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Los españoles mantienen rutinas informativas más estables que otros países

El 35% de los españoles no cambia nunca sus hábitos relacionados con el consumo de noticias, el 43% introduce cambios ocasionales y solo el 17% altera sus rutinas de un día para otro

  • En comparación con el promedio internacional, los españoles son más constantes con el número de veces que se informan al día, las marcas elegidas y los temas informativos consultados

  • La edad es el principal factor diferencial: los menores de 25 años cambian más de horarios, lugares, frecuencia de consulta y medios informativos que los mayores

Conocer los hábitos de consumo informativo permite entender mejor cómo se relaciona la población con las noticias: si sigue unas rutinas previsibles o si, por el contrario, adapta su comportamiento según el momento y el contexto. Este año, la encuesta ha preguntado por la estabilidad o variabilidad en los hábitos informativos en relación con siete aspectos: los momentos del día y el número de veces al día que se consultan las noticias, desde qué lugares, los medios informativos a los que se accede o los dispositivos que se utilizan, los temas que interesan y las actividades que se realizan mientras se consumen las noticias. Para cada una de esas dimensiones, los encuestados podían contestar si se mantiene igual todos los días, si se mantiene pero puede variar o si es diferente todos los días.

Si tomamos el conjunto de aspectos por los que se ha preguntado, el consumo informativo de los españoles se mueve entre la rutina y cierta flexibilidad. El 35% mantiene pautas idénticas cada día y otro 43% conserva hábitos estables, aunque con variaciones ocasionales. Frente a ellos, una minoría (17%) declara comportamientos informativos cambiantes de un día para otro.

 

La estabilidad de los hábitos informativos depende mucho del tipo de rutina que se observe. Los aspectos más instrumentales del consumo, como el tipo de dispositivo utilizado, el lugar desde el que se accede a las noticias y las marcas periodísticas consultadas son los que presentan mayor estabilidad. La mitad de los encuestados afirma que no cambia a diario el dispositivo con el que se informa, mientras que el 38% mantiene estables tanto los lugares de consumo como las marcas informativas que utiliza. Estas rutinas se reducen cuando se analizan prácticas como la frecuencia diaria de consulta de información (el 29% mantiene sin cambios) o el momento del día para hacerlo (28%). Son las dos dimensiones donde más ciudadanos declaran cambios cotidianos: el 22% en la frecuencia y el 25% en el momento de consumo. También resulta significativo el peso de la categoría intermedia. En casi todas las dimensiones, entre el 42% y el 49% de los encuestados señala que sus hábitos pueden cambiar, aunque no necesariamente todos los días. Por lo tanto, todo parece indicar que el consumo de noticias de los españoles no aparece dominado ni por rutinas completamente rígidas ni por el cambio constante, sino más bien por ciertas referencias básicas, pero abiertas a ajustes, según el contexto, la disponibilidad de tiempo o el interés informativo de cada día.

A mayor edad, más estabilidad

La edad es uno de los factores que más influye en la estabilidad de los hábitos de consumo informativo. En todas las dimensiones analizadas, conforme aumenta la edad, crecen las rutinas informativas. Los más jóvenes, sobre todo los que tienen entre 18 y 24 años, presentan más variabilidad en todas las dimensiones analizadas frente a los mayores de 65 años. Además, se da un salto significativo entre el grupo de 18 a 24 años y el siguiente, entre 25 y 34 años, que presenta niveles de estabilidad en sus hábitos de consumo informativo mucho más cercanos a los de los grupos que le superan en edad.

 
Los lugares y los momentos en los que se consultan las noticias diariamente son los dos aspectos en los que la diferencia entre la estabilidad de los hábitos de los más jóvenes y los mayores es más amplia. La menor diferencia está en los dispositivos utilizados, sobre todo si atendemos al bajo porcentaje de personas que señalan que es un aspecto variable cada día, tanto en un grupo de edad como en el otro.

A diferencia de la edad, el género apenas introduce diferencias mínimas en la estabilidad de las rutinas informativas. En todas las dimensiones analizadas, hombres y mujeres presentan distribuciones muy similares entre las tres categorías de estabilidad del hábito.

Tampoco los ingresos y el nivel educativo son factores que afecten especialmente a la estabilidad de los hábitos informativos, aunque el nivel de renta introduce algunas pequeñas diferencias en dimensiones concretas. Por ejemplo, los que tienen rentas altas presentan una variación ligeramente menor en los temas de interés (el 13% dice que es un aspecto que cambia cada día, frente a un 17% de los encuestados con un nivel de ingresos bajo), pero cambian en mayor medida los lugares en los que están cuando consultan las noticias (un 33% dice que este aspecto no varía, mientras que, en el caso de las personas con ingresos bajos, es un 41%). También hay una diferencia, aunque de nuevo menor, en el caso de los dispositivos: un 53% de los encuestados con rentas altas utiliza todos los días los mismos dispositivos para consultar información, frente a un 46% de los que tienen ingresos bajos.

