“Excesivo” es la palabra con la que Mariela describe el mundo actual. Exceso de estímulos, de información, de producción y de consumo. Basta con abrir el móvil para tener el mundo entero, rápido e instrumentalizado, frente a nosotros.
“Esto genera una sensación de estar en todas partes al mismo tiempo, pero no permanecer ni habitar en ninguna”. Esta inquietud llevó a Mariela Arizpe (DIS’26), graduada en Diseño, a explorar las fronteras entre memoria, atención, identidad y presente.
Raíces, memoria y reconciliación
Antes de que “Yollotl” fuera un proyecto, Mariela explica que era “una incomodidad personal” que partió de una frase: “Tengo el miedo constante de querer serlo todo y terminar no siendo nada”. Así, puso todo su empeño y su “Yollotl” (corazón en su tierra natal, México) y emprendió un camino hacia un abrigo que la abrazase a ella y a todas sus versiones anteriores.
Durante este proceso, la diseñadora ha seguido un ritual que repitió durante todos los días hasta que pudo materializar su proyecto. Esta metodología consistía en caminar (para pensar), escribir (para hilar las ideas) y observar a las personas (para recoger en un proyecto personal la preocupación universal del resto).

La cianotipia en el textil
Tras cumplir con el ritual y visualizar ese abrigo “pesado, grande” y con ansias de acurrucar, Mariela procedió a imprimir las fotografías de su vida con el método de la cianotipia, un proceso creado en el siglo XIX por John Herschel que popularizó años más tarde la científica Ana Aitkins. La cianotipia consiste en sensibilizar una superficie con una emulsión de citrato férrico amoniacal y ferrianuro de potasio, exponerla a la luz ultravioleta en contacto con un negativo o un objeto, y revelarla en agua. Un proceso fotográfico que Mariela aplicó al tejido escogido para su proyecto, el denim.
El resultado final es una huella vital materializada en su Trabajo Fin de Grado, donde demuestra lo aprendido durante la carrera, una huella que “deja las costuras hacia afuera para que se vean”.
