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Comentarios al Código de Ética y Deontología Médica

Artículo final. La Organización Médica Colegial revisará cada dos años, salvo nuevos y urgentes planteamientos, este Código, adaptándolo y actualizándolo para hacerlo más eficaz en la promoción y desarrollo de los principios éticos que han de informar la conducta profesional.

El Código no podría cumplir sus fines si no se mantuviera constantemente alerta ante las necesidades cambiantes de la práctica de la Medicina y las nuevas situaciones creadas por el progreso social y científico. Por eso, su texto se cierra con este artículo final que lo declara abierto a esas necesidades y situaciones. En él, la OMC se compromete a cumplir dos obligaciones:

La primera es la de mantenerse despierta y sensible a los cambios que suceden en su seno y a su alrededor: formas de ejercer la profesión, impulsos sociales, mutaciones culturales, problemas éticos derivados de la aplicación de las tecnologías nuevas. El Código ha de acoger nuevas normas para guiar la conducta del médico ante problemas nuevos. Este artículo final es una vacuna contra el envejecimiento o la fosilización del Código y un estímulo para su permanente actualización y adaptación.

La segunda obligación que se impone la OMC es la de mantenerse fiel a los principios éticos perennes que han de informar la conducta profesional: el respeto a la vida y a la dignidad de todos los seres humanos sin excepción, el sentido del trabajo profesional como servicio, la vocación científica de la Medicina, la independencia del médico para decidir en conciencia lo que debe hacer por su paciente, la custodia de la confidencialidad. Estos pocos principios inmutables son la garantía de que la Medicina será siempre humana, siempre científica. Aunque crezcan inmensamente las posibilidades técnicas del médico y su dominio sobre el cuerpo y el alma del hombre, y aunque las leyes le concedieran, como ya comienza a suceder en algunas sociedades, un formidable poder discrecional sobre la vida y la muerte de sus semejantes, la Deontología seguirá protegiendo al médico tanto frente a sus propias flaquezas, como ante la tentación de manipular al hombre; y seguirá animándole a servir con su ciencia y su humanidad a los enfermos y a los débiles.