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Radiohead, Juan Ramón, Cervantes — Distinto

 

Dejarse vencer por un mundo mejor: ¿por qué el Quijote tiene más éxito que “Creep” de Radiohead o cualquier friki reivindicativo? 

«Si te descubren los iguales, huye a mí, ven a mi ser.»



“Adiós Don Quixote!”
Don Quijote, Dulcinea, Sancho Panza.
Escultura en metal del artista Carlos Alberto Regazzoni.
Ciudad de Azul, Provincia de Buenos Aires, Argentina
Flickr: https://www.flickr.com/photos/pentaxdslr-hispanica/575358460

 

“Distinto” 

Lo querían matar
los iguales,
porque era distinto. 

Si veis un pájaro distinto,
tiradlo;
si veis un monte distinto,
caedlo;
si veis un camino distinto,
cortadlo;
si veis una rosa distinta,
deshojadla;
si veis un río distinto,
cegadlo...
si veis un hombre distinto,
matadlo. 

¿Y el sol y la luna
dando en lo distinto?
Altura, olor, largor, frescura, cantar, vivir
distinto
de lo distinto;
lo que seas, que eres
distinto
(monte, camino, rosa, río, pájaro, hombre):
si te descubren los iguales,
huye a mí,
ven a mi ser, mi frente, mi corazón distinto.

Cuando Borja (Lit. y Escritura Creativa + Comunicación Audiovisual) nos enseñó este poema de Juan Ramón Jiménez, nos pusimos a divagar sobre lo que es ser distinto. Cómo no, hablando de los diferentes e incomprendidos, casi siempre sale el Quijote por algún lado. En búsqueda de conexión (a ver si el poeta tenía en mente al gran Caballero), hemos encontrado un vídeo de la lectura del poema por algún actor. Entonces, a Borja  se le ocurrió montar un vídeo sencillito para demostrarnos lo perfecto que queda el Caballero de la Triste Figura con la lectura del poema en off. Ahí vimos que las siluetas del Hidalgo junto a su fiel escudero, siendo personajes tan literariamente potentes, no enriquecen al poema, sino se apoderan de él, dándole una dirección muy concreta hacia la figura de Don Quijote. El Hidalgo se convierte así en el “lector” de la misma y le regala su propia forma. He aquí la humilde artesanía de nuestro Borja:


Siendo un héroe solitario e incomprendido por excelencia, el Caballero ha contagiado su locura al propio hecho de ser distinto en una clave heróica. ¿Significa esto que ser distinto supone cierta “locura” ante los ojos de “los iguales”? Y ¿cómo es esta “locura” del Quijote? 

No sé si mucha gente sabe que lo “diferencial” es lo que constituye hoy en día el mundo de ventas y promoción. Si algo no se distingue de lo demás, nadie lo comprará. Es un principio de márquetin (escrito tal cual) que ha dado la vuelta a lo diferente, otorgándole un precio y cultivándolo desde las necesidades mercantiles.

(aquí me vienen a la mente
Charlot y los Chaplinities
del artículo que publicamos
hace dos semanas) 

En este sentido, la “locura” de Don Quijote hoy en día podría ser una bomba comercial: está de moda ser raro, friki, personaje y weirdo, hasta el punto de que en inglés ha surgido un término despectivo para referirse a la gente normal, los normies. Así, estar “un poquitito loco” en muchos ámbitos sociales se ha convertido en un equivalente a “desarrollar marca propia” o, dicho de otro modo, “venderse”. 

El motor de “mi valor se mide por la opinión pública” se refleja muy bien en la mítica canción de Radiohead, Creep. La letra transmite una perfecta desesperación por no estar “a la altura” de los demás, que son tan perfectitos y especiales. En aquel 1992, ya se hablaba de “¿qué hago si soy feo y me gustan cosas que no les gustan a los demás?”. Finalmente la canción se convirtió en un himno de los “rechazados” o de los que se creían tales.

You float like a feather
In a beautiful world
I wish I was special

You're so fuckin' special 

But I'm a creep, I'm a weirdo
What the hell am I doing here?
I don't belong here. [1]


 

El comentario Nº 1 en YouTube del vídeo oficial,
hecho hace 4 años, tiene 6730 likes. 
Dice: “I don't belong here. — Story of my life”.

Ser diferente es uno de los temas constantes en el arte. Siempre ha habido un yo / él contrapuesto a ellos. Sin embargo, si la moda contemporánea se basa en una especie de reivindicación del valor propio, creemos que el caso del Quijote es distinto

Para empezar, Alonso Quijano no tenía necesidad alguna de aceptación por parte de la sociedad. Sabía muy bien qué era: un caballero andante destinado a salvar el mundo. Desde su perspectiva no hubo conflicto de no-comprensión. 

¿Alguno de nosotros realmente puede saber qué es con una claridad semejante? Todos intuimos que algo sí somos. O, por lo menos, que funcionamos de un modo u otro: soy irascible, soy manso, me gustan las piruletas rojas más que las amarillas, etc. Así nos definimos y, por lo tanto, nos distinguimos.