La ideología tampoco afecta de manera determinante a la estabilidad de los hábitos informativos, pero los encuestados que han contestado “no sé” a la pregunta por la inclinación política tienden a ser mucho menos constantes en sus rutinas, con niveles más elevados de variabilidad en todas las dimensiones por las que se ha preguntado. También se aprecia una leve diferencia en relación con el hábito, o no, de consultar todos los días los mismos medios informativos: los encuestados que se sitúan a la izquierda del espectro político presentan rutinas diarias ligeramente más estables en ese aspecto que los alineados a la derecha. Entre los votantes de la izquierda, un 42% dice que los medios que utilizan para consultar las noticias no cambian y solo un 8% de ellos señala que es un aspecto que cambia cada día. En el caso de la derecha, el 38% mantiene los mismos medios cada día y hasta un 14% afirma que es un aspecto que varía cada jornada. Los votantes de centro se sitúan entre esos dos extremos.

Redes sociales, hábitos menos estables

Los hábitos diarios relacionados con el consumo informativo parecen guardar cierta relación con las fuentes de información. Los que dicen que la fuente principal en la que consultan las noticias son las redes sociales son los que mayor variación presentan en varios aspectos, como el horario, la frecuencia de acceso a la información, el lugar en el que están cuando consultan las noticias o los medios a los que acceden. En el extremo opuesto, los que tienen como fuente principal la televisión mantienen las rutinas diarias más estables. Esa relación está muy vinculada, seguramente, a la edad: las redes sociales son la principal fuente de información para los más jóvenes (un 40% de los menores de 35 años las identifica como su fuente principal de información, frente a un 19% de los mayores de 35), y ya hemos visto que los jóvenes presentan hábitos de consumo informativo menos estables.

En relación con los momentos del día en los que se consulta información, un 21% de los que tienen como fuente principal de noticias las redes sociales mantiene una rutina horaria todos los días y hasta un 36% cambia el horario de consulta cada jornada, mientras en el caso de los encuestados que se informan principalmente a través de la televisión, un 32% dice que siempre consulta las noticias en los mismos momentos y un 21% cambia de horario cada día. Unos porcentajes similares a los que presentan quienes tienen como fuente de información principal el audio (radio o pódcast).

Los que utilizan principalmente las redes sociales como fuente de noticias presentan mucha variabilidad en cuanto a la frecuencia de consulta de información: un 27% contesta que es un aspecto que cambia cada día, frente a un 23% que lo mantiene estable. En el caso de los que se informan principalmente a través de la televisión, la frecuencia de consulta es más estable: el 32% no varía frente al 18% que cambia cada día.

Mientras quienes ven las noticias en televisión lo hacen normalmente desde los mismos lugares (un 44% mantiene hábitos fijos y solo un 9% dice que es un aspecto que cambia cada día), los que tienen como fuente principal las redes sociales presentan hábitos cambiantes en ese sentido (el 33% tiene rutinas estables y el 17% cambia de lugar cada día).

Lo mismo ocurre en relación con el hábito de consultar los mismos medios cada día. Un tercio (32%) de los que se informan en redes sociales señala que es un aspecto que no cambia y un 16%, que varía cada jornada. Estos porcentajes quedan lejos de los que presentan quienes tienen como fuente principal la televisión (42% no cambia y 9% varía cada día) y, sobre todo, de los que consultan las noticias principalmente en audio (casi la mitad, un 48%, es fiel a los mismos medios cada día, mientras un 13% dice que este aspecto es variable).

Es interesante observar también la relación entre los hábitos en el consumo informativo y las vías de acceso a las noticias. En general, los internautas que acceden a la información a través de newsletters o alertas por correo electrónico y aquellos que acceden de manera directa a webs o aplicaciones de noticias son los que presentan unos hábitos de consumo informativo más estables, por encima de aquellos que acceden a través de redes sociales, un buscador, un agregador de noticias o alertas en el teléfono móvil o la tablet.

Otros factores, como el interés o la confianza en las noticias, no parecen afectar a la estabilidad de los hábitos de consumo de información.

España: líder en hábitos de consumo informativo

Aunque el consumidor de noticias español no presenta unas rutinas completamente asentadas, nuestro país destaca como el mercado con los hábitos de consumo informativo más estables entre los 45 países en los que se ha preguntado por esta cuestión, con los porcentajes más altos de internautas que señalan que sus rutinas diarias a la hora de consultar las noticias se mantienen invariables.

 
Los consumidores de noticias españoles se sitúan a la cabeza de los países analizados en cuatro aspectos: el número de veces que consultan las noticias, los medios informativos que utilizan, los temas que les interesan y las actividades que hacen cuando consultan las noticias. España es también uno de los tres países con el hábito más estable en relación con el momento del día en el que se consumen noticias y uno de los cuatro primeros en relación con el lugar en el que se está cuando se consulta la información. El único aspecto por el que se ha preguntado en el que nuestro país no destaca por su estabilidad es el de los dispositivos desde los que se consultan las noticias, liderado en este caso por Reino Unido (62%) y Singapur (59%), aunque España sigue estando por encima de la media mundial.

Igual que en el caso concreto de España, el aspecto más estable en el consumo informativo diario en el conjunto de países encuestados es precisamente el de los dispositivos móviles. Es el único que se mantiene igual todos los días para la mitad de los encuestados, tanto en España (50%) como en el mundo (47%), y solo uno de cada diez dice que es diferente cada día (9% en España, 12% en el conjunto de 45 países).

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