Blogs

La IA informativa en España: uso minoritario e instrumental

Texto

Los usuarios españoles recurren a los chatbots de IA con fines informativos por razones prácticas: traducir noticias, obtener respuestas rápidas, resolver dudas y seguir preguntando. No sustituye todavía a los medios ni se consolida como puerta principal de acceso a la actualidad, sino como herramienta auxiliar para superar barreras de idioma, tiempo y complejidad informativa

  • El 8% de los encuestados usa chatbots para informarse, casi el doble que en 2025, y su uso ya alcanza al 14% de los menores de 25 años

  • Las tareas más demandadas son hacer seguimiento de un tema (41%), resumir las noticias (30%), pedirle la última hora (24%) o hacer la información más comprensible (22%)

La inteligencia artificial ha dejado de ser una tecnología lejana para convertirse en un elemento cada vez más visible en la vida cotidiana. En España, esa familiaridad es ya relativamente alta: en 2024, el 59% de los encuestados afirmaba haber oído o leído algo o mucho sobre IA. Sin embargo, esa exposición no se traduce en una aceptación plena de su uso periodístico. Los datos muestran una relación ambivalente: interés por la tecnología, pero cautela cuando se aplica a las noticias. En 2025, el 47% se declaraba incómodo con noticias elaboradas en gran medida mediante IA, frente a solo un 13% que se sentía cómodo.

El uso de chatbots como fuente informativa se pregunta en el cuestionario de este año a través de dos preguntas diferentes, una más general y otra más específica en la que el encuestado debía seleccionar aquellos chatbots concretos que ha utilizado para informarse durante la semana previa a la realización de la encuesta. Con base en esas opciones concretas se ha calculado un agregado de uso de chatbots con fines informativos. Los porcentajes en la primera pregunta son mayores (8% de uso de IA informativa) que en la segunda (5%). 

ChatGPT es, con claridad, la herramienta más extendida (4%), seguida por Google Gemini (2%). El resto de sistemas (Microsoft Copilot, Meta AI, Grok, Perplexity, Claude, DeepSeek, Snapchat My AI o Apple Intelligence) aparecen todavía en niveles marginales. La comparación con los agregadores permite dimensionar mejor el fenómeno. Mientras los chatbots de IA alcanzan ese 5%, los agregadores llegan al 45%, impulsados sobre todo por Google Discover, utilizado por el 44% de los encuestados y por Google News, que alcanza el 16%. La IA conversacional, por tanto, no compite todavía en escala con los grandes itinerarios algorítmicos de acceso a la información.

Una adopción todavía pequeña, pero con perfil social definido

El uso informativo de chatbots de IA no está distribuido de manera homogénea. Aunque las cifras son reducidas, dibujan un perfil bastante reconocible. En primer lugar, se trata de una práctica algo más masculina (6%) que de las mujeres (4%). La diferencia no es amplia, pero coincide con una pauta ya observada en los datos sobre conocimiento e interés general por la IA, donde los hombres declaraban con más frecuencia haber oído o leído mucho sobre esta tecnología.

En segundo lugar, el uso de chatbots para noticias es mayor entre los jóvenes de 18 a 24 años (14%) y va reduciendo conforme aumenta la edad: entre los mayores de 55 años apenas llega al 3%. También se observa una cierta relación con la renta y el nivel educativo. En general, las personas con más recursos económicos y educativos tienden a estar más próximas a la innovación tecnológica, a conocer mejor sus posibilidades y a experimentar antes con nuevos servicios digitales. Así, el uso de chatbots de IA para noticias alcanza el 8% entre quienes tienen renta alta, frente al 4% entre quienes tienen renta baja o media. Del mismo modo, pasa del 3% entre quienes tienen menor nivel educativo al 8% entre quienes cuentan con estudios universitarios, de máster o doctorado.

 
Por último y a diferencia de lo que ocurre con los agregadores, cuyo uso sí aumenta claramente con el interés informativo, la IA conversacional todavía no parece depender de una motivación periodística fuerte. Su uso para noticias puede proceder tanto de la curiosidad tecnológica como de hábitos digitales generales, no necesariamente de un mayor interés en la actualidad.

Hacer seguimiento y resumir, principales usos informativos de la IA

El uso informativo de los chatbots no responde a una sola lógica. Quienes recurren a estas herramientas no les piden únicamente actualidad, sino también ayuda para moverse dentro de la información: profundizar, resumir, buscar noticias de última hora, localizar fuentes o adaptar contenidos. La IA aparece así como una vía informativa más flexible, más próxima a un asistente de lectura y conversación que a un medio informativo convencional.

 
Tanto en España como en el resto de países analizados, el uso más extendido es precisamente el más propio del formato conversacional: hacer preguntas de seguimiento sobre una noticia (41% y 42%, respectivamente). Los encuestados incorporan la IA a sus rutinas informativas sobre todo para pedir una aclaración, ampliar un punto, solicitar contexto o reformular una explicación en torno a un asunto de actualidad.

