NOTICIAS EN TORNO A UNA FOTOGRAFÍA DE RONCALESES DE 1889

José Ignacio Riezu Boj
Centro de Investigación en Nutrición
Universidad de Navarra

 

En muchas casas del valle de Roncal se conservan fotografías de finales del siglo XIX y principios de siglo XX que muestran a sus moradores ataviados con la indumentaria tradicional roncalesa. Muchas de estas fotografías corresponden al reportaje que se realizaba con ocasión de la boda. La fotografía en esa época era un objeto de lujo y aunque algunas familias se lo podían permitir, para la mayoría, éste era el único momento que se ponían delante de la cámara fotográfica, a lo largo de toda su vida.

La instantánea principal del reportaje era la fotografía de la pareja, aunque dependiendo de las posibilidades de la familia, se podía incluir un pequeño reportaje con imágenes de los recién casados rodeados de sus familiares. Para esta ocasión los roncaleses lucían el traje de gala. El traje que usaban los habitantes del valle para asistir a las celebraciones del domingo o para las grandes festividades del año. Traje que formaba parte del ajuar y que tenía que servir para toda su vida.

Este es el caso de la fotografía que nos ocupa. Estamos ante la familia de Félix Lafuente Bon, una de las familias acomodadas de la villa de Roncal. Es el año 1889 y la pieza que estudiamos pertenece al reportaje de las segundas nupcias de Félix (marcado con el número 6) con Asunción Mayo (señalada con el número 1) de Uztarroz. El año anterior, 1888, había sido un año nefasto para “Casa Molinero”, habían fallecido dos miembros de la familia: la primera mujer de Félix, Justina Hualde con 28 años, dejando un hijo de corta edad y el cabeza de familia, Fructuoso Lafuente, el padre de Félix, con 59 años. 

La fotografía nuestra a la familia del contrayente, según lo indica las notas del reverso. Además de los mencionados Félix y su nueva mujer, aparecen los hermanos del primero: Nieves (2), Casilda (4), Benito (5) y Petra (7) y el hijo habido en su primer matrimonio, Juanito Lafuente Hualde de 2 años. Nieves, de 29 años, estaba casada con Pedro José Orduna Martín y vivía en Roncal. Nieves será la futura madre del famoso escultor Fructuoso Orduna, nacido en Roncal en 1893. Casilda, de 17 años, estaba soltera y vivía en su casa natal de Roncal, donde cuidaba de su hermano y del hijo de éste. Benito, de 20 años, vivía en Zaragoza y con él había ido a vivir su hermana pequeña, Petra, de 12 años, que aparece en la fotografía ataviada con el uniforme del colegio de Zaragoza en el que estudiaba.


Fotografía del enlace de Félix Lafuente con Asunción Mayo
(Colección particular)

Rerverso de la fotografía
(Colección particular) 

Notas manuscritas en el reverso de la fotografía con la identificacion de los personajes 
(Colección particular)

 


La familia había elegido para retratarse a Anselmo Coyne, uno de los más afamados fotógrafos de la ciudad de Zaragoza. Coyne había comenzado sus trabajos de fotógrafo en la plaza del Castillo de Pamplona, su ciudad natal, pero hacia 1878, se mudó a Zaragoza donde llegó a poseer uno de los más prestigiosos estudios de fotografía de la ciudad con el titulo de fotógrafo de SS. MM. y los honores del uso del escudo real en sus tarjetas.

Esta fotografía, en el elegante formato Cabinet (16 x 11 cm), destaca por la seriedad y altivez que muestran los personajes, características que distan mucho de las actuales fotografías en las que lo importante es lucir una exúltante sonrisa. Así mismo resaltan la sobriedad y armonía del conjunto. Un sencillo telón de fondo con unas ramas de árbol y un pedestal rectangular, donde han colocado al niño, son los únicos adornos de la composición. La disposición de las personas, una sentada, la mayoría de pie y el niño sentado en el pedestal, consigue situar todas las miradas de nuestros personajes en la misma línea horizontal, en el tercio superior de la fotografía. Pero lo que sobresale de la escena es el empaque y elegancia de los trajes femeninos. Todas estas características consiguen dar una gran armonía a la composición.

La indumentaria que muestran cuatro personajes de la fotografía era la exclusiva de los habitantes del valle de Roncal. Su uso estaba muy legislado, tanto en las ordenanzas del valle como en diferentes órdenes de las siete villas del valle. En ellas se prohibía expresamente el uso de estas prendas por personas ajenas al valle así como por habitantes del valle que no tuvieran ascendencia roncalesa como eran los “extranjeros” o los agotes. La indumentaria que portan las féminas de la fotografía consta de un jubón, de lana, que luce en los extremos de las largas y estrechas mangas puntillas blancas. El jubón, muy ajustado, se ata por delante con un cordón que cuelga de un lado. El jubón cubre en parte un justillo o chaleco, sin mangas, de lana negro que portan por debajo. Las dos prendas presentan grandes franjas de bordados o de galones en el escote dando lugar a un característico adorno frontal, que destaca por sus hilos metálicos de oro y plata, sobre el negro de la lana. Debajo de estas prendas, la roncalesa, lleva una blusa con bonitos bordados de nido de abeja de las que solo se ve el cuello. Las faldas que portan son grandes faldas plisadas negras. Las joyas que llevan en el cuello son, un gran lazo de joyería de cuatro piezas doradas y un collar de perlas con multitud de vueltas. Las dos joyas, que se atan con una cinta negra, se pueden completar con pendientes, aunque en esta fotografía no parecen llevarlos. En la cabeza lucen dos largas trenzas adornadas al comienzo y al final con grandes lazos de colores. Felix lleva un chaleco negro sobre la chaqueta blanca o elástico de ribetes oscuros y en la cabeza un pañuelo o toca anudado a un lado y sobre él un sombrero de sastago ladeado. 

En la fotografía se ve cómo los miembros de la familia que vivían en Roncal portan la indumentaria tradicional del valle. Sin embargo los que viven en Zaragoza y el niño (Benito, Petra y Juanito) van a la moda de la ciudad. En la fotografía se intuyen los profundos cambios que sufrió el valle y todo el pirineo al llegar el siglo XX. Cambios que en nuestra instantánea son de indumentaria, pero que en realidad fueron mucho más profundos, cambios que impuso la modernidad y la globalización cultural. 

Esta fotografía es un recuerdo de una época, que ya ha desaparecido, en que la indumentaria era un distintivo de identidad, dignidad y orgullo, pero también de discriminación. Una época en la que ser roncalés era vivido con optimismo y confianza convencidos de que la hidalguía colectiva concedida por los reyes navarros, así como sus instituciones peculiaridades eran una distinción que había que practicar.



FUENTES Y BIBLIOGRAFÍA
-HUALDE, F., Indumentaria Roncalesa, Lamiñarra, 2013.
-IDOATE, F., La Comunidad del Valle de Roncal, Diputación Foral de Navarra, 1977.
-MIGUÉLIZ VALCARLOS, I., "Fotógrafos navarros en la colección fotográfica del Marques de la Real Defensa", Cuadernos de la Cátedra de Patrimonio y Arte de Navarra (Fotografía en Navarra: fondos, colecciones y fotógrafos), nº 6 , 2011.
-RIEZU BOJ, J. I., El traje tradicional roncalés en documentos notariales del valle de Roncal, Cuadernos de Etnología y Etnografía de Navarra, nº 87, 2012.
-ROMERO, A., La Fotografía en Aragón, Zaragoza, Ibercaja, 1999.