24 de noviembre

Ciclo de conferencias

FORMACIÓN Y PATROCINIO EN LOS ARTISTAS CONTEMPORÁNEOS

El apoyo a los creadores. Decisivo para el despliegue artístico del siglo XX

D. Francisco Javier Zubiaur Carreño
Cátedra de Patrimonio y Arte navarro

 

El desarrollo del arte del siglo XX no se ha debido solamente al trabajo de los propios artistas sino a una serie de figuras que han colaborado con ellos para hacer posible la expansión de los nuevos lenguajes y su aceptación por el público: mecenas, galeristas, literatos, filósofos, teóricos e historiadores que se han servido de los canales comerciales, de la letra impresa, y de Internet, ya avanzado el siglo, para afirmar a los artistas en su profesión. En este proceso, a los movimientos de vanguardia, primero en torno a París, después de la Segunda Guerra Mundial, a Nueva York, y a partir de la década de 1980, a Berlín, les ha correspondido el ser articuladores de esta afirmación, a la que han colaborado las escuelas politécnicas Vkhutemas (Moscú) y Bauhaus (Weimar, Dessau) en cuanto a formar a los nuevos cuadros en el arte experimental (constructivismo y funcionalismo). Los museos (de Arte Moderno de Nueva York, Pompidou de París…), concursos internacionales (Bienal de Venecia, Dokumenta de Kassel…), las exposiciones también internacionales, las pensiones a los artistas, intercambios y residencias han terminado por impulsar el arte del siglo pasado.
 

MOMA. Nueva York

Centro Pompidou. París

 

En su intervención, el conferenciante explicó el papel de los intelectuales en el desarrollo de las vanguardias y el origen, y sentido, de las nuevas expresiones (postimpresionismo, fovismo, orfismo, cubismo, futurismo, constructivismo, neoplasticismo, dadaísmo, surrealismo y pintura metafísica, con una alusión especial a Kandinsky como introductor del arte abstracto).

Destacó la contribución especial al despliegue artístico del siglo XX de los galeristas y marchantes Durand-Ruel,Vollard, Dalmau, Kahnweiler, Stieglitz, y Castelli, entre otros; del importante papel del Estado en Estados Unidos, en la época Rooswelt, en la promoción de los artistas nacionales; el indirecto soporte de los coleccionistas, entre los que se detuvo a considerar los nombres de la familia Guggenheim y Stein, con una referencia específica a Gertrude Stein ya no solo como coleccionista sino como impulsora del arte moderno en las reuniones de su domicilio de París, que actuaba como un salón donde propiciaba el encuentro de escritores con pintores del ámbito internacional. Comentó, asimismo, las principales colecciones españolas (March, Botín, Zóbel, Huarte, Azcona y Lacruz).

Finalmente, se detuvo a considerar el papel de teóricos como Bell, Fry y Malraux, en cuanto a la manera en que deben interpretarse las obras del arte moderno, no de acuerdo a los cánones tradicionales, sino en cuanto a su exclusivo lenguaje, sus propias calidades formales y sensoriales.