agenda_y_actividades_ciclos_y_conferencias_2022_19_octubre

19 de octubre

Arquitectura civil en Estella-Lizarra (ss. XVI-XX)

Mikel Ramos Aguirre
Gabinete Navark

Este texto es un resumen de la conferencia impartida el 19 de octubre de 2022 en las XX Jornadas de Patrimonio Cultural “Estella, ciudad patrimonial y jacobea”, organizadas por la Cátedra de Arte y Patrimonio de la Universidad de Navarra en colaboración con la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Estella-Lizarra.

Estella-Lizarra es una ciudad de más de mil años de antigüedad, viva, en constante estado de cambio, transformación, destrucción y reconstrucción a lo largo de los siglos. El trazado de la ciudad es de origen medieval y su estructura urbana se mantuvo casi inalterada prácticamente hasta comienzos del siglo XX, enmarcada en buena parte por restos de las antiguas murallas. A comienzos de ese siglo, el crecimiento de la población, que experimentaba un auge económico y demográfico, sumado a las necesidades de los nuevos medios de transporte obligaron a romper y abrir el viejo trazado.

La apertura del Paseo de la Inmaculada, o Andén, permitirá el crecimiento de la ciudad hacia el sur, con la creación de calles en damero, expansión espoleada por la inauguración del Ferrocarril Vasco-Navarro en 1927 que dará un nuevo auge a la construcción. El desarrollo económico de la ciudad en la segunda mitad del s. XX provocará a una ampliación de la ciudad, esta vez siguiendo los ejes de las carreteras a Pamplona, Vitoria y Logroño.

La vida urbana de la ciudad se vio marcada desde sus orígenes por la construcción de todo tipo de edificios civiles, religiosos, defensivos, puentes y, sobre todo, viviendas para el alojamiento de la población. Todas estas construcciones serán hijas de los diversos tiempos en los que fueron construidas, desde el s. X hasta la actualidad. Y este es el propósito de esta conferencia, mostrar la arquitectura civil de Estella-Lizarra.

La historia de la arquitectura civil estellesa está en su mayor parte por hacer. La mayoría de los estudios realizados hasta el momento han tendido a centrarse en la arquitectura religiosa, fundamentalmente medieval, con algunas incursiones en el Renacimiento y el siglo XIX. Se ha procedido a la renovación, conservación, rehabilitación y restauración, pero también ha habido pérdidas. Muchos edificios han desaparecido en los últimos años de la pasada centuria, bien por ruina, bien por demolición, sustituidos por inmuebles de factura moderna. No obstante, han subsistido suficientes elementos que permiten realizar una revisión, de ningún modo exhaustiva, de la evolución arquitectónica de la ciudad.

El trabajo se ha centrado exclusivamente en el ámbito civil, mayoritariamente construcciones residenciales, y también se realizado una panorámica sobre las plazas. El marco cronológico, habida cuenta del enfoque tradicional de los estudios históricos en la Estella medieval, se situará entre el siglo XVI y la primera mitad del XX.

La arquitectura popular

La arquitectura popular estellesa es de origen medieval, con casas estrechas y profundas, con fachadas de zócalos de piedra y alzados en ladrillo, generalmente revocados, con dos o tres líneas de vanos correspondientes a otros tantos pisos, con cubiertas de teja curva. En plazas como la de los Fueros o de Santiago, las viviendas adoptan una galería de arcos en la parte baja, generando espacios porticados. Estas formas constructivas se han usado hasta nuestros días, bien en nuevas construcciones, bien en rehabilitaciones de viviendas.

Las grandes casas o palacios de la burguesía urbana, de épocas renacentista, barroca, etc., utilizaron materiales y tecnologías populares pero en edificios de mayores dimensiones, en altura y anchura. El siglo XIX aportará la producción industrial a las técnicas constructivas tradicionales, como piezas de fundición de hierro como pilares y herrajes de balcones, hasta las molduras decorativas con molde de serie. Evidentemente, ninguna de estas construcciones permaneció estática a lo largo de los años y en su mayor parte han estado en constante renovación, redecoración o adición de elementos.

