SAN FRANCISCO JAVIER Y SAN FERMÍN, EN UN CUADRO 
DE LA IGLESIA PARROQUIAL DE SAN PEDRO DE ELGORRIAGA

 

María Josefa Tarifa Castilla
Cátedra de Patrimonio y Arte Navarro


Las imágenes de San Francisco Javier haciendo pareja con San Fermín se divulgaron con profusión a partir de la segunda mitad del siglo XVII, tras ser declarados patronos igualmente principales del Reino de Navarra por sanción del Papa Alejandro VII en abril de 1657. Particular importancia en la difusión de esta iconografía javierana tuvieron varios grabados que aparecieron en algunos libros del Padre Moret, cronista del Reino y autor de sus famosos Anales, muy propagados en el Seiscientos, en los que se encontraba la figura de San Francisco Javier. Una de las imágenes que por su carácter de portada de libro alcanzó gran difusión y fue empleada como modelo por escultores y pintores, es la que ilustra la obra de este autor, Investigaciones históricas de las antigüedades del Reyno de Navarra, que vio la luz en 1665, compuesta por el pintor flamenco Pedro de Obrel y grabada por Cañizares que abrió lámina de cobre en Valladolid. La estampa muestra a San Fermín y San Francisco Javier como copatronos navarros sosteniendo las armas del Reino, enmarcadas en una ostentosa cartela con pinjantes de frutos. La imagen de Javier con sotana, sobrepelliz y estola, cruz y vara de azucenas es la que se difundió con mayor éxito en Navarra y toda España durante el Barroco. De igual modo, en la primera edición de los Anales de Navarra, impresos en Pamplona en 1684, otra estampa recoge a ambos santos navarros en la misma disposición e iconografía, en una composición con pocas variantes, obra de Gregrorio Fosman y Medina, grabador flamenco fallecido en Madrid en 1713. Dichas ilustraciones de las obras del Padre Moret tienen precedentes en otros grabados de importantes portadas de libros realizados medio siglo antes por Juan de Courbes, aunque naturalmente el puesto de San Fermín lo ocupan en ese caso otros santos de la Compañía.
 

Anónimo. "San Francisco Javier y San Fermín", tercer cuarto del siglo XVII. 
Parroquia de San Pedro, Elgorriaga 

 

Buena muestra de la difusión de las portadas de los libros del Padre Moret son algunos lienzos que copian su contenido y forma. Así, la ilustración de los copatronos navarros de las Investigaciones Históricas fue recreada por el pintor del cuadro que presentamos, con alguna modificación en la composición, como la supresión del escudo de Navarra. El lienzo, emplazado en el lateral de la Epístola de la parroquia de San Pedro de Elgorriaga, de factura popular y de amplias dimensiones, fue llevado a cabo en el tercer cuarto del siglo XVII. Los santos están representados a los lados del cuadro, de cuerpo entero, erguidos, mirando al espectador, a la izquierda el primer obispo de Pamplona, impartiendo la bendición y portando el báculo,y a la derecha el jesuita con la cruz y una vara de azucenas en la mano izquierda. El crucifijo es el símbolo primordial del misionero, uno de los más comunes en todas las representaciones de San Francisco Javier y protagonista de escenas de su vida tan divulgadas como la del cangrejo que se lo devolvió tras la tempestad. Por su parte, la azucena es un motivo que aparece entre las manos del santo navarro desde las más antiguas representaciones. Sólo con posterioridad, al considerarse ese símbolo de pureza peculiar de San Luis Gonzaga, beatificado en 1605 y canonizado en 1726, desaparece de la iconografía de San Francisco Javier, aunque el hecho concreto que pasó a sus biografías fue el que consigna el P. Francisco Vázquez en una carta de 1596 en la que relata un pasaje de la vida del santo alusivo a la conservación de su virginidad.
 

Pedro de Obrel, grabado de portada de las Investigaciones históricas de las Antigüedades del Reyno de Navarra
de José Moret, 1665

 

La riqueza cromática queda plasmada en la indumentaria de los santos, dispuestos sobre un fondo neutro y enmarcados en la parte superior por un cortinaje color rojo. San Francisco Javier es representado con rostro joven, barbado y cabellera simétrica, revestido con sotana jesuítica negra sobre la que figura una larga sobrepelliz blanca con cuello redondo y mangas de amplios vuelos, ornamento litúrgico que aporta mayor barroquismo a la figura, y a la que se sobrepone la estola de bordes dorados. San Fermín está ataviado con los ornamentos episcopales, quirotecas en las manos, pectoral, alba blanca, estola roja y amplia capa pluvial de color dorado, adornada con labores de bordado que se repiten en la mitra, decorada a su vez con joyas de pedrería. 

El autor de la obra, su origen y llegada a Elgorriaga no nos es conocido, si bien el marco de hojarasca barroca que lo encuadra es referenciado en la parroquia en 1721, por lo que para esta fecha la pieza se encontraba en la localidad.
 

Gregorio Fosman y Medina, grabado de portada de los Anales del Reyno de Navarra, de José Moret, 1684
 

BIBLIOGRAFÍA
San Francisco Javier en las artes. El poder de la imagen. Catálogo de la exposición, Pamplona, Fundación Caja Navarra, 2006, pp. 323-343.
FERNÁNDEZ GRACIA, R., San Francisco Javier en la memoria colectiva de Navarra. Fiesta, religiosidad e iconografía en los siglos XVII-XVIII. Biblioteca Javierana, núm. 4. Pamplona, Fundación Diario de Navarra, 2004, pp. 211-219.
FERNÁNDEZ GRACIA, R., “Iconografía de San Francisco Javier”, en El arte en Navarra. 2, Renacimiento, Barroco y del Neoclasicismo al arte actual, Pamplona, Diario de Navarra, 1994, pp. 497-512.

Otras fuentes:
ADP. Archivos Parroquiales. Elgorriaga. Libro de Fundaciones.