MEDALLA CONMEMORATIVA DE LA SUBIDA DE AGUAS DEL ARGA (1876) 
 

Eduardo Morales Solchaga
Cátedra de Patrimonio y Arte Navarro

 

Medalla conmemorativa en cobre de la subida de aguas del Arga, durante el bloqueo carlista de Pamplona. Es preciso remontarse a 1874 para entender la acuñación que aquí se presenta, concretamente al 14 de septiembre, cuando los seguidores de don Carlos cortaron la conducción de aguas de Subiza, dejando a la plaza desabastecida y con evidentes problemas de salubridad. Las dificultades avivaron el ingenio de Salvador Pinaqui Ducasse (1817 - 1890), industrial de Bayona, establecido en la capital del Viejo Reino, a cuyo cargo corría una fundición de cobre, asentada a las orillas del Arga. Pinaqui gozó de gran prestigio en la ciudad, introduciendo la corriente eléctrica en la misma y proyectando la subida de aguas a San Cristóbal, entre otras acciones de interés. En el campo industrial, se especializó en la producción y venta de maquinaria agrícola, lo que le valió numerosos reconocimientos (apadrinado por la Diputación de Navarra y la Junta de Agricultura y miembro emérito de la Sociedad de Labradores de Valencia), galardones (Exposición Nacional de Agricultura, medalla de oro - Madrid, 1857; Exposición Agrícola de Pamplona, medalla de oro - 1864; Exposición Universal de París, medalla de plata - 1867), y encomiendas, como la de Carlos III, en 1875.

El 1 de octubre descubrió un manantial de agua de gran calidad, en la cascajera existente bajo la presa, frente al molino de los Caparroso. Con financiación municipal, y tras grandes esfuerzos, consiguió instalar una turbina, que a su vez movía tres bombas de agua, que llevaron el líquido elemento hasta el depósito de aguas de Subiza, junto a la basílica de San Ignacio, de donde se distribuyó a la consabida red de fuentes de la capital, materializada la anterior centuria, según proyecto de Luis Paret y Alcázar. La inauguración del citado ingenio se produjo el 6 de noviembre, contando con la Plaza del Castillo y la fuente de la Mari Blanca como marco incomparable, habiéndose conservado testimonios de sumo interés, tanto literarios como pictóricos, del singular regocijo que impregnó a la población pamplonesa, en los que no es preciso insistir.

Dicho acontecimiento se erigió, por su trascendencia, en uno de los más importantes hitos del bloqueo y, aún sin haber finalizado éste, el ayuntamiento de la ciudad quiso tener una muestra de agradecimiento para con el industrial galo. Por ello, el 3 de enero de 1875 acordó premiarle con una medalla de oro conmemorativa, cuyo modelo sigue la que aquí se presenta. Los troqueles de la misma, conservados actualmente en el Archivo Municipal de Pamplona y probablemente realizados en Francia, llegaron en 1876, puesto que el día 10 de junio “se acordó dirigir una exposición al Excmo. Sr. Ministro de Hacienda, con el objeto de obtener su permiso para que la acuñación de la medalla de oro que el Ayuntamiento otorgará a don Salvador Pinaqui, por el importantísimo servicio que presentó a esta población, elevando las aguas del río, se verifique en la casa de la moneda, con otras cincuenta de cobre para que la obra resulte con la mejor perfección posible”. La contestación efectivamente fue favorable, merced del buen hacer de Crisóstomo García, comisionado en Madrid, y los troqueles viajaron a la capital, donde finalmente se acuñó la medalla conmemorativa.
 

