WISE
Bienestar en el uso de Internet, redes sociales y entretenimiento digital
El aumento de comportamientos problemáticos entre los jóvenes españoles, como la violencia en la pareja, el abuso sexual o el consumo excesivo de alcohol y drogas, está generando una considerable alarma social. La investigación de los efectos personales y sociales de los medios de comunicación de masas tiene amplia tradición en ciencias sociales y de la salud. En los últimos años, la adopción universal de los teléfonos móviles inteligentes (smartphones) ha permitido un consumo de entretenimiento digital potentcialmente ubicuo y permanente, a través de redes sociales, plataformas de vídeo a demanda y videojuegos.
El 80% de los jóvenes españoles utiliza Internet para su ocio diario, dedicando en promedio cerca de 7 horas al entretenimiento digital. Esta creciente exposición a modelos y narrativas mediáticas actúa como un potente factor de socialización y educación, moldeando actitudes y comportamientos. La exposición regular a ciertos medios de comunicación puede hacer que las personas perciban las realidades sociales tal como las presentan los medios. Por ejemplo, la exposición a videojuegos violentos puede aumentar la agresividad, o el consumo de medios sexualmente explícitos puede aumentar la permisividad hacia la agresión sexual.
Preguntas clave

¿Qué tipos de contenidos son más frecuentes en el ocio digital de los jóvenes españoles?

¿Existe una asociación entre los contenidos digitales consumidos y el grado de aceptación o implicación en conductas de riesgo o antisociales?

¿Cómo influyen las normas parentales y la educación recibida en la adolescencia en este proceso de vinculación entre consumo digital y conductas de riesgo?
Objetivos del proyecto
Explorar el uso que hacen los jóvenes de los medios de comunicación, sus actitudes y comportamientos sociales (con familia, amigos y parejas románticas).
Evaluar objetivamente la gravedad de los contenidos presentados en los medios digitales que consumen.
Determinar si los comportamientos problemáticos normalizados y justificados por los modelos de conducta en los medios digitales se trasladan a las actitudes y comportamientos de los jóvenes.
Evaluar la influencia de las normas y estilos parentales en este proceso.



