardo desarrolla todas sus posibilidades creativas. Se emplea como escenógrafo de la ópera “Pedro Mari (Canción de libertad)”, que es montada en el Teatro del Liceo, y después recorrerá todo el suelo catalán. Funda el Sindicato de Dibujantes Profesionales de Barcelona y gana primeros y segundos premios en varios concursos de carteles. El Sindicato estaba adscrito a la UGT. La guerra civil le sorprendió en Barcelona, tomando parte activa con el bando republicano.

Remedios Varo y Gerardo Lizarraga. 1927

 

Al final de la contienda es recluido en los campos de refugiados de Argelés-sur-mer y de Clermont Ferrand, hasta que en 1941 es liberado gracias a las gestiones de su propia esposa y trasladado forzosamente a Marsella, donde logra rehacerse y exponer en las Galeries Paradis y en la Salle Mirian Michelle al año siguiente. En Francia, ya divorciado de Remedios Varo, es director artístico de la Office International de Publicité et Édition. En 1942 organiza una exposición individual de su obra en Montecarlo, para a continuación abandonar Francia y refugiarse en México.

Posteriormente residió durante muchos años en México, donde adquirió gran renombre artístico. Lizarraga, unido a otros artistas, fundó en la capital el Círculo de Bellas Artes (1945), dedicado a promover la pintura, llegando a ser su presidente. Vuelve a casarse, esta vez con la refugiada española, oriunda de Tudela, Presentación Cruchaga Valdemoros, fotógrafa, llamada en el mundillo de su especialidad Ikerne. De este matrimonio nacerán sus dos hijos: Amaya, en 1947, y Xabier en 1948. Pero el segundo matrimonio se divorcia en 1963. En la década de 1970 conoce a Asunción Lazcorreta, poetisa y escritora que realiza una investigación sobre Remedios Varo, con quien decide casarse “con la intención de facilitarle la tramitación de los papeles de residente”, ya que Gerardo había obtenido la nacionalidad mexicana. La situación no se altera hasta principios de los 80, en que se divorcian legalmente. Gerardo muere en la ciudad de México, a la edad de 76 años, el 3 de agosto de 1982.

La obra estética de Gerardo Lizarraga es amplia y variada. Este artista realizó, a lo largo de su trayectoria artística óleos, dibujos, grabados, ilustraciones, escenografías, etc. La obra que presentamos podría relacionarse perfectamente con algunos grabados del autor que aparecen publicados por Javier Zubiaur. Estamos ante obras desgarradoras, que evidencian la tragedia del exilio que vivió este artista navarro. El dibujo que presentamos supone un auténtico grito de desesperación humana, con un simbolismo y expresionismo enorme. Estéticamente se construye con un trazo y una perfección técnica fuera de toda duda. Con esta obra se demuestra el dominio que Gerardo Lizarraga poseía respecto del dibujo. Pero es evidente que el interés de la obra no radica en ese dominio de la técnica, sino en la profunda expresividad del mismo. En primer plano, ocupando toda la escena, aparece ese rostro masculino desgarrado, en un grito angustioso de desesperación y tragedia, convulsionado, prácticamente surrealista. Conociendo el periplo vital del autor, y su experiencia del exilio en 1939, esta obra nos impresiona aún más; parece que Gerardo Lizarraga ha logrado trasladar literalmente su vivencia personal al papel, con una fuerza estética muy difícil de conseguir.

Angustia, de Gerardo Lizarraga, 1939. Carboncillo/papel, 32 x 22 cm

 

El dibujo, perfectamente firmado, aparece fechado el año 1939, momento del exilio. Conocemos el internamiento del pintor en los campos de concentración de Argelés-sur-mer y de Clermont Ferrand. Junto a la firma, escrito a lápiz, aparece Agde, que podemos identificar perfectamente. Agde es una localidad francesa, situada en el departamento de Héraut, en la región de Occitania, relativamente cerca de la frontera española. Por la fecha, es evidente que se trata del momento del exilio español tras la guerra civil, quizás inmediatamente antes de que Gerardo Lizarraga fuera internado en un campo de concentración, en los que permaneció entre 1939 y 1941. Sea como fuera, resulta meridianamente claro que estamos ante un dibujo que representa el exilio republicano español, personificado en la figura y en la obra de este insigne artista pamplonés.

Firma, lugar y fecha del dibujo

 

El dibujo pertenece a nuestra colección familiar y fue adquirido, de manera online, hace como unos cinco años, en un pueblo perdido de la antigua Alemania Oriental. Siempre nos ha llamado poderosamente la atención cómo un dibujo así, realizado en el sur de Francia por un artista navarro que se encontraba en el exilio, terminó en tierras tan lejanas. ¿Acaso un soldado alemán lo recogió en el momento de la ocupación nazi de Francia y lo llevó hasta allí? No deja de ser una interpretación un tanto cinematográfica o novelesca pero sabemos que muchas veces la realidad supera ampliamente a la ficción. Sea como fuere este dibujo ha vuelto a su casa, que es Navarra.

 

BIBLIOGRAFÍA

LIZARRAGA, X.,  “La verdadera historia del pintor Lizarraga”, Diario de Navarra, 15-II-1987.
ZUBIAUR CARREÑO, F. J., “Gerardo Lizarraga”, en Pamplona año 07, Pamplona, Ayuntamiento, 2007, pp. 101–117. Catálogo de la exposición celebrada en Ciudadela de Pamplona.
ZUBIAUR CARREÑO, F. J., Datos para un catálogo razonado del pintor Gerardo Lizarraga Istúriz, publicado en la web del autor.