NEMESIA ENEA, DE JULIÁN ARTEAGA (1899)

José Javier Azanza López
Cátedra de Patrimonio y Arte Navarro

 

En su número 322 correspondiente al 8 de agosto de 1908, la revista ilustrada La Avalancha, perteneciente a la Biblioteca Católico-Propagandista de Pamplona, publicaba una fotografía del Ensanche pamplonés tomada por Aquilino García Deán, entusiasta colaborador de la revista en cuyas páginas aparecieron cientos de fotografías captadas en distintos lugares de Navarra desde los últimos años del siglo XIX hasta el arranque de la década de 1940, antes de retirarse a su residencia de Huarte-Araquil. La instantánea mostraba el edificio social de La Actividad y la villa Nemesia Enea, y se ajustaba a las constantes que caracterizaron la producción fotográfica de Aquilino García Deán, como son un excepcional rigor técnico fruto de un esfuerzo de reflexión anterior a cada toma, y la presencia –totalmente consciente y voluntaria por ambas partes- de personajes, circunstancia que contribuye a humanizar arquitectura y ciudad y a dotarlas de escala y proporción.


Vista general del Ensanche, 1908. Aquilino García Deán. 
(Archivo Municipal de Pamplona).
Fotografía publicada en La Avalancha, nº 322, 8 de agosto de 1908, p. 179.


En el solar nº 10 de la manzana B del Ensanche, el arquitecto Manuel Martínez de Ubago levantó en 1897 una casa de planta única que dio paso en 1902 al edificio definitivo conforme a la reforma llevada a cabo por el mismo arquitecto a iniciativa de La Actividad, sociedad anónima fundada en Pamplona el 19 de octubre de 1899 especializada en pólizas de seguro infantil, seguros de vida a plazo fijo y rentas vitalicias. En el inmueble, con fachadas a las calles José Alonso y Padre Moret y coronado por una artística torre de remate troncopiramidal visible por encima de las construcciones que lo rodeaban (elemento relativamente frecuente en la arquitectura ecléctica de la época), quedaron instaladas la dirección y oficinas centrales.

Junto al anterior, separado por el vial de José Alonso, se encontraba el chalet erigido sobre los 423 metros cuadrados que ocupaba el solar nº 8 de la manzana C del Ensanche, cuya venta produjo al municipio la cantidad de 19.040 pesetas. Era propiedad del alcalde pamplonés Joaquín Viñas Larrondo, quien lo bautizó como Nemesia Enea en homenaje a su primera esposa Nemesia Peña, fallecida apenas dos años después de la construcción del edificio, el 27 de julio de 1901, a la edad de treinta años.

Joaquín Viñas Larrondo (Pamplona, 1868-Madrid, 1937) era el hijo menor del sastre Joaquín Viñas Fernández (Pontevedra, 1828-Pamplona, 1904) y de la pamplonesa Julia Larrondo. Siguió la profesión de su padre, dedicándose al comercio e industria textil, y disfrutó de una posición desahogada. Alcalde y concejal del Ayuntamiento de Pamplona durante las dos primeras décadas del siglo XX, fue uno de los más destacados liberales de la ciudad y de toda Navarra, manteniendo excelentes relaciones con políticos de la talla de Manuel García Prieto, el conde de Romanones y José Canalejas, este último padrino de su segundo matrimonio el 25 de noviembre de 1910 con Josefina Barth. Sus mandatos al frente del consistorio pamplonés se caracterizaron por el laicismo y por su preocupación por las condiciones higiénicas y sanitarias de la ciudad, a la que dotó de diversos servicios. No menos importante fue su faceta como promotor y hombre de negocios, consiguiendo durante la Primera Guerra Mundial el suministro de uniformes al ejército francés, merced a lo cual consolidó el negocio familiar.

Los planos del palacete estaban firmados el 23 de agosto de 1899 por el arquitecto municipal Julián Arteaga, titulado en 1872 junto a Florencio Ansoleaga en la Escuela Especial de Arquitectura de Madrid, y desplegaban un conjunto de plantas, fachadas y una sección con detalles de sumo interés. El edificio muestra en planta una disposición trapezoidal irregular, y desarrolla en alzados planta baja, plantas principal y segunda con idéntica distribución interior, y cubierta superior. Al exterior se organiza a partir de sendas fachadas a las calles José Alonso y Padre Moret, convirtiéndose esta última en su entrada principal, abierta a un jardín delimitado por una verja metálica sobre zócalo; a ellas se suma una fachada trasera que da a un patio posterior. Atendiendo al punto quinto de las Condiciones de enajenación de los solares, redactadas por el propio Arteaga y que atendían tanto a cuestiones de tipo administrativo como urbanístico y arquitectónico, todas ellas incorporan un zócalo de sillería hasta la altura de un metro.


Proyecto para la construcción de una casa particular en el solar número 8 de la manzana C del Ensanche. 
Propietario DN Joaquín Viñas y Larrondo. Pamplona, 23 de Agosto de 1899. Julián Arteaga.
Archivo Municipal de Pamplona. Sección Obras. Leg. 37, 1899, doc. nº 33.

 

Analizando las fachadas que figuran en el proyecto de Julián Arteaga, la principal, orientada al jardín y a la calle Padre Moret, incorporaba en su nivel inferior una puerta de acceso con dos peldaños, y quedaba flanqueada por dos ventanas a cada lado, todas ellas de arco rebajado y con un recuadramiento superior, elementos comunes a la puerta. La planta principal desarrollaba una original solución en forma de galería acristalada característica de la arquitectura del momento, abierta por arcos de medio punto que recorría prácticamente toda su longitud. Por último, en la planta segunda, que adopta disposición de mansarda de influencia francesa, la galería era sustituida por un balcón corrido al que se abrían cinco huecos en eje con los de la planta baja, también de arco rebajado pero con una mayor carga ornamental en forma de molduras de enmarque y remates curvos.
 

