GRUPO ESCULTÓRICO DE SAN JOSÉ Y EL NIÑO.
MUSEO DIOCESANO. CATEDRAL DE PAMPLONA

Eduardo Morales Solchaga
Cátedra de Patrimonio y Arte Navarro

 

Los gremios y cofradías, instituciones depauperadas material y espiritualmente desde finales de la Edad Moderna, invirtieron de un especial modo sus caudales en la configuración de sus altares, en los que brillaban con luz propia sus santos titulares, cuya función no sólo permanecía en la presidencia de los mismos, sino que en ocasiones trascendía las capillas confraternales, bien para contribuir a la magnificencia de las ceremonias que se realizaban en los templos que las albergaban, bien para salir en procesión por las calles de los pueblos y ciudades donde radicaban. El grupo escultórico que aquí se estudia perteneció a la hermandad de San José y Santo Tomás de las artes lignarias de Pamplona, asentada en la catedral de Pamplona.

Para entender su realización es preciso remontarse hasta finales del siglo XVIII. En 1775 el cabildo de la catedral conoció las intenciones de la cofradía para tallar una nueva efigie de San José, con objeto de colocarla en el altar mayor de la seo el día de la festividad del santo custodio. Hasta entonces se llevaba a éste el primitivo grupo escultórico que presidía el retablo desde el segundo tercio del siglo XVI, ejecutado magistralmente por Miguel de Espinal I y financiado con la limosna de los integrantes de la cofradía, que hacía las veces de titular de retablo e imagen procesional. Con la ejecución de la talla, se daba solución a un problema que se arrastraba desde principios del siglo XVII, cuando según un parecer del licenciado Lusa, se estableció que la misa cantada de la festividad principal se ejecutase en el altar mayor de la catedral, mudando al mismo la estatua de San José, labor por la que se gratificaba a los clérigos que lo hacían un real en concepto de gratificación. El problema probablemente emanaba de las molestias que ocasionaba el citado traslado, pues al excesivo peso se unía el progresivo deterioro de la imagen, consecuencia directa de la habitual práctica, y el riesgo de que en un momento dado pudiera caer.
 

"San José con el Niño", por Miguel de Espinal I (c. 1560) 
 

Volviendo a fines del setecientos, el 20 de febrero de 1775 se examinó la propuesta de los cofrades en auto del cabildo, quedando registrado convenientemente en el libro de acuerdos: “Propuso el Señor Prior que la cofradía de los Carpinteros, representaba al Muy Ilustre Cabildo que por ser de mucho bulto y peso la imagen de San José que desde su Altar se ha acostumbrado hasta aquí trasladar a la Mesa de del Altar de la Capilla Mayor de la Santa Iglesia, para la fiesta y función del Glorioso San José que la hermandad celebra en el día de su festividad, varias veces se han visto a riesgo de alguna desgracia, y para evitarla en lo sucesivo han pensado en construir a sus expensas otra imagen del Santo, más manejable y manual, y usar de ella para la expresada función”. Por tanto, pedían licencia al cabildo para poder ejecutar una escultura nueva, con objeto de que no corriese peligro la que trasladaban desde principios del siglo XVII. Naturalmente el cabildo, al no suponer un gasto para sus arcas y contribuir al boato de la festividad del santo carpintero, accedió y la junta gubernamental de la hermandad se decidió a encargar el grupo escultórico que aquí se presenta.

La talla fue realizada por Manuel Martín de Hontañón, por la que recibió 280 reales. El dorado y estofado del grupo quedó a cargo de Juan Martín Andrés, a quien se abonaron 80 reales por su trabajo. Ambos artífices, de entre los más prestigiosos del foco pamplonés en aquella época, se apremiaron a finalizar el encargo lo antes posible, para que al menos estuviera realizado para la siguiente celebración, algo que debió sin duda acontecer, pues al año siguiente se encargó una caja para albergar la escultura, con su puerta, cerrajas y palmeras, que fue ejecutada por Martín Osés, maestro carpintero de la capital y cofrade, por 35 reales, aunque hoy en día no se ha preservado.

 

"San José con el Niño", por Manuel Martín de Hontañón (c. 1775)
 

El grupo escultórico, conservado hoy en día en los almacenes del Museo Diocesano, ubicados en la propia catedral, sigue la iconografía popularizada en los talleres castellanos de la primera mitad del siglo XVII, tomando San José al niño por la mano, aunque con la contención propia de las obras de carácter académico del citado Manuel Martín de Hontañón. En cambio, la policromía se muestra muy barroca (con oros, flores y rocallas), en contraposición a las policromías lisas de las imágenes cortesanas. El grupo escultórico está conformado por dos esculturas exentas, de buen tamaño, que entrelazadas configuran la apacible escena. La imagen permanecía en casa del prior de la cofradía todo el año, hasta el día de la festividad del santo, algo similar a lo que acontecía en la cofradía análoga de San Sebastián, donde la familia de los Veróiz custodiaba las imágenes de Jesús, María y José, hasta el día de la Esclavitud, en que se sacaban en procesión.

A juzgar por los testimonios conservados, ambas imágenes, tanto la asentada en el retablo, como la conservada en casa del prior, fueron dotadas de indulgencias por el obispo, don Severo Leonardo Adriani y Escofet: “Además, el obispo ha aumentado la indulgencia de cuarenta días a todos los fieles que rezaren un Padre Nuestro y un Ave María ante la imagen que se venera en el altar de su nombre… y otros cuarenta rezando el Padre Nuestro y Ave María ante la imagen del mismo santo que se conserva en casa del prior”.


Documentación y bibliografía
- Archivo de la Catedral de Pamplona, Acuerdos del cabildo.
- Archivo Municipal de Pamplona, Gremios y cofradías, Hermandad de San José y Santo Tomás de Pamplona, Libros de cuentas.
- ARAGÓN RUANO, A., “La cofradía de los gloriosos patriarcas San José y San Andrés de Carpinteros, toneleros y canteros de San Sebastián: un ejemplo de oligarquización (siglos XVI al XVIII)", Boletín de Estudios Históricos de San Sebastián, nº 37 (2004), pp. 36 - 61.
- FERNÁNDEZ GRACIA, R., El retablo Barroco en Navarra, Pamplona, Gobierno de Navarra, 2002.