A partir de ahí, el resto de usos españoles se ordena en torno a una idea común: hacer la información más manejable para el usuario y conseguir un acceso más inmediato a la actualidad. Las tareas más demandadas en este sentido son pedir un resumen de una noticia (30%, cuatro puntos por debajo del promedio internacional), pedirle las últimas noticias (24% frente al 35% global) y hacer una noticia más fácil de entender (22% frente al 30%). Le seguiría en relevancia el encontrar o evaluar una fuente informativa (21% frente al 33%). Todos estos datos parecen indicar que, en comparación con otros países, el usuario español suele acudir a la IA más para trabajar sobre una noticia o tema concreto que para delegar en ella la búsqueda inicial o la selección de fuentes, lo cual sería acorde con la baja confianza general en las noticias ofrecidas por chatbots (solo un 18% se fía habitualmente de ellas).

Por último, los usos informativos más especializados, asociados a la alfabetización mediática o uso instrumental, quedan en un segundo plano. Preguntar cómo funcionan los medios de comunicación (17%) y pedir la conversión de un artículo de texto a audio o vídeo, o viceversa (15%) son prácticas minoritarias en España. En el promedio global, también ocupan posiciones secundarias, aunque con porcentajes superiores (23% y 21% respectivamente).

Usar la IA para superar barreras de idioma, tiempo y complejidad

Si las funciones muestran qué hacen los usuarios con los chatbots cuando se informan, las motivaciones permiten entender por qué acuden a ellos. La distinción es importante porque no siempre coinciden uso y razón declarada: una tarea puede ser frecuente (por ejemplo, preguntar o resumir) sin convertirse necesariamente en el principal motivo para usar la herramienta. En conjunto, los datos sugieren que los usuarios españoles no recurren a la IA porque haya sustituido plenamente a los medios, ni porque el chatbot sea ya su entorno informativo natural, sino porque les resuelve problemas concretos. La IA se valora, ante todo, como una tecnología de conveniencia: traduce, acelera, responde, sintetiza y permite seguir preguntando.

 
En concreto, el motivo más mencionado por los encuestados españoles es la posibilidad de traducir noticias de otros idiomas al idioma preferido del usuario (33%). Es el único motivo en el que España coincide exactamente con el promedio de los 45 países donde se ha formulado esta pregunta (33%).

La promesa de obtener una respuesta inmediata constituye uno de los grandes atractivos de los chatbots. Esa rapidez ocupa el segundo lugar entre los usuarios españoles (31%). La IA se percibe como una forma más ágil de informarse, aunque esa motivación pesa más en el conjunto de los 45 países (39%). Y junto con la rapidez en la respuesta, los españoles valoran que la IA siempre ofrece una respuesta a cualquier pregunta (29% en España frente al 35% global). Este motivo desplaza el consumo informativo desde una lógica de oferta hacia una lógica de demanda. El usuario ya no espera necesariamente a que un medio jerarquice la información ni a que un buscador le devuelva una lista de enlaces, sino que inicia y dirige una conversación sobre los temas que le interesan.

En cuarto lugar, los encuestados valoran poder hacer preguntas de seguimiento para obtener más información o explicación (27%). Es una cifra muy alejada del promedio global (42%). Esta diferencia es llamativa porque, cuando se preguntaba por las tareas o funciones específicas más usadas por los españoles, la posibilidad de hacer preguntas de seguimiento se situaba en niveles muy parecidos al internacional. Parece que, aunque esta función se practica, no siempre se reconoce como una de las razones para usar la IA con fines informativos. Algo parecido sucede con la función agregadora: que la IA recopile noticias de distintos medios en una única respuesta motiva al 26% de los usuarios españoles, frente al 35% del promedio internacional.

La capacidad de resumir historias complejas ocupa una posición intermedia-baja en España (22%), bastante por debajo del promedio internacional (36%). Este contraste resulta de nuevo muy interesante porque el resumen sí aparecía entre las tareas más realizadas. Los usuarios pueden pedir resúmenes, pero quizá no consideran esa función el motivo principal por el que recurren al chatbot. En el conjunto internacional, en cambio, la simplificación de contenidos complejos parece tener más peso como argumento de uso.

Por último, las motivaciones menos extendidas en España son las que indicarían una mayor normalización del chatbot como entorno habitual del encuestado en su día a día: considerar que son el primer lugar al que se acude para la mayoría de las cosas (16%) o preferir simplemente interactuar con un chatbot (15%). También en el resto de países son razones secundarias, aunque bastante más frecuentes (24% y 23%). Es decir, se usa la IA con fines informativos porque resulta útil, no porque haya desplazado de forma generalizada a otros accesos ni porque exista una preferencia consolidada por conversar con una máquina para informarse.

Más entradas de blog