Pero no soy el único crack a quien le gustan las piruletas rojas; tampoco soy una fuera de serie por ver las pelis en original con subtítulos. Al final, lo quieras o no, muchos compartimos mucho. Incluso, si voy por el campus universitario enteramente vestido de amarillo llamativo (ha habido casos), puede que esto no sea sino una mera declaración de la necesidad —que a mucha gente inquieta nos tienta— de ser un personaje

Y mientras el yo lírico de Radiohead se rebaja rencorosamente ante los “perfectos normales”, y la moda reivindica una placentera “anormalidad” ante los normies aburridos, viejos y sometidos al sistema, al Quijote le da igual. Es un caballero andante. ¿A que es precioso?

El hidalgo vivía conforme con aquello que pensaba que era justo y bueno, sin necesidad de "normalizar" o "legalizarlo". Porque en su cabeza era normal querer salvar el mundo de los monstruos y rufianes. Su “distinto” del nuestro se difiere por un detalle importante: creía en lo que era.

Así, DQ —como lo llamamos entre amigos— se nos presenta (entre otras muchas interpretaciones) como un símbolo de la confianza absoluta en sí mismo y en su causa: defender a los débiles, salvar el mundo, amar a Dulcinea. Muy sencillo.

Esta causa le absorbe, le transfigura, en fin, le vuelve loco. ¿O no?

 

“Don Quixote, shown as a skeleton”
José Guadalupe Posada  (1852–1913) 
México

 

Nuestro héroe está fuera de sí, desde luego. “Estar fuera de sí” también se suele referir al estar enamorado, por ejemplo. También el famoso tipo de droga dura, “éxtasis”, viene del ex (fuera) - stasis (el estar). O sea, que hay muchas formas de locura, las buenas y las que no tanto.

Uno de los profesores de Filología Hispánica de la Universidad de Navarra, Carlos Mata, en su precioso blog literario describe una teoría que nos ha encantado. Según él, para estar loco, el hidalgo actuaba con demasiada lógica y coherencia. Ejemplo: antes de salir a buscar aventuras, el Caballero se fabrica un casco de cartón, lo prueba con la espada y se rompe. Entonces, lo vuelve a montar, reforzado con unas barras de hierro, pero prefiere ya no probarlo (estaba seguro de que se iba a romper, vamos): 

“Para algunos críticos —cuenta don Carlos— este comportamiento tan racional es una muestra de que la locura de don Quijote no es tal; así opina, por ejemplo, Gonzalo Torrente Ballester[2], quien interpreta este pasaje como el proceso de construcción de un disfraz necesario para comenzar el juego: don Quijote sería un niño grande que juega a ser caballero andante.”

Nosotros también preferimos pensar que, en el fondo, era como un niño grande. Un niño que realmente cree en un mundo mágico, en que el Bien combate contra las fuerzas malignas vestido de armadura. Y lo sorprendente es que, paliza tras paliza, vence. Vence precisamente porque se deja vencer por un mundo donde el amor siempre es puro y desinteresado y cualquier bien tiene su recompensa aunque nunca la pida. Suena bastante chulo. Ya te gustaría creerlo. Pero te digo una cosa: muchos lo hacemos (o lo intentamos, por lo menos). 

Esta inquebrantable fe de Alonso Quijano es lo que le hace ser realmente distinto. Y, fíjate, (atención que viene un spoiler) que poco a poco esta creencia va contagiando al resto de “los iguales”. Ahora que pienso en nuestra locura humanística, también espero que esta llegue a contagiar el mundo. Algún día, seguro que sí.

Danila Andreev

Texto: Danila Andreev — Filólogo hispánico (UNAV, 2019), editor #BeBrave. 

Promotor de la idea y Vídeo: Borja Hernández Máñez  — 2º de Lit. y Escritura Creativa + 3º de Comunicación Audiovisual.

Buenas conversaciones: Jas Podhorski — 3º Filosofía. José Lacarra — 3º de Literatura y Escritura Creativa. Pilar López — Filóloga Hispánica (UNAV, 2019).

 

[1]  Fuente: LyricFind. Autores de la canción: Albert Louis Hammond / Michael Edward Hazlewood / Thomas Edward Yorke / Colin Charles Greenwood / Jonathan Richard Guy Greenwood / Edward John O'Brien / Philip James Selway. Letra de Creep (subtitulado en español) © Warner Chappell Music, Inc, Peermusic Publishing. ‘Creep’ is taken from ‘Pablo Honey’ out on XL Recordings. 

Buy & stream it here: https://radiohead.ffm.to/pablohoney

[2] Gonzalo Torrente Ballester, El «Quijote» como juego y otros trabajos críticos, Barcelona, Destino, 1984. Comprar en Amazon.

Don Quijote de la Mancha, colección conmemorativa de la RAE y la ASALE en Amazon, comprar. 

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