Detalle de la fachada que daba al jardín y a la calle Padre Moret.
Archivo Municipal de Pamplona. Sección Obras. Leg. 37, 1899, doc. nº 33. 

 

La fachada orientada a la calle José Alonso sigue el mismo esquema que la anterior en cuanto a la distribución en tres alturas, la primera con una puerta de acceso enmarcada por dos ventanas, y las dos restantes con sendos balcones corridos en los que se practican tres huecos, los de la planta principal más sencillos, y los del nivel abuhardillado con la carga decorativa de la fachada principal. Por último, la fachada que da al patio posterior resulta más sobria en sus dos primeros niveles con ventanas y balcones de arco rebajado, y tan solo el superior correspondiente a la mansarda mantiene sintonía con las anteriores. 


Detalle de la fachada que daba a la calle José Alonso.
Archivo Municipal de Pamplona. Sección Obras. Leg. 37, 1899, doc. nº 33.


 

El edificio adquiere pleno sentido cuando analizamos su sección y su distribución interior. Comprobamos, el primer lugar, que el chalet de Joaquín Viñas Larrondo desempeña una doble función, pues además de acoger sendas viviendas en las plantas principal y segunda, la planta baja está dedicada a almacén, lo cual justifica el doble acceso por las fachadas de Padre Moret y José Alonso. De esta manera, la puerta de Padre Moret desemboca en un pequeño vestíbulo del que parte una escalera que a través de cinco tramos en zig-zag de seis escalones conduce a los niveles superiores; en ningún momento esta escalera comunica con la planta baja, y por lo tanto respeta la finalidad residencial de edificio. Por el contrario, la puerta de José Alonso se convierte en el acceso directo al almacén al que esta destinada toda la planta baja y cuya presencia obedece a la faceta textil de su propietario, dado que servía para almacenar género. Se trata de una amplia superficie con una altura de 4,20 metros, cuya cubierta sostienen cinco finas columnas de hierro.

Sobre la planta baja dedicada a almacén, se levantan las plantas principal y segunda, con idéntica distribución en ambos casos, lo cual nos lleva a concluir que se trataba de dos pisos independientes, para uso de dos familias, si bien la altura varía: 3,30 metros en la planta principal, y 2,30 metros en la planta segunda. En su organización interior comprobamos cómo las habitaciones más espaciosas, como son los gabinetes con sus dormitorios, quedan orientadas hacia la fachada de Padre Moret, al igual que el comedor, dispuesto en ángulo con José Alonso y con mayor entrada de luz merced a la apertura de un vano en cada fachada. Siguen al comedor un gabinete y una sala, también espaciosa e iluminada, y ya en la fachada posterior se disponen la cocina y despensa, el baño y el aseo, y otros dos dormitorios de menor tamaño.
 

Detalle de la distribución interior de las plantas principal y segunda.
Archivo Municipal de Pamplona. Sección Obras. Leg. 37, 1899, doc. nº 33.

 

Hasta aquí el análisis de los planos de Julián Arteaga. La fotografía de Aquilino García Deán muestra ligeras variaciones en la ejecución final, como la mayor amplitud de los vanos de la planta baja en la fachada principal, la diferente disposición de la galería acristalada, o el diferente diseño del remate de los vanos de la planta abuhardillada, que adquiere forma apuntada en vez de curva. A su vez, comprobamos que la fachada lateral interior, que en los diseños del arquitecto no estaba desarrollada, asume aquí el mismo planteamiento formal que las demás. La fotografía nos permite comprobar también la verja de hierro con su zócalo de piedra y su puerta entre pilares, y la decorativa crestería superior de plomo que corona la cubierta, elemento de influencia francesa que reafirma el carácter burgués del edificio y que, además de su función ornamental, actúa de transición entre el volumen arquitectónico y el espacio exterior que lo circunda.

Al igual que ocurriera con tantos otros edificios del Ensanche pamplonés, Nemesia Enea fue derribada en una fecha indeterminada de la segunda mitad del siglo XX, perdiéndose así un magnífico ejemplo del eclecticismo arquitectónico de finales del siglo XIX y comienzos del XX. El recuerdo quedaba tan solo, en una fotografía tomada en 2013, en la verja de hierro con su zócalo de piedra y la puerta enmarcada por pilares que daba acceso al jardín y fachada principal de Padre Moret.


Solar donde se levantó Nemesia Enea. Febrero de 2013



BIBLIOGRAFÍA
-AZANZA LÓPEZ, J. J., “Contribución gráfica de la revista La Avalancha a la arquitectura y urbanismo de su época (1895-1950)”, Cuadernos de la Cátedra de Patrimonio y Arte Navarro, nº 6, 2011, pp. 9-58.
-GARCÍA-SANZ MARCOTEGUI, A. Las elecciones municipales de Pamplona en la Restauración (1891-1923), Pamplona, Gobierno de Navarra, 1990, pp. 164-166.
-ORBE SIVATTE, A. Arquitectura y urbanismo en Pamplona a finales del siglo XIX y comienzos del XX, Pamplona, Gobierno de Navarra, 1985, pp. 94-95.
-“Pamplona. Edificio Social de La Actividad y villa Nemesia-enea, en el Ensanche de Pamplona, La Avalancha, nº 322, 8-VIII-1908, pp. 179-180.