El siglo XVI

En torno al 1500, la ciudad de Estella experimentó un relanzamiento económico y cultural con talleres de escultura, cantería, pintura, platería, impresores, etc. Ese desarrollo artístico y económico se trasladará a la arquitectura.

Las nuevas construcciones son palacios, casas legalmente de carácter urbano. Adoptan la forma de bloques de tendencia prismática, con un desarrollo horizontal, fachada generalmente de tres pisos con materiales tradicionales, vanos más amplios según la altura, con ventanas o balcones en la planta noble, galería de arcos en el último piso y aleros de madera. Son habituales la rejería y las piedras armeras. Los edificios se articulan en fachada, zaguán, patio y pisos. Conservamos inmuebles de este momento en las calles de la Rúa, Ruiz de Alda y Astería.

El siglo XVII

Se trata de edificios de buen tamaño, de planta cuadrangular, aunque hay excepciones con edificios estrechos y profundos. Se aprecian diferentes formas de vanos, que usan piedra en los zócalos y ladrillo en los alzados, con portalones habitualmente centrados en la fachada, tres pisos y ático, con grandes aleros, sea de madera, sea de obra. En su mayor parte ostentan piedras armeras en su fachada, a veces de momentos posteriores. Una excepción a estas formas constructivas es el Palacio de los Chávarri, construido en el estilo del primer barroco madrileño. Encontramos muestras de estas formas constructivas en las calles Ruiz de Alda, Zapatería, La Rúa y San Nicolas.

Siglo XVIII

Los edificios conservados de este momento son inmuebles de gran tamaño, de planas cuadrangulares en general, vinculados a palacios de diversas familias. La tónica constructiva es similar al siglo anterior, con sillar bien en el zócalo, con arcos en la plaza de los Fueros, en toda la fachada o ladrillo en los alzados, con balcones corridos en la planta noble, herrajes de fundición y decoración de enmarques de vanos, con aleros de madera o de obra, curvados, en los que se abren los vanos del ático. Los estilos nuevos –rococó– se aprecian en la decoración de marcos y escudos de armas, y se atestigua la presencia de rejería antigua, elaborada en forja. Hay piezas interesantes de esta centuria en las plazas de los Fueros, San Agustín, San Martín y Santiago y en las calles Chapitel y Mayor.


Edificio s. XVIII en plaza de San Agustín.

Siglo XIX

La centuria se caracteriza por la aparición de construcciones de estilo ecléctico, con materiales constructivos modernos de carácter industrial. Se adaptan a los solares existentes o los amplían, con fachadas articuladas en tres o cuatro niveles. Los vanos se adornan con molduras y herrajes individuales o corridos, y aparecen las galerías de madera. Las fachadas se decoran con composiciones pictóricas en estilos fernandino o isabelino, originadas por la normativa urbanística municipal a partir de mediados del siglo. Se conservan ejemplares, a partir de la segunda mitad del siglo, en las calles Comercio, Mayor y Zapatería y en la plaza de San Francisco.


Pinturas en estilo fernandino en calle Comercio, 6.

Siglo XX

Es una arquitectura más variada que todavía bebe del eclecticismo y en la que encontramos edificios modernistas, con construcciones de estilo neomudéjar, neomedieval o neovasco e incluso en estilo art-deco, y edificios de estilo racionalista. Consisten en edificios públicos como el Ayuntamiento de la ciudad o la estación de ferrocarril, colegio de Santa Ana, residencia de San Jerónimo o edificios de viviendas. Destaca por su originalidad un cenador de estilo neogótico con decoración interior en estilo art-deco.


Cenador neogótico en Estella.

Plazas de Estella-Lizarra

Las plazas Estella nunca fueron diseñadas como plazas públicas, sino que eran espacios abiertos dentro de la ciudad que poco a poco se rodearon de edificios, en muchas ocasiones con soportales y que sirvieron, y sirven, a funciones como la mercantil o la lúdica. Las más antiguas son la del Mercado Viejo y de los Fueros, seguidas por las de Santiago y de San Francisco, siendo la más moderna la de la Coronación.