25 de febrero

Ciclo de conferencias

DIFUSIÓN Y COMUNICACION DEL PATRIMONIO CULTURAL

El Patrimonio bibliográfico y las nuevas tecnologías

D. Roberto San Martín Casi. Biblioteca de Navarra.
Patrimonio Bibliográfico. Gobierno de Navarra

 

Las nuevas tecnologías de la información (TIC) han democratizado el acceso al Patrimonio Bibliográfico. Lo que antes costaba mucho tiempo y dinero consultar, ahora está a “un clic del ratón”. Los avances informáticos producidos en los últimos quince años han incidido de forma muy positiva en el conocimiento, acceso y difusión del Patrimonio Bibliográfico. El libro antiguo y otros materiales bibliográficos se han convertido en objetos digitales. En la actualidad proliferan las colecciones digitales que muestran nutridos fondos de impresos, manuscritos y materiales gráficos antiguos.

Pero, ¿cómo hemos llegado hasta aquí?

La catalogación automatizada de las bibliotecas y la creación de catálogos colectivos fue el primer impacto y está en base de las bibliotecas digitales. La consulta on-line de estos catálogos ha supuesto un primer paso fundamental. Cada vez tienen más preeminencia los usuarios virtuales que solicitan información, reproducciones o copias digitales a través del correo electrónico, que los usuarios presenciales.

En España, junto a los catálogos de la Biblioteca Nacional destacan el Catálogo Colectivo del Patrimonio Bibliográfico Español y el catálogo colectivo de la Red de Bibliotecas Universitarias. En Navarra tres son los principales catálogos automatizados con fondos bibliográficos antiguos: los catálogos de ambas Universidades y el Catálogo Colectivo del Patrimonio Bibliográfico de Navarra. Este es el principal instrumento de acceso al patrimonio bibliográfico depositado en Navarra. Contiene más de 63.000 títulos y 80.000 ejemplares. Participan bibliotecas de Navarra tanto de titularidad pública como privada (Roncesvalles, Catedral de Pamplona, Capuchinos Extramuros, Abadía de Leyre, Decanal de Tudela, etc.). Es la base de la Biblioteca Navarra Digital (BiNaDi).

Los avances tecnológicos han mejorado la calidad de las digitalizaciones a menor coste económico, se han implantado repositorios de acceso abierto y consolidado sistemas y plataformas de gestión de estas colecciones.

En la última década se ha producido una eclosión de colecciones digitales patrimoniales; en España se crean las bibliotecas digitales autonómicas. La propuesta es global y de alta rentabilidad cultural. Se trata de preservar, acceder y difundir el patrimonio bibliográfico del territorio, fondos de dominio público (no sujetos a derechos de Propiedad Intelectual) de interés y difícil acceso.

En la actualidad existen una gran cantidad y diversidad de colecciones, repositorios y recolectores de recursos digitales. Tres herramientas integran un porcentaje muy elevado de los millones de materiales bibliográficos digitalizados: Hispana, Europeana y Google eBook. 

Hispana, es el principal directorio y recolector de recursos digitales de bibliotecas, archivos y museos españoles. Da acceso a más de 5 millones objetos digitales de 208 repositorios. Europeana es la mayor biblioteca digital europea creada con el objeto de ser el referente cultural de un proyecto común que comparte una herencia histórica, intelectual y artística. Da acceso a más de 23 millones de recursos digitales pertenecientes a 2.200 instituciones culturales europeas y presenta contenidos, soportes y cronologías muy variadas, desde la prehistoria hasta la actualidad, desde objetos museísticos hasta archivos audiovisuales, pasando por libros, revistas, grabados, etc. Google eBook es un servicio de Google casi tan antiguo como el mismo Google. Ha firmado miles de acuerdos con editoriales, autores y bibliotecas de todo el mundo lo que posibilita el acceso a millones de libros en numerosos idiomas. Ofrece más de un 1.500.000 libros de patrimonio bibliográfico a texto completo y posibilidad de descargas de PDFs.

En Navarra, además de la Biblioteca Navarra Digital, destacan los repositorios institucionales de las Universidades, de naturaleza mixta, en cuanto que recogen la actividad investigadora y académica generada en la institución a la par que muestra el fondo antiguo de sus bibliotecas. En Academica-e, repositorio de la Universidad Pública de Navarra, el fondo antiguo forma una colección todavía corta en número pero muy selecta y de gran interés para Navarra. Dadun, Depósito académico institucional de la Universidad privada de Navarra, organiza los contenidos en siete “ámbitos”, uno de los cuales es “Fondo Antiguo”, colección que recoge más de 6.300 objetos digitales.

La Biblioteca Navarra Digital, es un proyecto del Servicio de Bibliotecas del Gobierno de Navarra cuyo propósito es difundir y preservar el legado bibliográfico como parte de la memoria histórica y cultural de Navarra. Es un recurso de interés tanto para el gran público como para los investigadores. Integra fondo antiguo (impresos, manuscritos, grabados, mapas…) y publicaciones periódicas del Departamento. Contiene 6.500 objetos digitales, de los que 2.700 son anteriores a 1940. Un 60% de los siglos XVIII y XIX. Video de Presentación <http://vimeo.com/21916211>

También la Biblioteca de Navarra y el Archivo General de Navarra participan en proyectos nacionales como la Biblioteca Virtual de Prensa Histórica, aportando fondos hemerográficos navarros del siglo XIX y principios del XX.

Con motivo de conmemoraciones o eventos, la digitalización ha favorecido iniciativas bibliotecarias como las exposiciones virtuales, que se plantean con la doble intención difusión del patrimonio y formación en contenidos. Un buen ejemplo es la colección de exposiciones creadas por la sección de Fondo Antiguo de la Universidad de Navarra. 

A día de hoy, las colecciones digitales son el principal canal de difusión del patrimonio bibliográfico. Otras instituciones culturales (archivos, museos, centros de documentación,…) también están digitalizando el patrimonio cultural que custodian. En muchas Comunidades Autónomas se están elaborando webs que integran todos estos recursos digitales culturales en una sola plataforma. Con ello se consigue rentabilizar rentabilidad de los medios empleados y sobre todo proyectar con mayor intensidad el sello o marca cultural del territorio. En Navarra todavía no disponemos de esa plataforma tecnológica unitaria que integre los recursos digitales e iniciativas de las diferentes unidades, secciones, y otras entidades culturales y que proyecte de forma global toda la riqueza y el desarrollo cultural de nuestra comunidad.