Medalla conmemorativa de la subida de aguas del Arga (1876). Anverso
Casa de la Moneda de Madrid; 1876 (troqueles franceses).
Cobre. 6cm. /diám.
Colección Particular


 

Por lo que respecta a su configuración, en su cara anterior presenta una composición simbólica, con una alegoría de Pamplona, a modo de matrona romana e identificada por las armas de la ciudad, acompañada de dos hijos, en referencia a sus habitantes, que se apresuran a tomar agua de la fuente en un cántaro. Presidiendo la composición y abriendo la conducción de agua, un ángel de la guarda, que simboliza a Salvador Pinaqui. Todo ello se circunda por la leyenda explicativa del proceso: “Se comenzaron las obras en 3 de octubre/ Corrieron las aguas del Arga por las fuentes en 6 de noviembre”. El reverso de la misma se muestra mucho más sencillo, presidiendo el centro la frase “Dio de beber al sediento”, en razón a la consabida obra de misericordia, rodeada por una corona triunfal de hojas de laurel. Circundando el perímetro, la leyenda acreditativa del acontecimiento: “A Dn. Salvador Pinaqui, Pamplona agradecida/ 1874”.

La medalla de oro, dirigida a Pinaqui, llegó en agosto de 1876, siéndole entregada aquel mismo mes “rogándole en nombre del Ayuntamiento se sirva de aceptarla, como eterna prueba de gratitud por los buenos deseos que le animan, en pro del inteligente e incansable genio a quien se dedica”. En poder del Ayuntamiento quedó, al margen del lujoso estuche con los troqueles, una medalla de plata, que es descrita por el doctor Arazuri en una de sus más célebres monografías e incluso reproducida en la revista “Pregón”. 
 

Medalla conmemorativa de la subida de aguas del Arga (1876). Reverso
Casa de la Moneda de Madrid; 1876 (troqueles franceses).
Cobre. 6cm. /diám.
Colección Particular

 

También se conserva en la citada institución, como se ha podido comprobar, una de cobre, similar a la que aquí se estudia, y de cuyo modelo se encargó, también a la Casa de la Moneda de Madrid, medio centenar. Estas últimas llegaron a Pamplona el 18 de noviembre de 1876, dando cuenta del hecho y de a quién debían entregarse las actas de aquel día: “También hubo presente por el Sr. Alcalde de que se habían recibido las cincuenta medallas, reproducción en cobre, de la de oro que acordó el Ayuntamiento dedicar a don Salvador Pinaqui, por el grandísimo servicio que prestó a esta ciudad durante el bloqueo último que sufrió la misma, al realizar el proyecto de elevación de las aguas del río para abastecer el vecindario, que se hallaba privado de ella a causa de que los carlistas interrumpieron el curso de las que venían por el antiguo viaje de Subiza. Se acordó distribuirlas entre todos los señores concejales, entregándose también al Excmo. Sr. Capitán General; Sr. General; segundo cabo; Sr. Auditor de Guerra; Señor Gobernador Civil; Señor Presidente y Fiscal de la Audiencia del Territorio; Señor Juez de Primera Instancia; Sr. Obispo de esta Diócesis; Sr. Coronel; Teniente Coronel de Ingenieros, Paulino Aldaz; Sr. Diputado Provincial y Secretario; Sr. Director del Instituto Provincial; Sr. Presidente de la Comisión de Monumentos Histórico - Artísticos de Navarra; y Sres. Aniceto Lagarde, don Juan Vilella, don Nicasio Landa, don Pedro María Irigoyen, don José María Villanueva, y don Crisóstomo Garcia, de Madrid, encargado que fue de las diligencias necesarias para la contratación”. Es en uno de estos sujetos, todos ellos relevantes en el ámbito social, político, religioso o militar de la capital, en quien recayó la presente medalla conmemorativa, conservada hoy en manos privadas.
 

BIBLIOGRAFÍA
- Archivo Municipal de Pamplona. Actas del Ayuntamiento. 1876.
- ARAZURI, J. J., Pamplona Antaño, Pamplona, 1969, pp. 58 - 59.
- FLORISTÁN, A., “Pinaqui Ducasse, Salvador” en Gran Enciclopedia de Navarra Online.
- IDOATE, F., "Diario del bloqueo puesto por los carlistas a la plaza de Pamplona desde el 27 de agosto de 1874 a 2 de febrero de 1875" en Príncipe de Viana, nº 84 - 85 (1961), pp. 217 - 231.