Concha Méndez
Poeta, dramaturga y editora, su trayectoria estuvo marcada por su independencia y modernidad. En su obra confluye el vitalismo, la búsqueda de la libertad, el amor, el viaje y el afán de superación personal.
Sus primeros libros reflejan la influencia de las vanguardias, con un lenguaje dinámico que celebra el movimiento, el deporte y la modernidad. Tras la Guerra Civil y el exilio, su poesía adquirió un tono más íntimo y reflexivo, centrado en la nostalgia, el desarraigo y la memoria.
"Concha Méndez hace vida de escritor-hombre. Va a tertulias, cafés, etc. (…) Ella hace versos como juega al tennis o gana campeonatos de natación. Su familia le ha prohibido escribir y en vista de eso quiere marcharse fuera, se irá a Londres probablemente".
(De Ernestina de Champourcin a Carmen Conde 11/9/1928)
AUTOMÓVIL
Automóvil
Una cantata de bocina.
Gusano de luz por la calle sombría.
Los ojos relucientes bajo la noche fría.
Reptil de la ciudad que raudo se desliza.
(Inquietudes, 1926)
ANCHO ES EL MAR
Ancho es el mar; él ha de separamos;
quedarán nuestras almas enlazadas.
Como un último retrato, en nuestros ojos
impresas lucirán nuestras miradas.
El barco en que he de ir está en el puerto;
a este seguirá otro en que tú vayas.
Te esperarán mis brazos, no sé en dónde…
tal vez en algún puerto… en una playa..!
(Poemas 1926-1986)